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Mundial 2026: Siete selecciones luchan por el trono

El Mundial 2026 ha dejado de ser un festival de 48 selecciones para convertirse en una mesa de póker con muy pocos jugadores. Siete países siguen vivos. Seis son europeos. El único invitado de otro continente es Argentina, que resiste como último bastión sudamericano en territorio norteamericano.

Cinco de esos equipos figuran en el top 10 del ranking oficial de la FIFA. El cartel es de lujo, pero el torneo ha recordado su ley básica: aquí un mal día te manda a casa. Ya han caído gigantes, se han colado tapados y la recta final se presenta feroz.

A estas alturas, no solo sobreviven escudos. Sobre todo, sobreviven nombres propios.

Francia y Mbappé, a tres pasos del triplete

Francia ya está en semifinales. Sin necesidad de calculadora ni drama. Les Bleus vencieron 2-0 a Marruecos el jueves y se han instalado con una autoridad casi rutinaria en la penúltima ronda, decididos a convertir sus dos estrellas en un histórico triplete mundialista.

El próximo compromiso será el martes 14 de julio en el AT&T Stadium de Dallas. El rival saldrá del duelo entre España y Bélgica. Da igual a quién le toque: Francia llegará como favorita y con una hoja de servicios impecable.

Su camino ha sido una declaración de poder. En el Grupo I arrasó a Senegal (3-1), Irak (3-0) y Noruega (4-1). Pleno de victorias, fútbol sobrado. En las eliminatorias no aflojó: 3-0 a Suecia, 1-0 a Paraguay y el mencionado 2-0 a Marruecos. Invicta. Sin temblores.

En el centro de todo, Kylian Mbappé. Capitán, referencia y máximo goleador histórico de la selección francesa. En este Mundial ya ha firmado el mayor número de goles del torneo y ha igualado a Lionel Messi con 17 tantos no marcados de penalti en la suma de todas sus participaciones mundialistas. Números de época.

Mbappé sigue situando a Messi y Cristiano Ronaldo por encima de él cuando se le pregunta. Pero la realidad del césped es otra: ya corre a la altura de los mitos. Su Mundial está repleto de récords y, si Francia sigue avanzando, la lista crecerá.

El susto llegó ante Marruecos, con un problema de tobillo que heló a la hinchada francesa. El propio Mbappé se ha encargado de apagar las alarmas: se siente “completamente bien” y apunta a llegar en plenitud a semifinales. Con él sano, Francia no aspira: amenaza.

España y Lamine Yamal, la Roja que vuelve a asomar

España se juega este viernes su pase a semifinales ante Bélgica en el SoFi Stadium de Los Ángeles. La Roja no levanta la Copa del Mundo desde 2010, pero llega como una de las grandes potencias del torneo, solo superada en el ranking FIFA por Argentina. Hay una sensación clara: 2026 puede ser su año.

Su fase de grupos en el Grupo H fue sólida, aunque no perfecta. Empate inicial ante Cabo Verde (0-0), luego un golpe de autoridad frente a Arabia Saudí (4-0) y una victoria trabajada contra Uruguay (1-0). En las rondas de eliminación, España se ha mostrado más reconocible: 3-0 a Austria y 1-0 a Portugal, sin encajar un solo gol en esos dos cruces.

En el escaparate aparece Lamine Yamal. El joven extremo derecho, de 18 años, llegó al Mundial recién recuperado de una lesión en los isquiotibiales y avisó antes del torneo de que aún no estaba para disputar los 90 minutos al máximo nivel. No le ha hecho falta. Sus actuaciones previas ya habían anunciado a una estrella en construcción; en este escenario, cada minuto suyo parece un anticipo de lo que está por venir.

España mira a Francia, pero antes tiene que sobrevivir a Bélgica. Yamal, si su físico responde, será una de las llaves para abrir ese partido.

