Go Ahead Eagles empata con Groningen en De Adelaarshorst
Go Ahead Eagles se marchó del campo con el puño cerrado… pero sin victoria. El 1-1 ante FC Groningen sabe a poco para un equipo que terminó asediando y que tuvo el triunfo literalmente en los pies.
El partido en De Adelaarshorst arrancó con ritmo alto y con el balón, casi siempre, vestido de rojigualda. Go Ahead mandaba, empujaba, vivía en campo rival. Y, de repente, el golpe frío.
Brynjólfur Willumsson cazó la pelota al borde del área y no dudó. Un derechazo seco, violento, que salió disparado hacia la portería de Kjetil Haug. El guardameta apenas pudo seguirla con la mirada: 0-1. Golazo y ventaja para un Groningen que, hasta entonces, sufría más de lo que jugaba.
A partir de ahí, el guion quedó claro. Groningen se replegó, cada vez más hundido cerca de Etienne Vaessen, mientras Go Ahead se lanzó a la caza del empate. Søren Tengstedt se convirtió en la gran amenaza local, cayendo a los espacios, ofreciéndose entre líneas, buscando siempre el remate.
El delantero danés rozó el 1-1 con una vaselina deliciosa, de esas que se cocinan a cámara lenta. El balón voló por encima del portero, parecía destinado a la red, pero Vaessen se estiró al máximo y firmó una parada de alto nivel. Primer aviso serio de que la noche no sería tranquila para Groningen.
Asedio tras el descanso
Tras el descanso, el equipo de Joseph Oosting pisó aún más el acelerador. La presión se hizo constante, las llegadas se multiplicaron y el área visitante se convirtió en una zona de peligro permanente.
Thibo Baeten tuvo su ocasión. Stefan Ingi Sigurdarson también. Disparos, centros laterales, segundas jugadas. Groningen aguantaba como podía, cerrando líneas, despejando balones sin mirar demasiado el destino. Resistía, pero cada vez más al límite.
El reloj corría y la sensación era que el empate tenía que llegar. Y llegó.
En el minuto 82, la combinación por el centro encontró por fin la grieta. Una buena jugada trenzada rompió la estructura defensiva de Groningen y la pelota le cayó a Tengstedt en zona caliente. Esta vez no hubo sutileza: disparo potente, alto, imparable para Vaessen. 1-1 y estallido en la grada.
Era el quinto gol de Tengstedt en la temporada, que lo coloca como máximo goleador actual de la Eredivisie. No solo marca; sostiene a su equipo en los momentos clave.
La ocasión que perseguirá a Sigurdarson
Con el empate, Go Ahead no levantó el pie. Al contrario. Olió sangre y fue a por el 2-1 con todo. Groningen, exhausto, apenas encontraba aire para salir de su campo.
Y entonces llegó la jugada del partido.
Un balón franco, portería prácticamente vacía, y Stefan Ingi Sigurdarson con el triunfo en sus botas. El estadio ya se preparaba para celebrar la remontada. Pero el remate, increíblemente, se marchó fuera. Un toque defectuoso, un gesto técnico que no salió. El tipo de error que se queda grabado en la memoria de un delantero.
El silencio posterior dijo más que cualquier grito. Go Ahead lo había tenido. Lo había merecido. Y lo había dejado escapar.
El 1-1 ya no se movió. Los dos equipos se llevaron un punto, pero con sensaciones opuestas. Groningen, fundido físicamente, no tenía más. Go Ahead, en cambio, se quedó con una mezcla de orgullo por el juego y frustración por el resultado.
En una Eredivisie tan abierta, noches como esta plantean una pregunta incómoda para Go Ahead: ¿cuántas oportunidades así puede permitirse desperdiciar si quiere mirar hacia arriba en la tabla?





