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Liverpool considera a Andoni Iraola mientras Robertson expresa decepción

Liverpool encara el último partido de la campaña con una mezcla extraña de alivio y desasosiego. El equipo está a un solo paso de asegurar la clasificación para la próxima Champions League: le basta con no perder ante Brentford en Anfield el domingo para amarrar la quinta plaza.

Incluso en el peor de los escenarios, una cuarta derrota liguera, Bournemouth necesitaría voltear una diferencia de seis goles en su visita al Nottingham Forest. El riesgo es mínimo. La sensación de temporada fallida, no.

Cuando caiga el telón este fin de semana, se cerrará un curso que en el club muchos describen ya como notablemente decepcionante. Y lo que viene después no invita precisamente a la calma: el verano traerá decisiones que pueden redefinir una era. Arne Slot y la cúpula deportiva deberán afrontar el reto mayúsculo de reemplazar a dos figuras totémicas como Mohamed Salah y Andy Robertson, que se marchan tras nueve años de servicio.

En ese contexto de cambio profundo, los focos se giran hacia el banquillo y hacia el vestuario.

Iraola, en el radar en medio de versiones cruzadas

Durante semanas, la versión dominante era clara: Arne Slot seguiría al frente de Liverpool pese al tropiezo colectivo de este curso. Estabilidad en el banquillo para pilotar una reconstrucción compleja.

Sin embargo, las aguas se han agitado. Informaciones recientes de Foot Mercato apuntan a que los propietarios, Fenway Sports Group (FSG), estudian dar un volantazo respecto al futuro del técnico neerlandés.

El medio francés sostiene que Xabi Alonso llegó a estar en la lista como posible sustituto de Slot, pero el excentrocampista de Liverpool ha tomado otro camino y ya se ha comprometido con Chelsea. Ese movimiento abre otra puerta: la de Andoni Iraola.

Según esas informaciones, Richard Hughes, director deportivo de los ‘Reds’, ha puesto sus ojos en el actual técnico de Bournemouth, que se marchará del club al final de la temporada. No es un nombre cualquiera ni un capricho del momento: Hughes fue precisamente quien llevó a Iraola a la entidad del sur de Inglaterra hace tres años, cuando ejercía allí el mismo cargo. Una relación de confianza ya construida, un estilo conocido, una idea de juego reconocible. La posibilidad de un reencuentro está sobre la mesa.

Los argumentos deportivos de Iraola también pesan. El técnico español ha guiado a Bournemouth hasta la sexta plaza de la Premier League, encadenando una racha impresionante de 17 partidos sin perder, la mejor de todo el campeonato. A sus 43 años, se ha ganado una lista nutrida de pretendientes para este verano. Liverpool, con su estructura, su historia y el vínculo previo con Hughes, podría partir con ventaja en esa carrera.

No todos los informes, sin embargo, apuntan en la misma dirección. The Athletic mantiene que la postura del club con Slot no ha cambiado y que la continuidad del técnico sigue siendo el plan. Dos relatos, una sola realidad por despejar en las próximas semanas. El banquillo de Anfield vuelve a ser tema de debate.

Robertson, entre el duelo y la caída de rendimiento

Mientras el club mira al futuro, una de sus voces más respetadas ha querido mirar a los ojos al presente. Andy Robertson, uno de los capitanes del vestuario, ha explicado sin rodeos por qué siente que el equipo se ha desplomado en su rendimiento.

En una conversación con Ian Wright en el programa The Overlap, el lateral de 32 años habló de un golpe que marcó el curso desde el inicio: la muerte de Diogo Jota. Robertson describió el impacto emocional de perder a su compañero en plena defensa del título de Premier League y lo calificó de “duro”.

Relató que el primer reencuentro con la plantilla tras el desfile del trofeo no fue en Melwood ni en un vestuario, sino “de camino al funeral de uno de nuestros amigos”. Una escena que resume el peso que el grupo ha cargado en silencio durante meses.

Robertson fue claro: no quiere escudarse en la tragedia, pero tampoco fingir que no ha existido. “No quiero usar esto como una excusa, pero no podemos escondernos de ello. Ha sido duro, y no podemos escondernos de ello. Diogo Jota era uno de nuestros mejores amigos”, explicó. El mensaje no justifica, pero contextualiza. Hay derrotas que no se miden en puntos.

El escocés también señaló otro factor clave en la caída del equipo: la salida de Trent Alexander-Arnold rumbo a Real Madrid. No se trata solo del vacío futbolístico que deja un lateral con peso creativo descomunal, sino del hueco en la estructura emocional del vestuario.

“Obviamente lo hemos echado de menos como jugador, no hay duda de eso. Lo hemos echado de menos como personaje también. Pero se ha ido a probar algo nuevo y a veces solo puedes quitarte el sombrero ante eso”, dijo Robertson. Respeto por la decisión individual, reconocimiento del daño colectivo.

Entre el duelo por Jota, la marcha de Alexander-Arnold y el adiós inminente de Salah y del propio Robertson, Liverpool se asoma a un verano de reconstrucción profunda. La Champions está casi asegurada. Lo difícil no será entrar en ella. Lo verdaderamente complejo será descubrir qué tipo de equipo saldrá por el túnel de Anfield cuando todo esto haya pasado.