El precio de Curtis Jones frena el interés del Inter
El Inter de Milán llevaba meses rondando a Curtis Jones. Lo había señalado como una oportunidad de mercado: centrocampista formado en casa, sólo un año de contrato por delante en Liverpool y una edad —25 años— que invita a pensar en plenitud competitiva. Sobre el papel, encajaba perfecto. En la realidad, el precio lo ha cambiado todo.
El club italiano ha reconocido ya que la operación está, prácticamente, fuera de su alcance. No porque haya perdido el interés, sino porque Liverpool ha dejado claro que no piensa regalar a un futbolista al que todavía ve con valor deportivo y económico.
Un interés que viene de enero
El primer movimiento serio del Inter llegó en enero. Entonces, el conjunto de la Serie A intentó llevarse a Jones cedido hasta final de temporada, con opción de compra. La respuesta desde Anfield fue tajante: no.
Pese al portazo invernal, el Inter no se retiró. Ha mantenido el seguimiento y, en las últimas semanas, las conversaciones entre clubes se reactivaron. Había un contexto que invitaba a insistir: Jones entra en los últimos 12 meses de contrato y Liverpool está dispuesto a escuchar ofertas para evitar una salida gratuita el próximo verano.
El problema no está en la voluntad de negociar, sino en la distancia entre cifras.
La brecha económica
Liverpool rechazó recientemente una propuesta de 25 millones de euros del Inter. En los despachos de Anfield sitúan el valor del centrocampista mucho más arriba, cerca de los 35 millones de libras. La diferencia es demasiado grande para el campeón de la Serie A.
Piero Ausilio, director deportivo del Inter, lo dejó claro con una franqueza poco habitual en pleno mercado: el club admira al jugador, pero no a cualquier precio.
“Siempre he dicho que nos gusta Curtis Jones. Tiene las cualidades para darnos algo extra. Pero hay una brecha significativa entre nuestra valoración y la de Liverpool”, admitió. Y remató con una frase que suena casi a punto final: “Liverpool tiene todo el derecho a pedir lo que considera un precio justo, y nosotros tenemos todo el derecho a decidir si nos encaja o no. A día de hoy, diría que es muy difícil”.
Cuando un director deportivo habla así en público, suele ser porque la negociación ha llegado a un punto muerto.
Un mercado que se mueve alrededor
Mientras el Inter se enfría, el tablero alrededor de Jones también se agita. El centrocampista no ve con buenos ojos la posibilidad de fichar por Nottingham Forest, que busca reforzar su medular tras el acuerdo de salida de Elliot Anderson rumbo a Manchester City por 116 millones de libras. Forest necesita un sustituto, pero Jones, por ahora, no contempla ese destino.
En Inglaterra, otros nombres de más peso han aparecido ligados al futbolista de Liverpool. Aston Villa y Arsenal han sido mencionados como posibles interesados durante esta ventana de traspasos. Dos proyectos europeos, dos estilos distintos, pero un mismo punto de partida: cualquiera que quiera sentarse a negociar con Liverpool sabe ya cuál es la vara de medir económica.
Liverpool, firme con su postura
Para Liverpool, la ecuación es clara. Renunciar ahora a parte del valor de mercado de Jones sólo tendría sentido si el club considerase que el jugador es prescindible y que no habrá puja por él. De momento, no es el caso. Hay mercado, hay clubes atentos y hay margen para esperar.
El riesgo, por supuesto, existe: si no hay acuerdo este verano y el futbolista no renueva, el próximo año podría irse libre. Pero el club de Anfield parece dispuesto a apurar los tiempos antes que rebajar de forma drástica sus exigencias.
El Inter ya ha dejado entrever que no piensa llegar a esa cifra. Otros clubes de la Premier League observan la situación. El reloj del contrato corre. La pregunta, ahora, no es si Curtis Jones saldrá, sino quién estará dispuesto a pagar el precio que Liverpool ha puesto sobre la mesa.






