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Alex Hartridge se pierde un mes por lesión en Plymouth Argyle

Plymouth Argyle pierde a uno de sus fijos en este arranque de temporada. El defensa Alex Hartridge podría estar alrededor de un mes de baja tras lesionarse el tobillo, un golpe que llega justo cuando el equipo empezaba a coger ritmo.

El central de 27 años, fichado este verano a coste cero, se dañó los ligamentos al entrar como suplente en los minutos finales de la victoria por 3-2 ante Doncaster Rovers el sábado. Entró para cerrar el partido. Salió con una lesión que le frena en seco.

Hasta ahora, Hartridge había sido un intocable para Tom Cleverley. Había participado en todos los encuentros de Argyle esta temporada y se estrenó con gol en su debut en la Carabao Cup frente a su antiguo club, Exeter, un inicio que parecía marcarle como uno de los pilares del nuevo proyecto.

Ahora pasa a engrosar una enfermería que empieza a incomodar al cuerpo técnico. Michael Baidoo estará fuera hasta noviembre por un problema en los isquiotibiales, mientras que Malachi Boateng y Jack MacKenzie también se encuentran lesionados.

Frustración del entrenador

Tom Cleverley no ocultó su frustración, aunque intentó poner contexto a la situación:

“Es otra lesión desafortunada”, explicó a BBC South West. “Son cosas que pasan en el fútbol. Tenemos a cuatro chicos fuera ahora mismo, ‘Macca’ es uno que arrastramos del año pasado y los otros dos, Alex y Malachi, han sido por entradas inocuas”.

El técnico quiso dejar claro que no ve un problema estructural detrás de esta racha:

“No son temas de gestión de cargas, no son problemas de cuerpo técnico, son parte de un deporte de contacto”.

Solo en el caso de Baidoo, Cleverley abre la puerta a un análisis más profundo:

“Michael Baidoo es el único caso que podemos revisar y analizar cómo podemos gestionarlo mejor, o cómo el jugador puede gestionarse mejor, pero las cifras de lesiones han sido muy buenas y tres de los cuatro que tenemos fuera son o bien arrastradas de la temporada pasada o golpes de contacto”.

Argyle mantiene el pulso competitivo, pero pierde a un defensa que había respondido desde el primer día. La cuestión ahora es clara: ¿hasta qué punto resistirá el bloque mientras espera que vuelva Hartridge?