Franck Kessié espera a la Juventus: el regreso a la élite del fútbol europeo
Franck Kessié está libre, tiene ofertas sobre la mesa y podría elegir ya su próximo destino. Pero no lo hace. El marfileño ha decidido esperar. Y solo tiene un nombre en la cabeza: Juventus.
El centrocampista acaba de cerrar su etapa en Al Ahli, donde ha firmado uno de los grandes contratos de su carrera. Dinero no le falta. Ahora busca otra cosa: terminar su trayectoria en el fútbol europeo, con la Serie A como escenario ideal.
Italia en el horizonte… con un solo club en mente
Entre las opciones que maneja, Kessié ha marcado en rojo a la Juventus. Quiere volver al Calcio y lo seduce especialmente la posibilidad de trabajar con Luciano Spalletti en Turín. Esa es la razón por la que, pese al interés de otros clubes, sigue sin dar el “sí” a nadie.
Su situación le permite ese lujo. Al estar sin contrato, puede firmar incluso después del cierre del mercado. La Juventus, por su parte, necesita aligerar plantilla y cerrar otras operaciones antes de hacerle hueco. El calendario aprieta a muchos, pero no al marfileño.
El peso de una relación clave
En las últimas semanas, la Juventus ya ha mantenido conversaciones con Kessié. El jugador lo tiene claro: quiere vestirse de bianconero. Y no es solo una cuestión deportiva o económica. Hay un nombre propio que influye de forma directa en su decisión: Frederic Massara.
Según informa Sky Sport Italia, la relación entre Massara y Kessié es uno de los factores que inclina la balanza hacia la Juventus. Coincidieron en el AC Milan y aquel vínculo profesional dejó huella. Esa confianza previa refuerza en el jugador la sensación de que el interés de la Juve es real y sostenido, no un simple tanteo de mercado.
Con ese respaldo, Kessié no siente la necesidad de precipitarse ni de aceptar propuestas que no le convencen del todo. Sabe que su condición de agente libre le da margen y que en Turín lo esperan… si el club logra encajar todas las piezas.
La Juventus, entre ventas y prioridades
En el plan de la Juventus hay un orden claro. Primero, cerrar los fichajes de jugadores que no llegan libres, porque esos sí están condicionados por la fecha límite del mercado. Después, atacar la incorporación de Kessié, que puede concretarse más allá del cierre gracias a su situación contractual.
Massara habría transmitido al jugador un mensaje nítido: el club se moverá en el momento adecuado. De ahí que el marfileño mantenga la calma mientras la directiva trabaja en las salidas necesarias y termina de definir la plantilla.
Ese margen extra es oro para la Juventus. Le permite ajustar salarios, hacer sitio en el vestuario y no entrar en una subasta a contrarreloj. Y Kessié, decidido a regresar al fútbol europeo y a ponerse a las órdenes de Spalletti, está dispuesto a aguantar la espera.
Por ahora, el mediocentro observa el mercado desde la barrera, confiado en que el llamado de Turín llegará. Si la Juventus logra completar las ventas que tiene pendientes, el desenlace parece escrito: Kessié podría acabar donde lleva semanas esperando estar. En el centro del campo del Allianz Stadium.






