Mercado de fichajes: horarios y reglas clave
El reloj aprieta. El mercado de fichajes de verano roza otro año de récord y todavía queda margen para que el último día de ventana vuelva a sacudir las cifras.
Entre rumores, llamadas de última hora y directores deportivos pegados al móvil, hay una pregunta clave: ¿hasta cuándo se puede fichar y qué normas marcan el juego?
Las horas límite: quién puede fichar y hasta cuándo
En Inglaterra, los clubes de la Premier League y de la EFL tienen hasta las 23:00 (BST) del martes 1 de septiembre para cerrar sus operaciones. A partir de ese momento, solo quedará mirar al fax, al correo y a los comunicados oficiales.
El resto de grandes ligas se mueven en un margen similar, aunque con sus propios horarios:
- Ligue 1: martes 1 de septiembre, 18:59 (BST)
- Serie A: martes 1 de septiembre, 19:00 (BST)
- Bundesliga: martes 1 de agosto, 19:00 (BST)
- La Liga: martes 1 de septiembre, 22:59 (BST)
- Scottish Premiership: jueves 3 de septiembre, 17:00 (BST)
- Women's Super League: jueves 3 de septiembre, 23:00 (BST)
- Saudi Pro League: domingo 6 de septiembre, hora por confirmar
Todos los horarios están fijados en BST, lo que obliga a más de un director deportivo a tirar de calculadora horaria.
La norma global la marca Fifa: una ventana de fichajes no puede superar las 16 semanas en un mismo año natural. Dentro de ese marco, cada liga ajusta sus fechas, pero el margen total es inamovible.
El papel que decide un fichaje: la famosa “deal sheet”
El último día de mercado no es solo cuestión de llamadas y acuerdos verbales. La burocracia manda. En la Premier League, los clubes necesitan una “deal sheet” en las últimas dos horas de la ventana.
Este año, el documento se puede enviar a partir de las 21:00 (BST) y debe estar completado antes de las 23:00. Ese formulario certifica que hay un acuerdo cerrado entre clubes y otorga un pequeño salvavidas: un par de horas extra para rematar el resto de la documentación.
Sin esa “deal sheet” y sin todos los papeles registrados a tiempo, el fichaje se cae. No hay margen para el error. De ahí que muchos clubes, acostumbrados a apurar hasta el último minuto, vivan esas horas con una mezcla de nervios y rutina.
Los agentes libres, la puerta que nunca se cierra del todo
Cuando el mercado se cierra, no todo se detiene. Los jugadores que quedan como agentes libres después del cierre pueden firmar por un club en cualquier momento.
Hay un matiz importante: no pueden jugar de inmediato salvo que haya hueco en la lista de 25 jugadores inscritos del equipo. Si no, deberán esperar al siguiente periodo de registro.
Esa fecha exacta no se hace pública, pero se entiende que el plazo se sitúa aproximadamente una semana después del cierre oficial de la ventana. Es un respiro para clubes con urgencias de plantilla y para futbolistas que se han quedado sin equipo en el baile del mercado.
La regla de los 25: quién entra y quién se queda fuera
La Premier League obliga a cada club a inscribir una lista de hasta 25 jugadores sénior tras el cierre del mercado. Esa lista se publica y marca quién está disponible para competir.
Dentro de esos 25, como máximo 17 pueden no ser considerados “homegrown”, es decir, no formados en el fútbol inglés o galés según los criterios de la liga. El resto de plazas, hasta ocho, se reservan para ese cupo de talento local.
La clave está en la edad. Los futbolistas menores de 21 años en el momento del corte de registro no cuentan para el límite de 25. Eso permite a los clubes inscribir tantos jugadores sub-21 como deseen, una vía para acumular jóvenes promesas sin saturar la lista principal.
La gestión es delicada: si un club se pasa de efectivos sénior, corre el riesgo de tener jugadores con contrato que no pueden ser inscritos y, por tanto, no pueden jugar. Un escenario incómodo que ya ha dejado ejemplos sonoros.
Chelsea, por ejemplo, fue criticado en el pasado por el tamaño de su plantilla, hasta el punto de recurrir a un grupo apartado, bautizado mediáticamente como “bomb squad”. Esa práctica ha sido prohibida por Fifa, pero el aviso quedó claro: no se puede inflar la plantilla sin consecuencias.
Un último día de mercado que lo decide todo
Con las reglas sobre la mesa, el último día de mercado se convierte en una carrera contrarreloj: teléfonos echando humo, abogados revisando contratos, directores deportivos mirando el reloj y aficionados refrescando pantallas a la espera del siguiente giro.
Entre ventanas que se cierran a distintas horas, agentes libres al acecho y listas de 25 jugadores al límite, el mercado ya no es solo cuestión de dinero o talento. Es también una batalla de gestión, precisión y nervios de acero.
Y mientras el reloj se acerca a las 23:00 (BST), la pregunta es siempre la misma: ¿quién será el fichaje que cambie la temporada en el último suspiro?





