Old Firm sin aficionados visitantes: un cambio drástico en la temporada
El Old Firm se jugará esta temporada sin un solo aficionado visitante en los estadios. Ni en Ibrox, ni en Parkhead. Así lo ha confirmado la SPFL, que ha decidido cerrar la puerta a seguidores rivales en todos los duelos entre Celtic y Rangers en la Premiership y en la League Cup.
Es un giro drástico en uno de los partidos más cargados de ambiente del fútbol mundial. Esta vez, el ruido vendrá solo desde una mitad del campo.
Del 5%… al cero absoluto
Ambos clubes habían pactado hace meses una cifra clara: un cinco por ciento de entradas para la afición visitante en todos los partidos de la SPFL entre ambos, en ambos estadios. Un pequeño respiro tras años de recortes y tensiones en los desplazamientos.
Ese acuerdo ha saltado por los aires.
El detonante: los incidentes entre aficionados tras el duelo de Scottish Cup disputado en marzo, que llevaron a un informe independiente sobre seguridad y comportamiento en estos partidos. A partir de ahí, todo se revisó.
La oferta de Rangers y el rechazo de Celtic
Con el próximo choque ya en el horizonte —Rangers recibe a Celtic el 13 de septiembre en la Premier Sports Cup, y una semana después se ven las caras en liga en Parkhead—, el club de Ibrox puso sobre la mesa una nueva propuesta.
En lugar de las aproximadamente 2.500 entradas que corresponderían a ese 5%, Rangers ofreció solo 300 localidades para la afición de Celtic, alegando su propia evaluación de los riesgos y las circunstancias del partido.
Celtic dijo no.
Ese rechazo abrió la puerta a la intervención de la SPFL, obligada a arbitrar una solución ante la falta de acuerdo entre los dos gigantes del fútbol escocés.
La decisión: sin visitantes en todo el curso
Tras varias rondas de conversaciones entre los dos clubes y la liga, el veredicto llegó: ningún aficionado visitante podrá asistir a los Old Firm de esta temporada en competiciones de la SPFL.
La propia liga lo definió como un “acuerdo temporal”, diseñado para dar margen a todos los implicados —los clubes, la SPFL, Police Scotland y otros organismos— para estudiar con calma las conclusiones del informe independiente y aplicar las recomendaciones necesarias.
La idea es clara: ganar tiempo, reducir tensiones y planificar con más detalle los próximos pasos.
La SPFL subraya que este marco ofrece “mayor certidumbre” tanto a los aficionados como a quienes organizan los partidos, evitando que cada choque se convierta en un rompecabezas de última hora con respecto a entradas y desplazamientos.
Seguridad por delante… y un futuro abierto
Todos los actores, recalca la SPFL, se han comprometido a trabajar de forma “constructiva” durante este periodo, con la seguridad y la protección de los asistentes como prioridad absoluta.
La puerta no queda completamente cerrada. La liga deja claro que la postura podrá revisarse si las circunstancias cambian de forma significativa a lo largo de la temporada. No es un castigo perpetuo, pero sí un aviso serio.
Lo que sí está marcado en el calendario es el siguiente gran hito: los acuerdos para los partidos entre Rangers y Celtic más allá de la presente campaña se analizarán con tiempo, “bien antes” del inicio de la temporada 2027/28.
Hasta entonces, el Old Firm seguirá siendo un volcán… pero con solo una marea de color en las gradas. La pregunta es evidente: ¿cuánto puede aguantar uno de los derbis más intensos del mundo sin el rugido de las dos mitades de Glasgow frente a frente?





