La Copa de la Liga: Norwich brilla, Cambridge remonta y QPR busca respuestas
La temporada 2026-27 de la Football League aún no ha echado a rodar de forma oficial… pero el fútbol ya ha empezado. La Copa de la Liga abrió el telón con una jornada dispersa, llena de pequeños giros, goles tempraneros y algún que otro bostezo en Loftus Road.
Norwich sale disparado
En Carrow Road, Norwich City necesitó menos de un minuto para dejar claro que no piensa tomarse la competición como un trámite. Apenas habían pasado 40 segundos cuando Mohamed Toure atacó el pasillo interior derecho, levantó la cabeza y soltó un derechazo seco desde la frontal. Gol. 1-0 ante MK Dons y el público todavía buscando asiento.
El tanto encendió al equipo de Philippe Clement, que olió sangre y fue a por más. La presión tuvo premio muy pronto. En el minuto 7, Toure cambió el papel de ejecutor por el de asistente: arrancó por la derecha, llegó a línea de fondo y puso un pase raso, medido, para la llegada de Anis Slimane. Control, disparo ajustado y 2-0. Dos ataques, dos golpes, y una sensación clara: el trabajo de Clement empieza a notarse en unos Canaries que van directos al bombo de los que aspiran a algo más que simplemente competir.
Cambridge sufre, remonta y aguanta
A muchos kilómetros de allí, el drama se concentró en el Abbey Stadium. Cambridge United y Barnet firmaron un partido de Copa de los de toda la vida: errores, remontada y un final con el corazón en la garganta.
Barnet pegó primero tras el descanso. En el minuto 49, Kabongo Tshimanga apareció en el área para abrir el marcador y silenciar al estadio. Pero Cambridge reaccionó de inmediato. Apenas tres minutos después, en el 52, Ben Knight igualó el duelo y cambió por completo el ánimo en la grada. El encuentro, que había llegado sin goles al descanso, se convirtió de repente en una montaña rusa.
El impulso local no se detuvo ahí. En el 57, Isaac Heath completó la remontada con el 2-1. Tres goles en ocho minutos, el típico carrusel de Copa que convierte una tarde gris en un recuerdo para toda la temporada.
El tramo final fue un ejercicio de resistencia. Barnet se volcó en busca del empate que forzara los penaltis. Idris Kanu llegó a mandar el balón a la red en medio de un barullo en el área, pero el tanto quedó anulado por una falta previa. En la misma acción, Kelland Watts salvó bajo palos un cabezazo de Tshimanga. Cambridge se replegó, se hizo pequeño cerca de su área y aceptó sufrir.
Siete minutos de añadido prolongaron el suspense. Barnet lo intentó, pero sin filo real. Cambridge defendió con oficio y cerró el 2-1 que le mete en la segunda ronda, donde ya esperan Wolverhampton Wanderers, Stevenage y Middlesbrough.
Autogol absurdo en Derby, golpe rápido de Blackpool
En Pride Park, Derby County empezó con el peor tipo de sobresalto: el que uno mismo se provoca. En el minuto 3, Matt Clarke se lanzó a por un córner de Lincoln City y conectó un cabezazo impecable… hacia su propia portería. Un autogol de manual, de esos que dejan a todo el mundo preguntándose qué intentaba hacer el defensa. Lincoln tomó la ventaja sin apenas haber construido nada.
Algo parecido, aunque menos grotesco, ocurrió en Grimsby. También en el minuto 3, Niall Ennis adelantó a Blackpool con el 0-1, un arranque contundente que marcó el tono del encuentro. Un detalle no menor: el equipo no está dirigido por Ruben Amorim, pese a los ecos de su nombre en el mercado. En el campo, eso sí, el plan funcionó desde el inicio.
Silencio en Loftus Road
La única cita de las 14:00, en Loftus Road, ofreció el contrapunto. QPR y Millwall firmaron una primera parte sin chispa, sin ocasiones claras y con la sensación de que ambos estaban más preocupados por no cometer errores que por asumir riesgos.
QPR tuvo más balón, pero no encontró la manera de romper líneas. Millwall apenas se asomó al área rival y su único intento terminó lejos de la portería. El 0-0 al descanso olía a tanda de penaltis desde muy pronto, en una competición que va directamente a los once metros si el marcador sigue igual tras los 90 minutos.
Cambridge-Barnet, de la nada al todo
El choque entre Cambridge y Barnet fue el que mejor explicó el carácter caprichoso de la Copa. Al descanso, 0-0 y muy poco que contar. Tras el paso por vestuarios, un estallido: tres goles en menos de diez minutos, un balón salvado sobre la línea, un gol anulado y un arreón final a la desesperada.
Cambridge, que al principio parecía condenado a un partido espeso, acabó celebrando su pase como se celebran las noches de Copa: con alivio, con cansancio y con la certeza de que no hay competición que perdone una desconexión de cinco minutos.
La temporada liguera aún no ha comenzado, pero la Copa ya ha dejado su primer aviso. Norwich pisa el acelerador, Cambridge demuestra que sabe sufrir, Derby se complica solo y QPR sigue buscando respuestas. La pregunta es quién aprovechará este arranque temprano para convertir la Copa en algo más que un simple calentamiento.






