Brian Farinas: del descarte al dorsal 4 del Barça
Brian Farinas, del descarte silencioso al dueño del ‘4’ del Barça
En apenas unas semanas, el nombre de Brian Farinas ha pasado de la lista de salidas a la pizarra principal de Hansi Flick. El canterano de 20 años, formado en La Masia, se ha ganado ficha del primer equipo y, nada menos, el dorsal 4 que dejó libre Ronald Araujo. Un giro radical para un futbolista que tenía medio pie fuera del club.
Un entrenamiento que lo cambió todo
La pretemporada del FC Barcelona arrancó el 13 de julio con las habituales pruebas médicas. Farinas estaba citado, pero su futuro apuntaba lejos del Barça: el club negociaba con el Girona un traspaso cercano a los 3 millones de euros. Parecía cuestión de tiempo.
Ese “tiempo” duró exactamente un día.
En la primera sesión de trabajo a las órdenes de Flick, todo cambió. Según informó Luis F. Rojo en MARCA, al técnico alemán le bastó ese único entrenamiento para frenar en seco la operación. Lo vio claro. Nada más terminar, habló con Deco y le pidió detener las conversaciones con el Girona. Quería seguir viendo al centrocampista, llevarlo a la concentración en Inglaterra y decidir allí con calma.
La respuesta de Farinas en el césped hizo el resto.
De casi vendido a intocable para Flick
El joven mediocentro no solo evitó su salida. Convenció tanto al entrenador que el Barça acabó inscribiéndolo con ficha del primer equipo el último día de mercado y otorgándole el dorsal 4, un número con peso específico en el vestuario azulgrana.
El movimiento llega acompañado de un dato llamativo: Farinas se convierte en el primer jugador en 19 años que es inscrito con el primer equipo sin haber debutado todavía oficialmente con los “mayores”. Un salto sin red, basado únicamente en lo que Flick ha visto en los entrenamientos.
El técnico alemán ha quedado especialmente prendado de dos aspectos: la actitud del jugador y su versatilidad. Farinas se siente mediocentro defensivo, pero puede actuar como interior e incluso adaptarse al lateral. Un comodín táctico que amplía el abanico de soluciones dentro de una plantilla ya de por sí cargada de talento en la medular.
Un reto mayúsculo en la sala de máquinas
La competencia en el centro del campo del Barça es feroz. El propio Farinas lo sabe. Aun así, lejos de intimidarse, ha aceptado el desafío. Llega desde abajo, sin focos ni presentación estelar, pero con la confianza directa del entrenador y un dorsal que habla por sí solo.
Hace nada, su futuro pasaba por Girona y un nuevo intento de hacerse un hueco en la élite lejos del Camp Nou. Hoy, se entrena a diario con los mejores, con ficha del primer equipo y la misión de demostrar que aquel único entrenamiento que lo cambió todo no fue una simple chispa pasajera, sino el inicio de una carrera grande en el Barça.





