Liverpool y su interés en Bradley Barcola tras el fracaso con Diomande
El plan A se le escapa a Liverpool. El club de Anfield llevaba meses apuntando a Yan Diomande como su gran fichaje para el extremo, pero se ha topado con un muro llamado RB Leipzig y con la aparición, cada vez más decisiva, de Paris Saint-Germain. En ese escenario, un nombre gana peso en la agenda inglesa: Bradley Barcola.
Diomande, rumbo a París
PSG ya negocia con RB Leipzig el traspaso de Diomande, después de que el atacante de Costa de Marfil, de solo 19 años, dejara clara su preferencia: vestir la camiseta del campeón de Francia y de Europa. El club parisino tiene incluso un acuerdo de contrato con el jugador hasta 2031, a la espera de cerrar el entendimiento definitivo entre entidades.
Liverpool, en cambio, se ha plantado. Estaba dispuesto a llegar a unas 86 millones de libras, pero Leipzig exige bastante más. En Anfield no quieren cruzar esa línea y la sensación es clara: el camino queda libre para PSG.
Mientras Luis Enrique espera que el club remate la operación Diomande, en Liverpool se activa el plan alternativo.
Barcola, talento inquieto en París
Bradley Barcola aparece en la parte alta de la lista de opciones que maneja Liverpool para reforzar las bandas. El francés, de 23 años, vive una situación extraña en PSG: es valorado, pero no decisivo en las grandes noches. Y eso le pesa.
Su frustración se disparó tras quedarse fuera de los partidos clave, con la final de la Champions League ganada ante Arsenal como herida principal. Un escaparate mundial… y él en un segundo plano. Esa sensación de haber sido relegado ha abierto una puerta que Liverpool observa con atención.
Según lo informado recientemente, Barcola podría salir este verano si, cuando regrese del Mundial con Francia, sigue descontento con su rol. PSG, por ahora, mantiene una postura doble: quiere retenerlo, pero no le cerrará la salida si el jugador pide marcharse y llega una oferta que cumpla con su tasación. Lo que sí tiene claro el club parisino es que no lo regalará.
Barcola tiene contrato hasta 2026. Dos años por delante. Es el punto justo en el que una entidad como PSG debe decidir: renovar o vender. Si el jugador se niega a extender su vínculo, este verano se convierte en el momento ideal para hacer caja.
El vacío que deja Salah y el nuevo mapa de bandas en Anfield
En Liverpool el contexto es muy distinto, pero la necesidad es enorme. Mohamed Salah ya no forma parte de la plantilla: el egipcio ha sido liberado, y con su salida se marcha una era. Reemplazar su impacto no es cuestión de un solo fichaje, pero el club ha empezado a mover ficha.
Ya ha llegado Victor Munoz desde Osasuna por 34,5 millones de libras, una apuesta clara para el frente ofensivo. Antes, el club había cerrado la incorporación de Jeremy Jacquet desde Rennes por 60 millones, reforzando también su proyecto de futuro.
Las salidas también han marcado el verano: Andy Robertson se ha marchado libre a Tottenham, Ibrahima Konate ha firmado sin coste por Real Madrid y, además de Salah, Rhys Williams ha sido liberado. Un vestuario que cambia de piel y que necesita nuevas referencias, sobre todo en los costados.
En ese tablero encaja Barcola: extremo joven, con margen de crecimiento, acostumbrado a la exigencia de un vestuario de estrellas y con perfil para atacar desde la banda izquierda o derecha. Justo el tipo de pieza que puede ayudar a reconstruir el ataque tras la marcha de Salah.
Arsenal observa, pero mira a otro lado
Liverpool no está solo en la carrera. Arsenal también ha seguido de cerca la situación de Barcola. Sin embargo, el club de Mikel Arteta parece tener otra prioridad para el costado izquierdo: Morgan Rogers, de Aston Villa.
Eso deja a Liverpool en una posición interesante. Sin una puja feroz desde Londres por Barcola, el club de Anfield puede maniobrar con algo más de calma, siempre condicionado, eso sí, por el precio que fije PSG.
Un verano decisivo para Barcola… y para Liverpool
Para PSG, la ecuación es clara: si Barcola vuelve del Mundial decidido a cambiar de aires y no hay voluntad de renovar, este mercado puede ser la última gran oportunidad para traspasarlo en condiciones favorables.
Para Liverpool, la cuestión es otra: tras perder a Diomande por no romper su estructura económica, ¿estará dispuesto el club a acercarse a las exigencias de PSG por Barcola para asegurarse un extremo de nivel Champions en plena reconstrucción ofensiva?
El verano marca el ritmo. Barcola, entre París y Anfield, se asoma a una decisión que puede definir la próxima etapa de su carrera. Y Liverpool, obligado a reinventarse sin Salah, no puede permitirse elegir mal su siguiente hombre de banda.






