Arteta tranquiliza sobre Mosquera pero deja su presencia ante Napoli en duda
Cristhian Mosquera encendió las luces de emergencia en el Arsenal la semana pasada. Ante Aston Villa, el central sintió un pinchazo en la parte media del isquiotibial, se sentó en el césped y pidió el cambio. No hizo falta más para que el Emirates contuviera la respiración.
Mikel Arteta, sin embargo, intentó rebajar la tensión desde el primer momento. “Está bien, pero sentía que estaba a punto de tener algo”, explicó tras aquel encuentro. Una frase que sonaba a precaución, no a drama.
Pero llegó el duelo del domingo ante Chelsea… y Mosquera no apareció ni en el banquillo.
De la “simple molestia” a la duda real
La ausencia del defensor frente al Chelsea cambió el tono del debate. Lo que parecía una simple molestia empezó a oler a algo más serio. Arteta tuvo que mover ficha: Ezri Konsa entró en el once e hizo su debut completo con el Arsenal.
El técnico volvió a ser preguntado por Mosquera después del partido. Esta vez admitió el problema muscular, aunque sin vestirlo de crisis:
“Tuvo un problema muscular y creemos que no es demasiado”, explicó. “Pero tenemos que esperar unos días y ver cómo evoluciona”.
Ese “esperar unos días” coloca un enorme signo de interrogación sobre el miércoles. El Arsenal visita a Napoli y la participación de Mosquera está claramente en duda. La lógica apunta a que un regreso el sábado, ante Sunderland, encaja mejor con los tiempos de prudencia que maneja el cuerpo técnico.
Konsa aprovecha su oportunidad
La buena noticia para Arteta llegó en forma de estreno convincente. Konsa, recién incorporado tras sus vacaciones, respondió con personalidad en un escenario exigente frente al Chelsea.
Hubo una acción que retrató su carácter: un corte contundente sobre su excompañero Morgan Rogers que levantó al público de sus asientos. Entrada limpia, firme, de las que marcan territorio y aceleran la comunión con la grada.
Arteta sabe, no obstante, que no puede exprimir sin medida a un jugador que todavía está cogiendo ritmo. El riesgo de cargarle de minutos justo al regresar del parón es evidente. Pero si el cuerpo técnico confirma que está en condiciones de repetir titularidad en Napoli, pocas dudas quedarán sobre su capacidad técnica para sostener la zaga.
El dilema es claro: proteger a Mosquera sin frenar en seco el impulso competitivo del equipo. La temporada apenas empieza a tomar temperatura y el margen de error, en Europa, siempre es más pequeño de lo que parece.






