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Manchester City busca a Enzo Fernández para reforzar el centro del campo

Manchester City prepara su primer movimiento formal para intentar sacar a Enzo Fernández de Stamford Bridge. El campeón de la Premier ya ha situado al argentino en lo más alto de su lista y Enzo Maresca lo quiere como pieza clave para reconstruir un centro del campo que ha perdido peso, jerarquía y nombres.

Chelsea conoce desde hace semanas el interés del City. El club londinense marcó a comienzos de verano una especie de línea roja: un acuerdo antes de una fecha interna y una cifra mínima de 120 millones de libras. Nada de eso se cumplió. El plazo pasó, la puerta no se cerró. Solo quedó claro el precio.

Ahora, con el mercado entrando en sus últimos días, el City se prepara para regresar con una oferta que puede cambiar el tablero de la Premier y volver a poner a Fernández en el centro del huracán.

Una operación de récord

Si el traspaso se concreta en las cantidades que maneja Chelsea, Enzo Fernández se colocaría entre los fichajes más caros de la historia de la liga inglesa, solo por detrás de las 125 millones de libras que pagó Liverpool por Alexander Isak el verano pasado.

El City, además, podría romper su propio récord de gasto por segunda vez en la misma ventana. Ya desembolsó 116 millones para llevarse a Elliot Anderson desde Nottingham Forest. Ahora estudia ir todavía más allá para cerrar al internacional argentino de 25 años.

No es un capricho de última hora. En el Etihad han visto marcharse a cuatro piezas importantes del centro del campo: Tijjani Reijnders rumbo a Al-Qadsiah por 52 millones, Rodri a Barcelona por 65, Nico González a Newcastle por otros 52 y Bernardo Silva, que ya había hecho las maletas a comienzos de verano para unirse al Real Madrid. Demasiadas salidas para un equipo que vive del control del juego.

La necesidad es evidente. Y el perfil de Enzo encaja en la idea de Maresca: un mediocentro con pie fino, personalidad para mandar y experiencia en escenarios grandes.

Maresca, un aliado en el banquillo

Hay otro factor que empuja la operación: la relación entre ambos Enzos. Maresca dejó Chelsea en Año Nuevo en medio de controversia y aterrizó en el Etihad en junio, pero mantuvo un vínculo cercano con Fernández. Ese entendimiento personal puede pesar en un momento en el que el argentino no vive su etapa más tranquila en Londres.

En Stamford Bridge, los últimos meses han sido un campo minado. Enzo y su agente, el excentrocampista de Paris Saint-Germain Javier Pastore, tantearon el interés del Real Madrid. El ruido fue tal que el club blanco se vio obligado a emitir un comunicado negando cualquier intento de ficharlo. La tensión no bajó.

El punto de inflexión llegó en marzo, tras la eliminación de Chelsea en la Champions League a manos del PSG. Desde entonces, Fernández ha sido cada vez más crítico con la situación del club, con su rumbo deportivo y con el clima que le rodea.

Xabi Alonso intenta apagar el fuego

En medio de ese escenario aterrizó Xabi Alonso. El nuevo técnico del Chelsea confirmó en julio que había mantenido una conversación privada con Enzo, fichado en 2023 desde Benfica por 107 millones de libras. No quiso revelar el contenido de ese diálogo. Ni una pista. Solo dejó claro que la charla existió.

El mensaje fue calculado: puertas adentro, calma; puertas afuera, hermetismo. Pero el ruido no ha desaparecido.

El lunes, en la victoria por 3-2 ante Fulham, Fernández entró desde el banquillo en la segunda parte. Lejos de ser recibido como una estrella de 100 millones, escuchó abucheos de parte de la afición local, que no olvida su papel en la eliminación de Inglaterra en el último Mundial. El ambiente se enrareció todavía más.

Al final del encuentro, el argentino celebró brevemente con los aficionados visitantes y con sus compañeros. Fue un gesto rápido, casi de compromiso. Enseguida se marchó al vestuario. El primero en desaparecer por el túnel.

Cuenta atrás en el mercado

En este contexto, el interés del Manchester City no llega en frío. Llega cuando el jugador se siente observado, discutido y, en parte, distanciado de una grada que nunca terminó de adoptarlo por completo.

Chelsea, por su parte, se agarra a las cifras. Pagó 107 millones de libras hace apenas un año y medio y no quiere rebajar su valoración, pese a la presión del calendario y a la voluntad de un City que necesita un referente en la medular tras una cascada de salidas.

La próxima semana marca el límite del mercado. Las posiciones están claras: Maresca lo quiere, City está dispuesto a gastar, Chelsea exige al menos 120 millones y Enzo vive un presente incómodo en Londres.

La pregunta ya no es solo si el campeón inglés pagará el precio. Es si Chelsea puede permitirse perder a otro activo de élite… y si Stamford Bridge está preparado para ver marcharse al jugador por el que rompió la banca en 2023.