José Mourinho regresa al Real Madrid
Tras quedarse corto en la pelea por LaLiga, el Real Madrid ha tirado de pasado para intentar cambiar su futuro y ha llamado de nuevo al técnico portugués, que regresa al banquillo del Santiago Bernabéu dispuesto a sacudir el vestuario y el campeonato.
No llega solo. El club ha movido ficha con decisión en el mercado. Ha aterrizado la nueva sensación de Costa de Marfil, Yan Diomande, se ha cerrado la incorporación de Bernardo Silva para apuntalar el centro del campo y se ha remodelado la defensa con un trío de peso: el campeón del mundo Marc Cucurella, Denzel Dumfries e Ibrahima Konaté.
Ahora le toca a Mourinho encajar todas esas piezas en un equipo que ya tenía dos gigantes en la delantera: Kylian Mbappé y Vinicius Junior, renovado este verano para prolongar su historia en el club blanco. La química entre los recién llegados y los líderes del vestuario marcará el tono del nuevo proyecto.
El problema es que al otro lado de la trinchera sigue estando el mismo enemigo. Barcelona continúa siendo el rival a derribar en la lucha por el título, la vara de medir de cualquier proyecto madridista. Y el inicio del camino no concede margen: la defensa de la candidatura liguera arranca en casa de un vecino incómodo, un Espanyol que ya se ha estrenado con victoria ante Levante.
Mourinho, sin embargo, rara vez se esconde en los grandes estrenos. Su primer once de esta segunda etapa apunta a un equipo agresivo, con talento por dentro y velocidad por fuera.
El posible primer once de Mourinho
Así podría formar el Real Madrid en el debut del portugués ante Espanyol:
- Portero: Thibaut Courtois
- Defensas: Trent Alexander-Arnold, Antonio Rüdiger, Dean Huijsen, Marc Cucurella
- Centrocampistas: Federico Valverde, Bernardo Silva
- Mediapuntas y extremos: Brahim Díaz, Jude Bellingham, Vinicius Jr.
- Delantero centro: Kylian Mbappé
Un once que mezcla jerarquía y riesgo. Courtois como seguro bajo palos, una línea defensiva con salida de balón por los costados y poderío físico por dentro, un doble pivote técnico y dinámico, y por delante una línea de tres capaz de asociarse o destrozar a la contra antes de dejar a Mbappé frente al arco rival.
La pregunta ya no es si Mourinho ha vuelto. La verdadera incógnita es cuánto tardará este nuevo Real Madrid en parecer tan temible como su cartel promete.






