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El Barça prioriza a Cristian Romero para la defensa de Flick

El Barcelona ha elegido. Entre todas las carpetas abiertas para reforzar la defensa, el nombre que Deco ha subrayado en rojo es claro: Cristian Romero. El central de Tottenham, internacional con Argentina, se ha convertido en la prioridad para el próximo verano, según desvela Sport, después de que el club catalán enfriara definitivamente su interés por Alessandro Bastoni.

No es una apuesta cualquiera. Es una apuesta condicionada.

Un fichaje deseado… pero con calculadora en la mano

En los despachos del Barça lo tienen claro: no quieren ni pueden disparar el gasto en un central. La mayor parte del músculo financiero sigue reservado para reforzar el ataque y para resolver el futuro de Marcus Rashford, que continúa en el radar azulgrana.

Dentro de ese marco, el cuerpo técnico ha dado luz verde a Romero. Gusta su jerarquía, su carácter y esa agresividad que encaja con la idea de Hansi Flick, que exige centrales capaces de defender hacia adelante, ganar duelos y mandar en la línea. La condición es simple: solo se moverán si la operación se vuelve asumible.

Ahí entra en juego un factor clave: la situación de Tottenham.

El descenso como palanca de negociación

El club londinense pelea todavía por evitar el desastre: el descenso. Su último partido de liga ante Everton puede cambiar el tablero. Y no solo el deportivo. También el económico.

Si Tottenham se mantiene en la Premier League, la postura es firme: piden al menos 60 millones de euros por Romero. Una cifra que en los despachos del Camp Nou consideran fuera de su rango actual. El Barça no piensa llegar a ese número.

El plan pasa por otra vía: apoyarse en la voluntad del jugador. En Barcelona están convencidos de que Romero está preparado para salir este verano, independientemente de lo que ocurra con el descenso. Confían en que ese deseo de marcharse presione a Tottenham y rebaje el precio, incluso si deben incluir a algún jugador en la operación para cuadrar cuentas.

Si el equipo londinense cae a la Championship, el escenario cambia por completo. El valor de mercado del central podría desplomarse en un contexto de urgencias económicas y deportivas. Y ahí el Barça ve una oportunidad que no piensa perder de vista.

Una relación desgastada con Tottenham

El contexto personal de Romero tampoco ayuda a calmar las aguas en Londres. El central se recupera de una lesión de rodilla en Argentina, en las instalaciones de su exclub Belgrano, lejos de Inglaterra y del tramo final de la temporada de Tottenham, metido de lleno en la batalla por la permanencia.

Ese detalle ha molestado a una parte de la afición de los Spurs y ha alimentado aún más las dudas sobre su compromiso y su futuro. La relación, según las informaciones, está tirante. Y cuando un vínculo se erosiona así, el mercado huele la sangre.

El Barça lo sabe. Y se prepara.

El encaje en el Barça de Flick

En el perfil de Romero, el cuerpo técnico ve un central hecho para el plan de Flick: liderazgo, agresividad, capacidad para asumir riesgos en campo rival y carácter para sostener al equipo en momentos de sufrimiento.

No es solo un defensor que despeja. Es un futbolista que marca tono. Un tipo que contagia. Eso, en un vestuario en reconstrucción y con una defensa que ha mostrado grietas en partidos grandes, tiene un valor que no siempre se mide solo en millones.

La idea es que Romero se convierta en una pieza estructural, no en un simple refuerzo de rotación. De ahí que Deco lo haya elevado a la categoría de objetivo prioritario.

Plan B y mercado alternativo

El Barça, aun así, no quiere quedar atrapado por una sola operación. En la lista sigue apareciendo Evan Ndicka, central de Roma, como opción seria si el fichaje de Romero se dispara o se complica en exceso.

El club también rastrea el mercado de la Saudi Pro League en busca de oportunidades más baratas, perfiles que puedan llegar a coste reducido o con fórmulas creativas, siempre con el límite del Fair Play financiero como telón de fondo.

El foco está en Romero, pero la secretaría técnica no se permite el lujo de mirar solo a un lado.

La pregunta es evidente: ¿hasta dónde estará dispuesto a llegar el Barça por el líder de la defensa que quiere Flick, y cuánto aguantará Tottenham antes de aceptar que su central más codiciado ya mira a otro horizonte?