Bruno Guimarães se une al proyecto de Arteta en Arsenal
El mensaje es claro y llega desde dentro del vestuario de Arsenal. Bruno Guimarães no ha tardado en asumir el discurso de Mikel Arteta. El centrocampista brasileño, recién llegado desde Newcastle por 75 millones de libras, se ve como pieza central de un plan ambicioso: construir una era ganadora en el norte de Londres.
Arsenal ha empezado a respaldar las palabras con hechos. Tras arrollar a Manchester City por 3-0 en la Community Shield en Cardiff, el vigente campeón de la Premier League abrió la defensa del título con otro 3-0, esta vez en el Emirates Stadium ante el recién ascendido Coventry. Dos golpes de autoridad para marcar territorio desde agosto.
Guimarães, eso sí, tuvo que ver el debut liguero en casa desde fuera. Una molestia en la ingle, arrastrada precisamente del choque frente al City, le impidió estrenarse ante su nueva afición. El frenazo físico no enfría su entusiasmo.
“Desde la primera vez que hablé con él, quiere hacer una dinastía aquí, intentar ganar todo lo posible y yo siempre estoy muy emocionado con su idea”, explicó en una entrevista con la red Men In Blazers en YouTube.
Palabras contundentes, que encajan con la imagen de un Arsenal que ya no se conforma con competir: quiere mandar.
El brasileño admite que todavía está en fase de adaptación. Nuevo club, nuevo vestuario, nuevas rutinas. “Todo es muy nuevo para mí, y solo intento acostumbrarme a los jugadores, al entrenador, al staff, a la manera en que trabaja. Puedo decir que aún estoy encontrando mi mejor forma dentro del grupo, pero me encanta estar aquí”, confesó.
La versatilidad de Guimarães es otro argumento para Arteta. El técnico lo ve como un comodín de lujo en una medular ya de por sí temible. El propio jugador lo asume con naturalidad: “Puedo jugar en cualquier posición del centro del campo, pero eso depende de las ideas de Mikel. Él me dijo que puedo jugar en todos lados, y yo le dije que sí, que depende de él y de dónde quiera que juegue. Solo estoy listo para jugar para Arsenal, sin importar dónde”.
No habla de objetivos concretos. No menciona una cifra de goles, ni una competición por encima de otra. Pero su ambición es transparente. “No tengo como un objetivo único: vamos a por todo. Creo que el potencial que tenemos en este equipo es increíble. No quiero poner metas, tenemos que pensar partido a partido y ver hasta dónde podemos llegar, pero con este equipo tengo una gran oportunidad de ganar trofeos”.
Mientras Guimarães acelera para firmar por fin su debut en el Emirates con la camiseta de Arsenal, el calendario no da tregua. El lunes, los de Arteta visitan a Aston Villa, en un duelo con aroma especial para otro recién llegado a la élite del club londinense: Ezri Konsa. El defensa inglés, fichado la semana pasada por 51 millones de libras, podría enfrentarse de inmediato a su antiguo equipo.
El mercado, en paralelo, sigue moviendo el suelo bajo los pies del campeón. Gabriel Martinelli, que no tuvo minutos ni frente a Manchester City ni ante Coventry, se acerca, según los informes, a un traspaso a Arabia Saudí con Al Hilal. Una posible salida de peso en plena construcción de esa “dinastía” de la que habla Guimarães.
Arsenal avanza entre grandes fichajes, resultados contundentes y decisiones duras. La idea de Arteta ya está clara. Ahora falta saber cuántos títulos harán que esa palabra, “dinastía”, deje de sonar a promesa y se convierta en realidad.





