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Liverpool debe fichar a Adam Wharton: análisis de Darragh MacAnthony

Liverpool ha invertido ya en defensa y banda. Pero el debate que empieza a encenderse en torno a Anfield apunta con claridad a otra zona del campo: el centro del campo. Y uno de los que más alza la voz es Darragh MacAnthony, presidente de Peterborough United y reconocido hincha de los ‘reds’ desde niño.

El dirigente irlandés ha puesto nombre y precio al movimiento que, a su juicio, debería marcar las últimas semanas del mercado: Adam Wharton, el motor del centro del campo de Crystal Palace. No habla de una oportunidad cualquiera. Habla de una operación de 85 a 100 millones de libras. Y lo hace sin titubeos.

“Fichas a Wharton y tienes un titular para 7 u 8 años”

Invitado en el programa White and Jordan de talkSPORT, MacAnthony fue directo al corazón del debate sobre la medular de Liverpool.

“Me encantaría que ficharan a Adam Wharton”, lanzó. En su análisis, la pieza sacrificable sería Alexis Mac Allister: “Para mí, sus piernas se fueron el año pasado. Solo cuando se puso la camiseta de Argentina reaparecieron”.

Su tesis es clara: si Liverpool logra hacer negocio con la salida del campeón del mundo, debe reinvertir en un centrocampista que marque época en Anfield. “Si puedes hacer negocio ahí con su salida, creo que traes a Wharton y tienes un jugador para los próximos siete u ocho años que será titular. Tiene un potencial enorme. Incluso si cuesta 85-100 millones o lo que sea, estás fichando a un jugador para el largo plazo”.

Es una apuesta agresiva. Y, al mismo tiempo, una radiografía del nerviosismo que se respira en torno a una parcela del campo que, pese a la renovación reciente, sigue dejando dudas en los momentos de máxima exigencia.

Un verano con defensas y extremos, pero sin ‘6’ puro

Hasta ahora, el verano de Liverpool se ha movido lejos del círculo central. Han llegado dos defensas, Jeremy Jacquet y Ronald Araujo (cedido), y un extremo, Victor Munoz. En el centro del campo, el único movimiento ha sido el regreso de Harvey Elliott tras su breve y fallida etapa en Aston Villa.

Sobre el papel, la plantilla no anda corta de centrocampistas. Pero la carencia de un mediocentro defensivo de élite volvió a quedar al desnudo en la derrota ante Monaco del domingo.

El análisis fue duro. Ian Doyle, en el Liverpool Echo, subrayó cómo los de Anfield “se volvieron desordenados y demasiado fáciles de superar” tras ponerse 2-0 arriba. James Pearce, en The Athletic, fue en la misma línea: preocupa “el hecho de que no hayan fichado a un mediocentro defensivo especialista para aliviar la carga sobre Ryan Gravenberch”.

Ese tipo de frases resuenan cuando alguien como MacAnthony pide un golpe encima de la mesa. El mensaje de fondo es evidente: el equipo puede seguir compitiendo así, pero quizá no dominando.

Wharton, el centrocampista que roba y crea

En ese contexto aparece Adam Wharton. No es el típico ‘6’ destructor que vive del choque y la entrada dura, pero sus números en Premier League dibujan el perfil de un centrocampista que roba, ordena y lanza.

La pasada temporada con Crystal Palace, sus estadísticas por 90 minutos lo colocaron en la élite de su posición. Entre sus pares en la Premier League 2025/26, se situó en el percentil 95 en “grandes ocasiones creadas” (0,49 por partido) y en el 84 en ocasiones generadas (1,55). No solo ve el juego, lo rompe a su favor.

Sin balón, también deja huella: 5,8 recuperaciones por encuentro (percentil 85), 0,6 posesiones ganadas en el último tercio (75), 2,46 entradas (64) y 4,92 duelos ganados (51). Un centrocampista que se mueve en todos los registros, que gana balones en la medular y, casi en el mismo gesto, convierte la recuperación en amenaza.

No extraña que uno de los mediocentros más cotizados del país, Declan Rice, le haya definido como un jugador de “nivel top”. Con 22 años y ya 70 partidos de Premier con la camiseta de los Eagles, Wharton se ha instalado en la conversación de los centrocampistas más completos de la liga.

El dilema del mercado: Barcola, el presupuesto y la urgencia

El problema para Liverpool es tan sencillo como incómodo: el dinero no es infinito y las prioridades ya están marcadas. El club persigue un fichaje de alto coste por el extremo de Paris Saint-Germain, Bradley Barcola. Con esa operación sobre la mesa, cuesta imaginar un giro brusco hacia otra inversión de más de 80 millones por un centrocampista, y menos tan cerca del cierre de mercado.

Crystal Palace, además, no tiene necesidad urgente de vender a su joya. Y aunque a principios de verano se habló de un interés de Liverpool, las últimas semanas han pasado sin movimientos concretos. La sensación, a día de hoy, es que Wharton no saldrá de Selhurst Park antes de que se baje la persiana del mercado.

Pero el fútbol no se detiene. Cada partido que expone la fragilidad del equipo sin un ‘6’ natural de máximo nivel alimenta el ruido. Y voces como la de MacAnthony, con el corazón en Anfield aunque el cargo lo ate a Peterborough, ponen nombres y cifras a ese murmullo.

Liverpool quizá no vea a Adam Wharton entrar por la puerta de Melwood este verano. La cuestión es otra: ¿cuántas veces más puede permitirse comprobar sobre el césped que le falta un ancla de élite antes de que esa decisión le cueste algo más que un simple debate de agosto?