Bélgica y Lukaku, del escepticismo al desafío

Bélgica se ha ganado un lugar en la conversación a base de golpes. El 4-1 a la selección de Estados Unidos el lunes no solo eliminó al anfitrión: fue una sacudida emocional para todo el torneo. El equipo local recuperó a Folarin Balogun tras la suspensión de su tarjeta roja —una decisión de la FIFA en la que el propio presidente Donald Trump aseguró haber intervenido—, pero ni así evitó el naufragio.

De Rode Duivels se medirán a España este viernes con la vista puesta en un premio mayúsculo: una posible semifinal frente a Francia.

Su Mundial empezó con dudas. Empate 1-1 ante Egipto, 0-0 frente a Irán. Dos partidos espesos. El giro llegó con el 5-1 a Nueva Zelanda, una goleada que cambió el tono. En las eliminatorias, Bélgica ha demostrado colmillo: 3-2 a Senegal y el mencionado 4-1 a Estados Unidos.

Había mucho escepticismo antes de ese último encuentro. Con Balogun en el campo y el impulso político y mediático del anfitrión, las apuestas miraban hacia el lado estadounidense. Incluso tras la exhibición belga, el técnico Rudi Garcia lanzó una frase reveladora: “todo el mundo piensa que nos vamos a casa”. El vestuario ha convertido esa percepción en combustible.

El hombre que encarna esa rebeldía es Romelu Lukaku. Máximo goleador histórico de Bélgica, ha marcado en los tres últimos partidos mundialistas entrando siempre desde el banquillo. Con ello se ha convertido en el primer futbolista que anota como suplente en cuatro encuentros distintos de la Copa del Mundo. Un registro insólito.

Ahora, con España enfrente y el mundo mirándole, Lukaku huele nuevos récords. Y, sobre todo, una oportunidad para callar bocas.

Noruega y Haaland, la irrupción que nadie puede ignorar

Noruega se asoma a un territorio desconocido. Su duelo de cuartos de final contra Inglaterra, este sábado 11 de julio en el Hard Rock Stadium de Miami, ya supone la mejor actuación de su historia en un Mundial. Pero el equipo nórdico no ha viajado para hacerse fotos: quiere más.

Landslaget compartió el Grupo I con Francia. Cayó 4-1 ante los galos, un marcador que parecía situarla en su sitio. La respuesta fue inmediata: 4-1 a Irak y 3-2 a Senegal para meterse en las eliminatorias. Allí, dos golpes de autoridad que han resonado en todo el planeta fútbol: 2-1 a Costa de Marfil y 2-1 a Brasil. Dos selecciones africanas poderosas, una pentacampeona del mundo. Dos gigantes fuera. Noruega, dentro.

El símbolo de esta revolución tiene nombre y apellido: Erling Haaland. Su figura ya se menciona en la misma frase que Messi y Ronaldo. Él prefiere esquivar esas comparaciones, pero sus estadísticas no entienden de modestia.

Máximo goleador histórico de Noruega, Haaland suma 60 tantos en 53 partidos con la absoluta. El número 60 llegó en este Mundial, ante Costa de Marfil. Para alcanzar esa cifra, Messi y Ronaldo necesitaron más del doble de encuentros. Son datos que hablan de una máquina de marcar goles en pleno despegue.

Con Inglaterra como siguiente obstáculo, Noruega sabe que su techo aún es una incógnita. Y Haaland, también.

Inglaterra y Harry Kane, el peso de la historia

Inglaterra se agarra a su escudo y a su capitán. The Three Lions pelearán con Noruega por un lugar en semifinales, con la recompensa añadida de medirse después al ganador del Argentina–Suiza. Tres victorias separan a los ingleses de un título que persiguen desde 1966.

Su trayectoria en el Grupo L fue firme, aunque no arrasadora. 4-2 a Croacia en un debut abierto, 0-0 ante Ghana en un partido trabado y 2-0 frente a Panamá para cerrar la clasificación. En las rondas de eliminación, Inglaterra ha tenido que apretar los dientes: 2-1 a la República Democrática del Congo y 3-2 a México. Nada de paseos. Sí carácter.

