Neymar desafiante ante el Mundial: ¿podrá jugar sin problemas?
En Vila Belmiro, la noche era de Santos. Pero todas las miradas buscaban a Neymar.
El ídolo apareció en la tribuna el martes para ver cómo el Peixe firmaba un contundente 3-0 ante Deportivo Cuenca en la Sudamericana, una victoria clave para las aspiraciones del club. Cada toque en el césped encendía a la torcida. Cada gesto suyo en la grada, también. Sin embargo, el verdadero ruido no estaba en el marcador, sino en su pierna derecha.
Un Neymar desafiante
Hace poco sufrió un edema en la pantorrilla en un partido contra Coritiba. Desde entonces, la gran pregunta persigue a la selección brasileña: ¿llega bien su principal referencia ofensiva al Mundial de este verano?
Neymar, fiel a su estilo, no dejó espacio para el drama. Al ser consultado por los periodistas sobre cómo se sentía la pantorrilla antes de presentarse con la selección, respondió corto y directo, según recogió ESPN Brasil: “Está aquí, toda intacta”. Sin rodeos, sin rastro de preocupación pública.
La insistencia no cesó. Le preguntaron si esa dolencia podía convertirse en un problema para su rendimiento o incluso para su disponibilidad en la Copa del Mundo. El delantero, visiblemente molesto con la línea de preguntas, cortó en seco:
“¿Cuál es el problema?”, lanzó cuando le plantearon si la pantorrilla podría ser un “problema” para el Mundial.
Un mensaje claro: él no piensa en limitaciones. No quiere que nadie más lo haga.
Optimismo del jugador, cautela del cuerpo médico
Mientras Neymar se muestra desafiante ante cualquier duda, el entorno de la selección adopta un tono mucho más calculado. El cuerpo médico de Brasil trabaja con prudencia y ya tiene delineado un plan específico para el atacante en cuanto se presente en la concentración de Granja Comary, en Teresópolis.
Carlo Ancelotti y su equipo técnico preparan un programa de entrenamientos a medida para gestionar la carga del jugador y evitar que el edema en la pantorrilla se agrave en plena fase de preparación, donde la intensidad suele dispararse. El objetivo es simple: llegar al debut mundialista con Neymar sano y en ritmo, sin forzar un solo día de más.
Casemiro fue el primero en presentarse en la concentración el martes. Neymar está citado para hacerlo el miércoles, cuando comenzará un proceso individualizado de recuperación y adaptación al trabajo del grupo. No habrá prisas, pero tampoco margen para errores.
Un ciclo mundialista con destellos
Neymar afronta este nuevo Mundial después de un tramo de temporada con luces y sombras en Santos. Ha disputado 15 partidos, con seis goles y cuatro asistencias. Números sólidos, aunque no arrolladores, marcados por apariciones intermitentes: estuvo presente en 10 de los últimos 17 encuentros del club.
En esos minutos dejó chispazos suficientes para convencer a Ancelotti de incluirlo en la lista definitiva para la cita en Norteamérica. Cuando el balón pasa por sus pies, el equipo se transforma. Esa sensación, tan conocida en Brasil, sigue viva.
La cuenta atrás de Brasil
El calendario aprieta. Brasil tiene dos amistosos de preparación antes de entrar en modo Mundial: primero ante Panamá, el 31 de mayo, y después contra Egipto, el 6 de junio. Dos exámenes para calibrar el estado físico y competitivo de la plantilla… y, sobre todo, de su número 10.
El debut mundialista será el 13 de junio frente a Marruecos. Allí no habrá margen para respuestas irónicas ni gestos desde la grada. Solo contará lo que haga Neymar en el césped, en un torneo donde la Canarinha persigue su sexto título global.
En Vila Belmiro ya dejó claro que no piensa en problemas. Falta saber si su pantorrilla aguantará el peso de un país que vuelve a depositar en él sus mayores esperanzas.






