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Ayyoub Bouaddi brilla en su debut con el City

Ayyoub Bouaddi irrumpe en el escenario del City: 86 millones que ya empiezan a explicarse

En Oporto, bajo los focos de la Champions League, un adolescente se adueñó del centro del campo como si llevara años haciéndolo. Ayyoub Bouaddi, 18 años, primer partido como titular con Manchester City y una serenidad que no entiende de fechas de nacimiento.

El contexto no era menor: primera titularidad con el vigente campeón de la Premier League, en un partido exigente ante Porto y con el recuerdo reciente de la marcha de Rodri flotando en el ambiente. El City ganó 2-0 con doblete de Erling Haaland, pero el nombre que se quedó grabado en la noche portuguesa fue otro.

El fichaje más caro de la historia… y un estreno que pesa

El club pagó 86 millones de libras a Lille el pasado verano para llevárselo tras un Mundial brillante con Marruecos, una cifra que le convirtió en el adolescente más caro en la historia de la Premier League. Una inversión de ese tamaño en un mediocentro, en una zona del campo donde cualquier error se amplifica, abrió debates y cejas arqueadas.

Bouaddi respondió con fútbol. Y con números.

A los 18 años y 341 días se convirtió en el cuarto jugador más joven en arrancar un partido de Champions League con el City. No se escondió, no se protegió con pases laterales, no jugó “a no fallar”. Mandó. Se ofreció. Aceleró cuando tocaba y durmió el partido cuando el City necesitaba respirar.

Pat Nevin, exjugador del Chelsea, no apartaba la mirada. “Su edad, su juego: parece absolutamente nacido para esto”, dijo en BBC Radio 5 Live durante el encuentro. Y siguió, sin matices: “No puedo quitar los ojos de Bouaddi, parece muy especial. Los aficionados del City tenían miedo de perder a Rodri… Bouaddi es un absoluto no-brainer. Es brillante. Lo fichas a esa edad y no piensas si quizá funcione: es un futbolista de clase”.

La noche en la que las dudas cambiaron de bando

Las dudas no estaban en su talento, sino en el precio y en la exposición del rol. El mediocentro del City vive rodeado de riesgo: una mala recepción, un giro mal medido, y el rival corre hacia tu portería. Pero Bouaddi dio la impresión de llevar meses en el sistema de Enzo Maresca.

El técnico, que ya le había visto cometer dos pérdidas ante Coventry y reaccionar con una calma impropia de su edad, no se sorprendió del todo: “Es muy bueno. Contra Coventry perdió dos balones y después de eso estaba dentro de nuestra área, tranquilo. Otros jugadores habrían entrado en pánico, pero con 18 años es un futbolista fantástico”, explicó. “Esta noche ha estado muy bien. Habla francés, inglés y español perfectamente. Es diferente en cómo de maduro es. Por eso el club hizo el esfuerzo para que estuviera con nosotros”.

El plan siempre fue claro. City no contempló ficharle y dejarlo un año más cedido en Lille, pese a los rumores. Lo querían ya, en su vestuario, en su rotación, en sus noches grandes. En Portugal se entendió por qué. Internamente, en el club están convencidos de que tiene todos los atributos para “desarrollarse en un talento de clase mundial”. En Do Dragão, dio el primer gran argumento.

Un metrónomo precoz y dominante

Los datos acompañan la impresión visual. Bouaddi completó 54 de sus 55 pases, una precisión casi quirúrgica. No se limitó a tocar fácil: lideró el partido en dribles completados (4), en posesiones recuperadas (7) y en duelos disputados (13). Dominó apartados clave ante futbolistas hechos, en un escenario que no perdona la ingenuidad.

No es la primera vez que responde en la Champions. Hace dos años, con la camiseta del Lille, se ganó una ovación en pie de su afición tras participar en una sorprendente victoria en la fase de grupos ante el entonces vigente campeón Real Madrid. El contexto le agranda. El ruido le alimenta.

En Oporto, los aficionados del City desplazados hasta Portugal acabaron rindiéndole el mismo tributo: aplausos, cánticos y la sensación de estar viendo el nacimiento de algo serio.

Haaland marca, Bouaddi manda

El protagonismo goleador volvió a ser de Haaland, autor de los dos tantos que sellaron el 2-0. Pero el noruego, que convive a diario con Bouaddi en los entrenamientos, no dudó en señalar al joven mediocentro: “Ha hecho un partido realmente bueno. Las últimas semanas en los entrenamientos ha estado increíble. Creo que tenemos una joya ahí, siendo honesto”.

Entre bromas, el delantero también dejó claro el nivel de exigencia que le rodeará a partir de ahora. “Creo que debería haberme metido un pase al espacio en la segunda parte, así que estaba un poco enfadado”, confesó, sonriendo. “Pero hizo un buen partido… excepto por ese pase”.

La frase encierra una realidad: en el City de Maresca no basta con ser correcto. Hay que ser decisivo. Y Bouaddi, en su décimo partido en la Champions League, ya empieza a comportarse como alguien acostumbrado a ese listón.

Con Rodri ya en el pasado y una factura de 86 millones que pesa en cada análisis, el City necesitaba señales rápidas. En Portugal recibió una de las más claras posibles: el mediocentro del futuro puede que ya esté aquí. Y no parece dispuesto a esperar su turno.