Roony Bardghji sufre grave lesión de cruzado y su futuro en el Barça
El golpe ha sido doble para Roony Bardghji. Deportivo y profesional. El Barcelona confirmó este martes que el extremo sueco ha sufrido una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, una lesión grave que no solo lo apartará de los terrenos de juego durante meses, sino que también derrumba cualquier opción de salida en este mercado de verano.
Tiene 20 años. Y vuelve a empezar desde cero.
Una lesión en pleno escaparate
El percance llegó el lunes, durante un entrenamiento en la Ciudad Deportiva. No fue en un partido, ni en uno de los amistosos que suelen servir de escaparate en pretemporada. Bardghji ni siquiera había sido convocado para los duelos de preparación del sábado ante Nottingham Forest y Udinese, precisamente para evitar riesgos antes de un posible traspaso.
El plan era claro: proteger al jugador mientras se aceleraban las conversaciones con clubes de toda Europa. Había interés desde varias ligas, incluida la Premier League. El mercado se movía, las llamadas llegaban, el 1 de septiembre se acercaba y el sueco estaba en la rampa de salida.
Hasta que la rodilla dijo basta.
Las pruebas médicas realizadas tras el entrenamiento confirmaron el peor escenario: rotura del cruzado anterior de la rodilla derecha. De nuevo. El club informó de que el delantero pasará por el quirófano en los próximos días y afrontará un largo periodo de recuperación en Barcelona.
De descartado por Flick a baja de larga duración
La ironía es cruel. Días antes de la lesión, el técnico Hansi Flick ya le había comunicado que tendría muy difícil encontrar minutos en el primer equipo esta temporada y que lo mejor para su carrera era buscar un nuevo destino. Un mensaje claro, directo, que empujaba al jugador a salir para no estancarse.
La dirección deportiva se había alineado con esa idea. Con las llegadas este verano de Anthony Gordon y Karim Adeyemi, el embudo en las posiciones de ataque se estrechaba todavía más. Bardghji, que ya el curso pasado había vivido más como recurso de banquillo que como protagonista, veía cómo su espacio competitivo se reducía al mínimo.
El guion estaba escrito: mercado abierto, interés real, un precio asumible y un futbolista joven con margen de crecimiento. Todo apuntaba a un traspaso antes del cierre de la ventana. La lesión ha roto ese libreto de forma abrupta.
Un pasado que vuelve: segundo cruzado en la misma rodilla
La gravedad del contratiempo se multiplica por un dato que pesa como una losa: es la segunda vez que Bardghji se rompe el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Ya sufrió la misma lesión en 2024, cuando todavía jugaba en Copenhagen.
El Barcelona lo incorporó el verano pasado por unos 2 millones de euros procedente del club danés, una apuesta de coste contenido por un talento emergente. En su primera temporada en España disputó 28 partidos oficiales entre todas las competiciones y marcó dos goles. Números modestos, pero lógicos para un debutante que entraba casi siempre desde el banquillo y debía adaptarse a un entorno de máxima exigencia.
Ahora, el historial médico vuelve a encender las alarmas. Dos cruzados en la misma rodilla antes de cumplir los 21 obligan a replantear tiempos, cargas y expectativas.
Mercado cerrado para Bardghji
Con el cierre del mercado fijado para el 1 de septiembre, la ecuación es sencilla: no hay margen para un traspaso. Ningún club va a asumir una incorporación de un jugador recién lesionado de larga duración, y el Barcelona, a su vez, se ve forzado a asumir que el sueco seguirá en la plantilla, aunque no sobre el césped.
El escenario cambia por completo. Bardghji no pasará la temporada buscando minutos en otro equipo, sino encadenando fases de recuperación, gimnasio, trabajo individual y revisiones médicas en la ciudad condal. Su “nuevo club”, al menos durante este curso, será la sala de fisioterapia.
El foco del futbolista queda ahora reducido a un solo objetivo: volver. Superar por segunda vez una lesión que amenaza con marcar su carrera cuando apenas está empezando. El resto —minutos, rol, futuro, mercado— tendrá que esperar. Porque antes de pensar en la próxima oportunidad, Bardghji debe ganar de nuevo el partido más duro: el que se juega en soledad, contra el reloj y contra su propia rodilla.






