Real Madrid y Tchouameni: Sin Riesgos en su Recuperación
En Valdebebas lo tienen claro: con Aurelien Tchouameni no se juega. Según informa AS, el club y José Mourinho han decidido no acelerar en absoluto los plazos con el mediocentro francés. Nada de prisas, nada de experimentos. Solo volver cuando esté al 100%.
Mourinho lo ha marcado como una pieza capital de su proyecto, precisamente por eso se niega a forzar. El recuerdo de la última vez aún escuece.
La herida del Mundial, aún presente
Tchouameni arrastra problemas físicos desde el pasado Mundial. Una lesión le obligó a perderse dos partidos en la fase final del torneo, regresó para la semifinal y esa reaparición terminó por agravar el problema. Volvió, pero no estaba para competir al mismo ritmo que el resto.
Ese contratiempo le ha pasado factura en la pretemporada: no ha disputado ni un solo amistoso con el Real Madrid. Ante ese escenario, Mourinho ha decidido cortar por lo sano: no habrá riesgo en este tramo inicial del curso.
“Con Tchouameni tenemos que controlar las emociones. No quiero que esté entrando y saliendo, entrando y saliendo otra vez”, advirtió el técnico en la rueda de prensa previa al duelo ante el Málaga. El mensaje fue directo. Y lo remató: “No quiero empezar la temporada en agosto con una situación así. Espero tener a Tchouameni bien y prefiero esperar un poco más”.
El portugués no deja lugar a interpretaciones: no piensa exponer al mediocentro.
Hoja de ruta: apuntando a septiembre
Dentro del club manejan ya una referencia clara. El escenario más realista sitúa a Tchouameni sumando sus primeros minutos alrededor de la quinta jornada de LaLiga, en el partido ante el Rayo Vallecano, previsto para el fin de semana del 14 de septiembre.
No es casualidad que el cuerpo técnico haya fijado ese horizonte. Responde a una nueva filosofía interna tras un curso traumático: la temporada pasada el Real Madrid sufrió hasta 54 lesiones. Una cifra que encendió todas las alarmas en la ciudad deportiva y ha condicionado la forma de gestionar las recuperaciones.
Una de las primeras medidas ha sido endurecer el control de los tiempos de retorno. Menos margen para la improvisación, más protección al futbolista. Tchouameni es el ejemplo perfecto: no se le tocará el paso hasta que los médicos den luz verde total.
El pilar del medio campo
Mourinho ve en Tchouameni uno de los pilares de su equipo. No solo un buen centrocampista, sino el especialista defensivo más sólido que tiene el Real Madrid en la zona ancha. Por eso descarta por completo forzarle ya en la tercera jornada de Liga.
El contexto deportivo le da la razón. Con las dudas que rodean a Eduardo Camavinga, el francés es prácticamente el único jugador capaz de sostener de forma continuada el rol de mediocentro puro, de ancla por delante de la defensa. Sin él, el equipo pierde su referencia más clara en la contención.
La afición también ha cambiado su mirada sobre él. Sus primeros cursos en el Santiago Bernabéu no fueron sencillos: dudas, debates, incluso silbidos desde la grada. Tchouameni, sin embargo, se rehízo. Recuperó tono físico, dio un salto mental y terminó la pasada campaña convertido en una pieza indispensable para sus entrenadores.
Una temporada para confirmar jerarquía
Este curso se presenta como el de la confirmación. Tchouameni llega de un final de temporada movido, marcado también por su conflicto con Federico Valverde. Ambos futbolistas han asegurado que el desencuentro está cerrado, pero la pregunta sigue en el aire: ¿cómo encajarán sobre el césped?
Los datos son tozudos: después del incidente, no volvieron a compartir minutos. Ese detalle alimenta las incógnitas sobre la química de la pareja en el campo y sobre cómo gestionará Mourinho esa convivencia táctica y emocional en la medular.
Con todo ese trasfondo, el técnico no quiere sumar otro problema a la ecuación con una recaída física. Prefiere esperar, aunque eso suponga renunciar a una de sus armas más importantes en el arranque del campeonato.
El plan está trazado: paciencia, protección y un regreso medido al milímetro. La gran cuestión es qué versión de Tchouameni se encontrará el Bernabéu cuando, por fin, vuelva a mandar en el centro del campo.





