Real Madrid busca de nuevo a Zubimendi tras su éxito en Arsenal
Real Madrid ya lo intentó una vez. Llegó tarde, vio cómo el jugador elegía Londres y tuvo que asumir la derrota. Un año después, vuelve a la carga por Martin Zubimendi, ahora convertido en pieza importante del Arsenal campeón de la Premier League.
El club blanco mantiene un interés firme en el centrocampista español, según entiende football.london, aunque el escenario ha cambiado por completo: Zubimendi ya no es la oportunidad de mercado que escapó desde la Real Sociedad, sino un futbolista consolidado en el Emirates, con contrato hasta junio de 2030 y un técnico, Mikel Arteta, que no contempla su salida. Pero en el fútbol de élite, todo tiene un precio.
Un vestuario dividido en el Bernabéu
En el Santiago Bernabéu no hay consenso total. Parte de la cúpula deportiva ve en Zubimendi el perfil ideal para apuntalar el centro del campo a medio y largo plazo. Otros directivos no terminan de alinearse con la idea, conscientes del coste de una operación que implicaría negociar con un Arsenal fuerte, que acaba de ganar la Premier y que pagó algo más de 51 millones de libras para sacarlo de la Real Sociedad.
El contexto no ayuda a abaratar nada: el internacional español llega de una primera temporada en Inglaterra con 57 partidos disputados en todas las competiciones, seis goles, tres asistencias y, sobre todo, un título histórico. Arsenal volvió a levantar la Premier League por primera vez en más de 20 años y alcanzó además la final de la Champions League. Ese escaparate multiplica su valor.
El fichaje que Madrid dejó escapar
La historia entre Zubimendi y Real Madrid viene de atrás. En junio de 2025, football.london desveló en exclusiva que el club blanco se había sumado tarde a la carrera por su fichaje. Registró su interés tres meses después de que Arsenal hubiera cerrado ya un acuerdo total con el jugador y con la Real Sociedad.
No fue el único pretendiente. Liverpool también presionó, pero los de Arteta se movieron con más rapidez y decisión. Zubimendi llevaba tiempo marcado en rojo en la agenda del club londinense. El plan original era lanzarse a por él ya en el verano de 2024, en paralelo a la llegada de Mikel Merino. La resistencia de la Real, que se negó a perder a dos figuras en la misma ventana, obligó a Arsenal a esperar.
La espera no rompió puentes. El club inglés mantuvo una relación fluida con la entidad donostiarra, cuidó cada conversación y regresó al año siguiente para cerrar definitivamente la operación. Cuando Arteta por fin tuvo al mediocentro en sus manos, no dudó en la etiqueta: “jugador clave”.
El técnico lo describió como un futbolista capaz de aportar “una enorme calidad e inteligencia futbolística” y dejó claro que veía en él todos los atributos para convertirse en una pieza central de su proyecto. Desde la dirección deportiva, Andrea Berta subrayó el orgullo por haber cerrado una de las prioridades del mercado y habló de “encaje perfecto” en la plantilla.
El salto que buscaba Zubimendi
Para el propio Zubimendi, el movimiento también fue un punto de inflexión. Definió su fichaje por Arsenal como un “momento enorme” en su carrera, el paso que llevaba tiempo persiguiendo. Nada más pisar el Emirates, entendió la magnitud del club y del reto que asumía.
Eligió al conjunto londinense por estilo, por propuesta y por proyección. El mediocentro consideraba que la forma de jugar de Arteta encajaba con sus virtudes y veía en el equipo un proyecto en crecimiento, con margen para aspirar a más. El desenlace de la temporada le dio la razón: título de liga y final europea.
No todo fue perfecto. El tramo final de curso dejó una nota amarga: perdió su sitio en el once inicial y cerró el año con menos protagonismo del que había tenido en los meses centrales. Aun así, su impacto en la estructura del equipo y en el equilibrio del centro del campo resultó decisivo en el camino hacia la Premier.
Un pulso de poder en el mercado
Ahora, con un contrato largo, un título bajo el brazo y 27 años, Zubimendi se encuentra en el centro de un posible pulso entre dos gigantes. Arsenal no quiere vender. Arteta cuenta con él. El club inglés sabe que desprenderse de un mediocentro en plena madurez competitiva, adaptado ya a la exigencia de la liga, implicaría asumir un riesgo deportivo evidente.
Real Madrid, por su parte, estudia si merece la pena lanzarse a por un jugador por el que ya llegó tarde una vez. La duda no está en el talento, sino en la oportunidad: coste, encaje inmediato, prioridades de plantilla y la necesidad de convencer a un Arsenal que no tiene urgencias financieras.
El mercado se mueve, los grandes miran al mismo sitio y Zubimendi, silencioso, sigue en el centro del tablero. La pregunta es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿está dispuesto Real Madrid a pagar el precio que exige hoy el campeón de la Premier por el mediocentro que dejó escapar ayer?