El faro es Harry Kane. Capitán, delantero centro y máximo goleador de la historia de la selección inglesa. En este Mundial ha firmado seis tantos, el cuarto mejor registro del torneo por detrás de Mbappé, Messi y Haaland. No es un invitado de piedra en esa mesa de cracks.

Kane ya sabe lo que es llevarse la Bota de Oro del Mundial, premio que conquistó en 2018 como máximo goleador del torneo. Llega a esta edición en plena ebullición: suma 73 goles en la temporada 2025-26, solo por detrás del récord absoluto que Messi fijó en la campaña 2011-12.

Inglaterra necesita su puntería, pero también su liderazgo, para atravesar un cuadro que no perdona distracciones.

Argentina y Messi, el último bastión de Sudamérica

Argentina afronta los cuartos de final con un doble peso: el del favoritismo y el de la soledad. Es la número 1 del ranking FIFA, la única selección no europea que sigue viva y la dueña del futbolista que domina el relato de este siglo. La Albiceleste se medirá a Suiza el sábado 11 de julio en el Arrowhead Stadium de Kansas City.

Su fase de grupos en el Grupo J fue impecable. 3-0 a Argelia, 2-0 a Austria, 3-1 a Jordania. Tres victorias, control total. En las eliminatorias, Argentina ha mostrado una versión más humana pero igual de efectiva: 3-2 a Cabo Verde y 3-2 a Egipto, dos partidos de ida y vuelta que han exigido al máximo al equipo.

En el centro de todo, otra vez, Lionel Messi. Seleccionador y capitán, máximo goleador histórico de Argentina y para muchos el mejor futbolista de todos los tiempos. Su figura trasciende el Mundial, pero el Mundial sigue siendo su escenario favorito.

Messi fue el primero en ganar dos veces el Balón de Oro del torneo al mejor jugador. En esta edición ya ha ampliado su colección de récords: es el máximo goleador de la historia de la Copa del Mundo, con 21 tantos, y el primer futbolista que marca en ocho partidos consecutivos del torneo. Un hilo de partidos y goles que parece no tener fin.

Argentina no llega como cenicienta pese a ser la única no europea. Llega como gigante rodeado de europeos. Y con Messi todavía escribiendo líneas nuevas en una carrera que parecía completa.

Suiza y Xhaka, el reto de tumbar al número uno

Suiza se asoma a un muro gigantesco. Enfrente estará Argentina, la selección mejor clasificada del planeta. Nati, ubicada en el puesto 19 del ranking, sabe que el desafío es descomunal. Pero también que este Mundial ya ha derribado varios pronósticos. Y que nadie llega a cuartos por casualidad.

Su campaña comenzó en el Grupo B con un empate 1-1 ante Catar. Después llegaron dos victorias convincentes: 4-1 a Bosnia y Herzegovina y 2-1 a Canadá. En las eliminatorias, Suiza ha mostrado oficio y nervios de acero: 2-0 a Argelia y un duelo tenso ante Colombia, resuelto sin goles y con un 4-3 en la tanda de penaltis.

Ahora, la montaña más alta: Argentina, Messi y un billete a semifinales en juego.

El líder suizo es Granit Xhaka, capitán y mediocentro defensivo. Su posición no le exige goles, pero sí inteligencia. Y ahí ha brillado. Xhaka ha sido el gran organizador del equipo, capaz de romper líneas rivales con su pase y de ordenar a sus compañeros para que aparezcan en zonas de remate.

Bajo su mando, Suiza ha alcanzado sus primeros cuartos de final mundialistas desde 1954. El siguiente paso sería histórico: eliminar al número uno del mundo y al futbolista más determinante del torneo.

El Mundial 2026 entra en su tramo decisivo con siete selecciones y un puñado de estrellas marcando el rumbo. Europa acapara casi todo el tablero, pero la figura de Messi mantiene viva la llama de otro continente. Mbappé, Haaland, Kane, Lukaku, Yamal, Xhaka… nombres que ya están escribiendo esta Copa del Mundo.

La pregunta es simple y brutal: ¿quién tendrá el último disparo cuando se apague la luz en la final?