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Bayern Munich y el regreso de Jamal Musiala en la Champions League

El Allianz Arena no solo abrió la Champions League. Abrió una historia que parecía en pausa desde hace meses: el regreso de Jamal Musiala al once inicial del Bayern Munich.

El regreso que todos esperaban

A sus 23 años, Musiala volvió a la titularidad tras un verano inquietante. Durante la pretemporada sufrió varios colapsos, provocados por disfunciones neurológicas, en amistosos ante RB Leipzig y Heidenheim. Alarmas encendidas, pruebas médicas, dudas. Y silencio competitivo.

El fin de semana reapareció unos minutos ante Schalke. Esta vez, Vincent Kompany decidió ir un paso más allá: titular en el estreno de la Champions League. Y el técnico fue claro, según contó Fabrizio Romano: el mediapunta “se lo ganó, no fue un regalo”.

En el césped, Musiala respondió como si nunca se hubiera ido.

Kane golpea, Musiala remata

Tras un primer tiempo espeso, el partido se desbloqueó nada más volver del descanso. Minuto 47. Harry Kane probó desde lejos, un disparo potente que tocó en el defensor Patrick Berg y descolocó a toda la zaga de FK Bodo/Glimt. El rebote cayó perfecto para Musiala.

Control, giro y latigazo cruzado al palo largo. Sin temblores. Sin rastro de óxido. 1-0 y el Allianz Arena explotó con un grito que sonaba a alivio y reivindicación.

Ese gol cambió todo. Bayern dejó de chocar contra el muro noruego y empezó a demolerlo.

Kane entra en la historia

Con el marcador abierto, el gigante bávaro olió sangre. Al 61', Michael Olise, pieza clave en el tablero de Kompany, se colocó sobre el balón parado. Centro tenso, medido, al corazón del área. Kane atacó el espacio con la determinación de siempre y cabeceó el 2-0.

No fue un gol más para el capitán de Inglaterra. Alcanzó su diana número 55 en la Champions League y la 79 en competiciones europeas. Cifras de depredador histórico, números que lo asientan entre los grandes goleadores del torneo.

Bodo/Glimt, que había aguantado con orden y carácter, empezó a desmoronarse.

Davies acelera, Olise sentencia

En el tramo final, Bayern se soltó por completo. En el 77', Alphonso Davies apareció como tantas veces: arrancada eléctrica, zancada larga, definición precisa. 3-0 y partido sentenciado.

Lo que vino después fue el show de Olise.

El ex de Crystal Palace firmó un doblete en apenas unos minutos. Primero, en el 83', aprovechó el dominio total de los locales para poner el cuarto. Ya en el tiempo añadido, cerró la goleada con el 5-0 definitivo. Un final contundente para una noche que había empezado con más tensión de la esperada.

Un gigante incómodo… durante 45 minutos

El resultado no cuenta toda la historia. La primera parte fue una batalla mucho más cerrada. FK Bodo/Glimt llegó a Múnich con fama de matagigantes tras tumbar a Manchester City, Atlético de Madrid e Inter de Milán en la campaña anterior. Y durante 45 minutos honró esa reputación.

Bloque bajo, líneas juntas, agresividad en cada duelo. Bayern movía el balón, pero chocaba una y otra vez. Joshua Kimmich estuvo cerca de romper el cero: primero con un disparo al poste en el 35', luego con un remate que Nikita Haikin desvió justo antes del descanso.

Parecía una de esas noches en las que el gigante se desespera. Hasta que Kane, Musiala y compañía decidieron lo contrario.

Una racha que ya es leyenda

Con este triunfo, Bayern Munich extendió una de las series más impresionantes del fútbol europeo: 23 temporadas consecutivas ganando en su debut continental. La última vez que perdió en la primera jornada fue en la 2002/03, aquel 3-2 ante Deportivo La Coruña. Desde entonces, 23 estrenos, 23 victorias.

No es solo una estadística. Es una declaración de constancia en la élite.

Ahora, el equipo de Kompany ya mira al norte. El 13 de octubre viajará a Noruega para enfrentarse a Viking Stavanger. Musiala ha vuelto, Kane no se detiene, Olise pide más protagonismo.

¿Hasta dónde puede llegar este Bayern si noches como la del Allianz se convierten en rutina?

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