Liverpool espera el regreso de Jarell Quansah
Liverpool tiene la puerta entreabierta para el regreso de uno de los grandes protegidos de Jürgen Klopp. Pero no tiene ninguna prisa en cruzarla. El club de Anfield ha valorado la opción de recomprar a Jarell Quansah desde Bayer Leverkusen, aunque la decisión, por ahora, es clara: esperar un año y aprovechar un precio más bajo.
De promesa de Anfield a pilar en Alemania
Quansah, de 23 años, salió de Liverpool el verano pasado rumbo a Bayer Leverkusen en una operación que podía alcanzar los 35 millones de libras. Desde entonces, su curva de crecimiento ha sido evidente: 43 partidos en todas las competiciones y un billete a la selección de Inglaterra para el Mundial de este verano.
El central, formado en la academia de Liverpool, no solo se ha asentado en la Bundesliga; se ha convertido en una pieza fiable, con minutos de peso y exposición europea. Todo ello ha reabierto inevitablemente el debate en Merseyside: ¿debe el club recuperar a un futbolista que Klopp llegó a situar por delante de Ibrahima Konaté en sus últimos meses en el banquillo?
Defensa en transición y una cláusula que baja
Según el medio alemán BILD, en los despachos de Anfield ya se ha hablado de Quansah. No es un nombre cualquiera en un contexto delicado para la línea defensiva.
El futuro de Konaté no está garantizado, Virgil van Dijk tiene 34 años y entra en su último año de contrato, y Joe Gomez aparece de forma recurrente en rumores de salida. Arne Slot contará con Jeremy Jacquet, que llega desde Rennes, y espera recuperar a Giovanni Leoni de su lesión de ligamento cruzado a tiempo para la pretemporada. Aun así, el esqueleto defensivo de Liverpool apunta a una reconstrucción progresiva.
Ahí encaja Quansah. Y ahí entra en juego la cláusula de recompra que Liverpool se guardó cuando lo traspasó a Leverkusen.
Este verano, el regreso del central estaría tasado en 80 millones de euros (69,4 millones de libras). Una cifra elevada para un jugador aún en consolidación, por mucho que su proyección sea evidente. Pero el contrato guarda un giro clave: dentro de un año, esa cláusula bajará a 60 millones de euros (52 millones de libras).
Y ahí está el plan. Liverpool, según la información desde Alemania, no activará la recompra en esta ventana. Prefiere esperar a 2025, cuando el coste se reduzca y el jugador llegue, en teoría, más hecho.
No solo cuestión de dinero
El cálculo no es únicamente financiero. En Anfield confían en que otro año en Leverkusen sirva para pulir el aspecto que más valoran para un hipotético regreso: su liderazgo.
Quansah ya ha demostrado que puede sostener el nivel competitivo semanalmente, que puede enfrentarse a algunos de los mejores ataques del continente y salir reforzado. Lo que esperan en Liverpool es que asuma todavía más jerarquía en el vestuario y en el campo, que se convierta en una voz de mando antes de pensar en devolverlo a la Premier League para pelear por un puesto fijo en el once.
No es casual que Klopp lo tuviera entre sus favoritos en la recta final de su etapa. El alemán lo utilizó por delante de Konaté en varias ocasiones, convencido de su personalidad y su capacidad para asumir responsabilidades en escenarios de máxima presión.
Un jugador feliz… lejos de casa
El otro factor que enfría cualquier operación inmediata es el propio estado de ánimo del jugador. Quansah se siente cómodo en Alemania. Lo ha dicho sin rodeos.
“Lo he disfrutado muchísimo, siendo sincero. Ha sido refrescante para mí”, confesó el mes pasado. “He vuelto a amar el fútbol. Poder jugar semana tras semana contra algunos de los mejores equipos del mundo. Mostrar de lo que soy capaz, lo que puedo darle a este equipo y a los aficionados. Lo he disfrutado mucho hasta ahora, pero esto no ha terminado. Tenemos un mes importante por delante”.
Sus palabras no suenan a alguien con prisa por hacer las maletas. Menos aún después de admitir lo duro que fue su último año en Inglaterra y lo que supuso romper con 17 años de vida en un mismo club.
“Nunca es fácil mudarse a otro país. Venir de la presión de estar en Liverpool, no es sencillo salir de un club tan grande e intentar construir tu propia carrera después de estar 17 años en el mismo sitio. Nunca es fácil, pero estoy contento de que haya ido bien hasta ahora”.
Esa mezcla de estabilidad personal y crecimiento deportivo reduce cualquier urgencia. Quansah no fuerza nada. Liverpool tampoco.
Una cuenta atrás silenciosa
Mientras los focos se centran en el Mundial y en el estreno de Arne Slot, en un rincón de los documentos contractuales de Anfield corre un reloj silencioso: el de la cláusula de recompra de Jarell Quansah.
Hoy cuesta 80 millones de euros. Dentro de un año, 60. Entre medias, una temporada más para comprobar si el central inglés se consolida como líder en Leverkusen y termina de convencer a Liverpool de que el chico que se fue para reencontrarse con el fútbol está listo para volver y comandar la defensa de Anfield.
Cuando llegue ese momento, la pregunta ya no será cuánto cuesta. Será si Liverpool puede permitirse dejarlo pasar otra vez.





