Arsenal y la lucha por Bouaddi: Mercado de fichajes agitado
El mercado del Arsenal se ha convertido en un tablero de ajedrez de alto riesgo. Cada movimiento tiene respuesta. Y el último jaque lo ha lanzado el campeón de Inglaterra.
Según The Athletic, Manchester City ha irrumpido con fuerza en la puja por Ayyoub Bouaddi, la joya de Lille y de la selección de Marruecos, a la que el Arsenal lleva siguiendo todo el Mundial. Los londinenses contemplaban un acuerdo clásico de club formador: ficharle ahora y dejarle cedido un año más en Francia. El City, no. El plan de Pep Guardiola es radicalmente distinto: llevar al centrocampista de 18 años directamente al primer equipo y moldearlo en el Etihad desde ya.
El escenario es claro: otro pulso directo entre Arsenal y City por un talento adolescente, apenas días después de que los de Manchester se llevaran al prometedor Jeremy Monga desde Leicester. El mensaje es evidente: si el Arsenal quiere jugar en la mesa de los gigantes, va a tener que pagar caro cada demora.
Objetivos del Arsenal, bajo los focos del Mundial
Mientras tanto, parte de la agenda de fichajes del club se examina esta noche en el escaparate más grande posible. En la semifinal del Mundial entre Francia y España podrían coincidir hasta tres jugadores seguidos muy de cerca por el Arsenal.
Por el lado francés, Manu Kone y Bradley Barcola apuntan a minutos desde el banquillo. El regreso de Aurelien Tchouameni y la irrupción de Desire Doue en la izquierda les cierran, de inicio, la puerta del once, pero no la del protagonismo.
En España, Nico Williams también podría entrar como revulsivo: no está aún al cien por cien físicamente y Alex Baena se ha ganado el sitio en la banda opuesta a Lamine Yamal.
En la grada, un detalle: ojeadores de media Premier estarán tomando notas. Entre ellos, enviados del Arsenal, muy atentos a tres posibles fichajes que podrían acabar disputando la final del mundo.
Rogers, precio de estrella absoluta tras el golpe Tielemans
El nombre que más ruido genera en Londres es otro: Morgan Rogers. Y el precio, aún más.
Según Fabrizio Romano, Aston Villa ha dejado claro al Arsenal que no se sentará a hablar por menos de 130 millones de libras por el internacional inglés. Una cifra de superestrella, no de promesa. En el Emirates le ven como objetivo prioritario para reforzar el ataque, pero el contexto no ayuda: la reciente salida de Youri Tielemans rumbo a Manchester United ha endurecido la postura de Unai Emery, decidido a no perder otra pieza clave antes de que arranque la temporada.
Rogers sigue en lo alto de la lista de deseos de Mikel Arteta, pero cualquier acuerdo se movería en el terreno de los traspasos más grandes del verano.
Un verano de ventas: hasta 190 millones en la rampa de salida
Para gastar así, primero hay que vender. Y en el Arsenal se preparan para un verano incómodo.
De acuerdo con football.london, el club podría recaudar cerca de 190 millones de libras en salidas si logra colocar a varios nombres importantes. En el escaparate aparecen Gabriel Martinelli, Ethan Nwaneri, Ben White, Leandro Trossard y Gabriel Jesus como posibles grandes ventas. A ellos se suman Fabio Vieira, Christian Norgaard, Kepa Arrizabalaga y Reiss Nelson como opciones secundarias.
Las estimaciones son contundentes:
- Martinelli: entre 40 y 50 millones
- Nwaneri: 30-40
- White: 20-30
- Trossard: 15-20
- Jesus: 10-15
- Vieira: 10-15
- Norgaard: 5-10
- Kepa: alrededor de 5
- Nelson: por debajo de 5
Si el Arsenal logra acercarse a la parte alta de esas horquillas, dispondría de casi 190 millones para lanzarse con todo a por operaciones de alto perfil como Rogers o Barcola.
Bruno Guimaraes, salario galáctico y dudas deportivas
El otro gran nombre del verano en clave Arsenal es Bruno Guimaraes. Y no todos lo ven claro.
El exinternacional inglés Chris Waddle, en declaraciones a 10bet, se mostró sorprendido por el interés gunner. Señaló el tamaño actual de la plantilla y el coste de un jugador “cercano a los 30” que pediría un contrato largo y carísimo, con un traspaso de entre 50 y 70 millones de libras sin apenas valor de reventa.
El debate no se queda ahí. Según se informa, Bruno ha comunicado a Newcastle su deseo de salir este verano, y el club ha intentado blindarle con una oferta de renovación de 250.000 libras semanales. Ese gesto ha elevado el listón: el brasileño estaría reclamando en torno a 300.000 libras por semana para aceptar mudarse a Londres.
Para el Arsenal, que cuida con celo su estructura salarial, es un obstáculo mayúsculo.
El ruido creció cuando The Telegraph publicó que el antiguo grupo propietario de Newcastle habría prometido al jugador una salida por “alrededor de 50 millones” si el equipo no alcanzaba la Champions. El exdirigente Mehrdad Ghodoussi salió al paso en X y calificó esa versión de “pura tontería”. Mientras, el exojeador Bryan King llegó a insinuar en Football Insider que, si Bruno ha pedido irse, es porque ha sido “tocado” por un club de mayor estatus o por una potencia europea. La historia, lejos de enfriarse, se enciende.
