Wolverhampton refuerza su plantilla con Bertrand Traoré
Wolverhampton da un golpe de experiencia y jerarquía en el mercado con la incorporación del internacional burkinés Bertrand Traoré, que firma por una temporada y regresa al fútbol inglés. A sus 31 años, el extremo aterriza en Molineux tras su etapa en Sunderland y un segundo ciclo en Ajax, con una década de recorrido por la élite europea a sus espaldas.
Un regreso a territorio conocido
Traoré no llega a un entorno desconocido. Conoce bien las Midlands: pasó cuatro temporadas en Aston Villa, donde disputó más de 62 partidos y anotó 10 goles. Ahora cambia de acera, pero no de objetivo: volver a la Premier League.
Para Wolves, recién descendido y en plena reconstrucción, el fichaje encaja como una pieza calculada, no como un golpe de efecto aislado. El club busca profundidad, variantes y, sobre todo, alguien que ya haya vivido escenarios grandes. Traoré encaja en las tres casillas.
La pieza que quería Peixoto
El entrenador César Peixoto llevaba tiempo pidiendo un perfil muy concreto para su dibujo. Con Traoré, siente que por fin lo tiene.
“Es una posición que queríamos y es un buen jugador para mejorar el equipo, una opción más. Tiene las características adecuadas que quiero en esta posición: buen uno contra uno, fuerte, zurdo para marcar o asistir y rápido para atacar el espacio”, explicó el técnico en los canales oficiales del club.
No es solo cuestión de talento. Peixoto sabe que tendrá que dosificarlo: “Necesita tiempo para ponerse en forma porque ha estado trabajando solo, y necesita tiempo para conocer nuestra idea de juego, pero es otra opción para ayudarnos a luchar por llegar a la Premier League”.
El mensaje es claro: no se le espera como salvador inmediato, pero sí como un arma importante en cuanto su físico y su adaptación encajen con el plan.
Un currículum de grandes noches
El camino de Traoré hasta Molineux habla por sí solo. Llegó a Chelsea con 18 años, se fogueó en la Eredivisie con Vitesse Arnhem y Ajax, y con el conjunto de Ámsterdam alcanzó la final de la Europa League. De ahí dio el salto a la Ligue 1, donde completó tres buenas temporadas en Lyon. Su rendimiento convenció a Aston Villa, que pagó 17 millones de libras por su fichaje en 2020.
Ese trayecto por ligas y clubes de peso se traslada también al plano internacional. Con Burkina Faso suma 91 internacionalidades y recientemente ha llevado el brazalete de capitán en la Copa Africana de Naciones. Esa mezcla de liderazgo y experiencia competitiva se valora tanto como su golpeo de zurda en el vestuario de Wolves.
Un Championship sin concesiones
El contexto deportivo no admite relajación. Wolves, descendido la pasada campaña tras ocho años en la Premier League desde su título del Championship 2017-18, intenta recomponerse en una categoría que castiga cada despiste.
Tras cinco jornadas, el equipo ocupa la novena plaza con ocho puntos, fruto de dos victorias, dos empates y una derrota. Un arranque correcto, pero lejos de cualquier zona de confort. El reciente 2-2 ante Birmingham dejó una lección que Peixoto no piensa ignorar.
“Como vimos el domingo, el Championship es muy duro, así que necesitamos dos jugadores por posición para gestionar los partidos”, subrayó el entrenador.
Ahí encaja Traoré: como parte de un plan de fondo de armario, no como simple fichaje de escaparate. Un zurdo rápido, de uno contra uno agresivo, curtido en Europa y con peso en su selección. Wolverhampton ya tiene su nuevo puñal de banda. Ahora falta ver si ese puñal será suficiente para abrir de nuevo la puerta de la Premier League.





