Noureddine Amrabat regresa a Europa con Utrecht
Noureddine Amrabat se resiste a decir adiós al fútbol de alto nivel. A sus 39 años, el veterano marroquí regresa al continente donde construyó la mayor parte de su carrera y firma por Utrecht como agente libre, después de una sola temporada en Wydad.
Su salida del club de Casablanca no fue deportiva, sino económica. La nueva directiva presidida por Brahim El Asri impuso una política de austeridad que pasó factura al vestuario: numerosos contratos no fueron renovados y los problemas de liquidez afectaron incluso a la regularidad de los salarios en el tramo final del pasado curso. Amrabat figuró entre los sacrificados.
En el césped, su rendimiento había sido sólido para un jugador en la recta final de su trayectoria: 38 partidos oficiales con Wydad, 4 goles y 4 asistencias. Números que, unidos a su jerarquía y oficio, seguían dibujando el perfil de un futbolista útil.
Utrecht lo vio claro.
El club neerlandés anunció este martes su incorporación mediante un comunicado en su página web. Amrabat llevaba dos semanas entrenando con el grupo, a prueba, sin focos ni grandes titulares. Ese corto periodo bastó para convencer al cuerpo técnico, que ya ha dado luz verde para que el exinternacional marroquí pueda competir en partidos oficiales.
En la operación hubo un aliado clave: la familia. Sofyan Amrabat, que pasó por las categorías inferiores de Utrecht, utilizó su buena relación con la entidad para abrir la puerta a ese periodo de prueba que terminó convirtiéndose en contrato. Un puente entre pasado y presente.
Con su llegada, Utrecht suma un futbolista versátil, capaz de adaptarse a varias posiciones ofensivas y con un bagaje que arranca en academias de primer nivel. Sus primeros pasos en Europa se dieron en Ajax, Huizen y PSV, una base que marcó su carrera y que ahora vuelve al punto de partida: los Países Bajos.
Contexto Deportivo
El contexto deportivo no espera. Utrecht afronta este sábado la quinta jornada de liga ante GA Eagles, un duelo en el que el club podría ya contar con Amrabat si el cuerpo técnico lo estima oportuno. Experiencia, carácter y oficio para un equipo que busca algo más que un simple refuerzo de rotación. A los 39 años, el marroquí se ha ganado otra oportunidad. Ahora le toca demostrar cuánto fútbol le queda en las botas.