Entre tanto, distintas informaciones apuntan a que el Arsenal ya tendría acordadas las condiciones personales tanto con Bruno como con Morgan Rogers, en una doble operación que podría superar los 200 millones de libras si se cierran los tratos con Newcastle y Aston Villa.
El sueño imposible llamado Julián Álvarez
En el frente del ‘9’, la realidad es mucho más áspera.
El Arsenal está intentando, según The Independent, cerrar un acuerdo con Atletico Madrid por Julian Alvarez antes del inicio de la pretemporada. El delantero argentino ha disparado su cotización tras marcar un golazo en la prórroga ante Suiza que metió a los vigentes campeones del mundo en semifinales.
Pero los números chocan con un muro. El club londinense quiere mantenerse por debajo de los 90 millones de libras, mientras que el Atlético sitúa el listón por encima de los 100 millones. Y hay un dato demoledor: el conjunto rojiblanco ya rechazó una oferta de 150 millones de euros de Real Madrid en esta misma ventana.
Las sensaciones son claras: el fichaje roza lo imposible. No solo por el dinero. Julian ve con muy buenos ojos un futuro en Barcelona, lo que obligaría al Arsenal a romper el mercado y, aun así, convencer a un jugador que parece mirar hacia otro lado.
Ferran Torres, una oportunidad inesperada
En Barcelona, otra carpeta se abre y llama al Emirates. Con solo un año de contrato por delante, el club azulgrana ha variado su postura sobre Ferran Torres.
Renovar al atacante activaría una cláusula que obligaría a pagar 6,8 millones de libras adicionales a Manchester City, lo que ha enfriado cualquier intento de extensión. Ese detalle ha reactivado el interés de varios clubes: Arsenal, Tottenham y PSG. Los parisinos, atentos a lo que pueda ocurrir con Bradley Barcola, le miran como posible relevo. El Arsenal, como una pieza versátil para su frente ofensivo si finalmente se producen ventas importantes.
Martinelli, tentación italiana
Una de esas posibles salidas de peso tiene nombre y apellido: Gabriel Martinelli.
Sus apariciones desde el banquillo con Brasil han despertado el interés de Roma y Juventus, dos gigantes italianos que estudian seriamente un movimiento por el extremo. Desde Inglaterra se apunta a que el Arsenal estaría dispuesto a escuchar ofertas, lo que encaja con el plan de hacer caja para financiar grandes incorporaciones. Si alguien llega a los 50 millones, la conversación será inevitable.
Kone, otra batalla con Manchester
En el centro del campo, otro duelo con Manchester se cocina.
El francés Manu Kone, gran Mundial en la mochila y contrato con Roma, podría salir por algo menos de 47 millones de libras, según La Corriere dello Sport. El técnico Gian Piero Gasperini ha admitido que el club necesita cuadrar cuentas, incluso tras alcanzar la Champions, y que la situación se aclarará en las próximas semanas.
La Gazzetta dello Sport coloca a Manchester United en la pelea, mientras que L’Equipe sitúa al Arsenal como uno de los pretendientes más serios. Otro mercado, otra puja directa con Old Trafford.
Tzolis solo mira a Londres
En las bandas aparece otro nombre propio: Christos Tzolis.
Borussia Dortmund ha preguntado a Club Brugge por el extremo, pero, según las informaciones, el jugador habría dejado claro que no quiere esa vía. Su prioridad es una sola: salir rumbo al norte de Londres.
El mensaje es nítido: Tzolis estaría dispuesto a dejar Bélgica únicamente para fichar por el vigente campeón de la Premier, el Arsenal.
El efecto United y el caso Rogers
El plan del Arsenal con Morgan Rogers se ha complicado por un actor conocido: Manchester United.
El acuerdo de los de Old Trafford para fichar a Youri Tielemans desde Aston Villa ha endurecido la postura del club de Birmingham. Perder a dos piezas clave en la misma ventana no entra en sus planes, y si el Arsenal insiste por Rogers, tendrá que lidiar con una negociación a cara de perro.
El mensaje de Villa es claro: o pagas el precio completo, o no hay trato.
Hale End, entre salidas y un apellido ilustre
Mientras el primer equipo se mueve en cifras estratosféricas, la academia vive su propio terremoto.
El especialista en mercado Fabrizio Romano ya ha puesto su clásico “here we go” a la salida de Kyran Thompson, que abandona la cantera del Arsenal para firmar por Newcastle. Otro talento que se escapa hacia el norte.
En sentido contrario, el foco se posa sobre un apellido conocido: Gabriel Arteta.
El hijo mayor de Mikel ha firmado su beca con el club y se entrena con el equipo sub-21. Con 17 años, juega como extremo y ya ha ido quemando etapas: debut con el sub-17 en octubre ante Watford en la Premier League Cup, primera convocatoria como suplente con el sub-18 en febrero frente a Ipswich Town y estreno oficial en abril contra Reading en la Premier League sub-18.
Si el club lo considera preparado, ya puede firmar su primer contrato profesional. Otro Arteta, esta vez sobre el césped.
Un mercado al límite
Entre la presión del City por Bouaddi, las cifras astronómicas por Rogers y Bruno, el sueño casi inalcanzable de Julian Alvarez, las oportunidades como Ferran Torres o Tzolis y la posible venta de referentes como Martinelli, el Arsenal se asoma a un verano decisivo.
O da un paso firme hacia la élite absoluta del mercado, o corre el riesgo de ver cómo sus grandes objetivos acaban vistiendo otros colores.





