El futuro de Jack Grealish y Tyrique George en el Everton
David Moyes no tiene prisa. Ni con Jack Grealish ni con Tyrique George. A pocos días de cerrar la temporada, el técnico de Everton dejó claro que el club aún no ha decidido si transformará en fichajes definitivos las cesiones de dos de los nombres que han marcado, de distinta manera, el curso en Goodison Park.
“En este momento vuelven a sus clubes y a partir de ahí veremos. A lo largo del verano decidiremos qué camino tomamos con los dos”, explicó Moyes en la rueda de prensa previa al duelo ante Tottenham. Nada de promesas vacías. Nada de decisiones precipitadas.
Grealish, brillo interrumpido y una incógnita cara
El caso más complejo es el de Jack Grealish. Llegó el verano pasado procedente de Manchester City, a préstamo por una temporada, y durante meses recordó al futbolista capaz de desequilibrar partidos por sí solo.
Sus números, hasta la lesión, hablan de impacto real: dos goles y seis asistencias en 18 titularidades en la Premier League. Más que estadísticas, sensación de peso específico en el juego, de socio fiable entre líneas, de foco ofensivo en un Everton que necesitaba talento.
Todo se frenó en seco con una fractura en el pie. Una lesión seria, que obligó a pasar por el quirófano y que cortó su momento cuando parecía asentado. Aun así, en Finch Farm no le soltaron la mano.
“Hemos cuidado de Jack desde su lesión. Tuvo una rotura bastante fea en el pie, que ha sido fijada con tornillos y ahora tiene buena pinta. El cirujano ha hablado muy bien de cómo va y cree que está cicatrizando muy bien”, detalló Moyes.
Lo habitual en estos casos es que el jugador lesionado regrese al club de origen para completar la recuperación. No con Grealish. Everton ha seguido al frente del proceso, un gesto que no pasa desapercibido en el entorno del futbolista ni en el del City.
El contexto, además, añade una capa más de incertidumbre. Pep Guardiola se marcha y Manchester City afronta una nueva etapa en el banquillo. Grealish, con contrato en el Etihad hasta 2027, volverá a un club que estrena entrenador y libreto. ¿Querrá el nuevo técnico recuperarlo para su proyecto o escuchará ofertas? ¿Podrá Everton competir en lo económico si City abre la puerta?
Moyes no se esconde en cuanto al aprecio deportivo: “Nos gusta Jack mucho”, admitió. Pero el desenlace dependerá de números, de sensaciones médicas y de un mercado que siempre encarece a los futbolistas con nombre y pedigrí.
Tyrique George, poco escaparate pero buena impresión
La otra cesión, la de Tyrique George desde Chelsea en enero, se mueve en un plano muy distinto. Menos ruido, menos minutos, pero buenas señales puertas adentro.
El joven de 20 años apenas ha tenido margen para mostrarse: solo una titularidad en Premier y 182 minutos ligueros en total. Cifras discretas para cualquier análisis superficial. No para Moyes.
“Hemos disfrutado teniendo a Tyrique aquí: ha sido un chico excelente y su ética de trabajo y todo ha sido excelente, así que estamos contentos con él”, subrayó el entrenador. Palabras sencillas, pero contundentes en un técnico poco dado a regalar elogios.
George llegó en pleno curso, a un equipo que se jugaba puntos pesados y con jerarquías ya establecidas. No es el escenario ideal para que un atacante joven acumule rodaje. Aun así, se ha ganado la etiqueta de proyecto interesante, alguien a quien el cuerpo técnico ve margen de crecimiento si el club decide apostar más allá de la cesión.
“Nos gusta Tyrique”, insistió Moyes. Pero, igual que con Grealish, no hay decisión tomada. Everton calibrará roles, presupuesto y necesidades antes de mover ficha.
Mykolenko, la certeza en medio de las dudas
Entre tantas incógnitas, una casi certeza: Vitalii Mykolenko está muy cerca de firmar su nuevo contrato. Moyes lo confirmó sin rodeos: el acuerdo está “muy cerca”.
En un verano que se perfila intenso, atar al lateral ucraniano supone un mensaje de estabilidad. Una pieza importante asegurada mientras se resuelven los casos de Grealish y George y se define la plantilla que afrontará el próximo curso.
El tablero está claro: dos cesiones que han dejado sensaciones muy distintas, un mercado que se abre con Manchester City cambiando de era y Chelsea siempre dispuesto a negociar por sus jóvenes, y un Everton que no quiere equivocarse.
Las decisiones llegarán con el verano. La pregunta es si Goodison volverá a ver a Grealish con la camiseta azul, si George tendrá por fin minutos de verdad… o si esta temporada habrá sido solo un paréntesis en sus carreras.






