Tomori y Camarda: Claves en el Proyecto
El técnico dejó claro que no piensa improvisar en una fase clave del calendario. La lesión de Gabbia ha encendido las alarmas atrás y la comparación fue inmediata: “Es un poco como la situación que tuvimos en verano con Gila”, recordó, subrayando que la zaga vuelve a quedar corta justo cuando menos margen hay para errores.
Cuatro partidos en diez días. Ese es el horizonte que marca todas sus decisiones. Con esa presión sobre la mesa, la respuesta pasa por un nombre propio: Tomori. El entrenador explicó que el central ha trabajado bien en los entrenamientos y que eso ha pesado en su elección: su prioridad es siempre el colectivo, y en este momento considera que recuperarlo para la convocatoria es la mejor solución para sostener al equipo en plena maratón de encuentros.
La lectura es clara: ante la duda con Gabbia y un calendario comprimido, Tomori vuelve a ser pieza central del plan.
Camarda entra en escena
En ataque, el discurso fue igual de directo. “Creo que tenemos que darle una oportunidad a Camarda”, avisó el técnico, abriendo la puerta a un cambio de dibujo y de jerarquías en la delantera.
La idea no se limita a un simple relevo. El entrenador contempla la opción de jugar con tres delanteros rotando, cambiando perfiles y ritmos durante los partidos. La lógica es competitiva: alterar las características de los atacantes puede descolocar a las defensas rivales y ofrecer soluciones distintas cuando el plan inicial se atasca.
No existe, recordó, un equipo en el mundo que tenga el jugador ideal para cada posición durante toda la temporada. Por eso asume que Camarda tendrá minutos, aunque su participación estará condicionada por el tipo de partido y las necesidades del momento. No es un experimento: es una apuesta calculada dentro de una rotación amplia.
Rabiot y Moreira, cartas fuertes para el once
El centro del campo también se mueve. El entrenador confirmó que Rabiot y Moreira son candidatos reales a arrancar de inicio. La gran novedad está en el estado físico de Moreira: tras dos semanas completas de trabajo, llega mucho mejor preparado que la anterior jornada y ya se le ve como una opción sólida.
La versatilidad del futbolista amplía el abanico táctico. El técnico lo imagina como quinto centrocampista o como carrilero, pero no se queda ahí: habrá partidos en los que pueda actuar más adelantado o incluso compartir banda con Chukwueze. Esa capacidad para ocupar varias zonas del campo lo convierte en una pieza muy útil para una plantilla que debe rotar casi por obligación.
Rabiot, por su parte, entra en los planes para dos posiciones distintas, lo que refuerza la sensación de que el once inicial será moldeable hasta el último momento, en función del rival y del estado de la plantilla.
Con la defensa tocada, la delantera abierta a nuevas soluciones y un mediocampo lleno de matices, el equipo se asoma a estos diez días decisivos con una idea fija: sobrevivir a la carga de partidos sin perder competitividad… y sin renunciar a que nombres como Tomori, Camarda, Rabiot y Moreira marquen el rumbo.





