Kirsty Hanson: el fichaje que puede cambiar la WSL
Kirsty Hanson, el fichaje silencioso que puede agitar la WSL con el Tottenham
En un verano lleno de grandes nombres llegados del extranjero a la Women's Super League, uno de los movimientos más determinantes quizá no lleve un apellido nuevo ni un precio desorbitado. Lleva botas conocidas, números demoledores y una determinación que no se negocia. Kirsty Hanson ha cambiado Aston Villa por Tottenham y, lejos de los focos más ruidosos, puede haber firmado el traspaso más inteligente del mercado.
La delantera escocesa, de 28 años, fue la tercera máxima goleadora de la WSL la pasada temporada. Doce goles en 22 partidos. Solo Khadija Shaw y Alessia Russo marcaron más. Y lo hizo en un equipo que terminó noveno, obligado a remar a contracorriente casi cada fin de semana.
No es casualidad. Es el resultado de una carrera que explotó el último curso, pero que venía cocinándose a fuego lento desde hace años.
De la duda a la referencia
Antes de brillar en Aston Villa, Hanson formó parte de la construcción del proyecto profesional del Manchester United femenino. Fue importante en el crecimiento del equipo, pero acabó perdiendo protagonismo y minutos. Cuando Villa la incorporó cedida en 2022, llegaba con la confianza tocada. Necesitaba algo más que un cambio de camiseta.
Lo encontró en Birmingham. 26 goles en 100 partidos, dos premios a mejor jugadora de la temporada y, sobre todo, la sensación de haberse reconstruido.
“Tengo que agradecer muchísimo a Villa. Saben que me fui en buenos términos. Disfruté de mi tiempo allí”, explicó Hanson a BBC Sport. “Todos me ayudaron a recuperar la confianza. Ojalá pueda seguir construyendo sobre eso ahora, pero no quiero meterme presión”.
La decisión de irse no fue sencilla. Dejó un lugar donde se sentía valorada y con peso en el vestuario. Pero miró hacia el norte de Londres y vio algo distinto.
“Fue una decisión muy dura dejar Villa, pero mirando a Spurs se veía su ambición y cómo han ido mejorando cada temporada”, dijo. Hubo un detalle que inclinó la balanza: el banquillo.
“Cuando nombraron a Martin [Ho] como entrenador fue una gran declaración, porque es uno de los mejores técnicos con los que he trabajado”.
Reencuentro con Martin Ho y un reto mayor
Hanson conoce bien a Martin Ho. Coincidieron en Manchester United entre 2020 y 2023, cuando él era asistente. Él la convirtió ahora en objetivo prioritario en este mercado y el club respondió, pagando un traspaso cuyo importe no se ha hecho público.
“Sé que saca lo mejor de mí con el nivel de detalle que pone. Creo de verdad que eso me va a llevar más lejos en mi carrera”, añadió la escocesa.
El mensaje desde dentro de Tottenham es claro: no se trata solo de sumar goles, se trata de subir el listón competitivo. “Los fichajes que ha hecho Tottenham muestran que quieren dar un paso adelante y ganar cosas. Quiero conseguir eso mientras esté aquí”.
Y para llegar ahí, nada de comodidad. “Los entrenamientos han sido muy duros. Probablemente ha sido una de las pretemporadas más duras que he hecho. Martin nos está desafiando, intentando llevarnos al límite”, reconoció.
Eso, precisamente, era lo que buscaba. “Quería un reto. No quiero que me fichen solo porque piensen que soy buena, quiero que me mejoren”.
Un Tottenham que ya no se conforma
Tottenham terminó quinto la temporada pasada. Ahora la meta es clara: colarse entre los tres primeros y entrar en la Women's Champions League. Para lograrlo, el club ha armado una plantilla que suena a proyecto serio.
Además de Hanson, han llegado la máxima goleadora del West Ham, Shekiera Martinez, la defensa francesa Alice Sombath desde Lyon y la centrocampista creativa Victoria Pelova, procedente del Arsenal. Talento, carácter y competencia directa por un sitio en el once.
Hanson no se asusta. Todo lo contrario. “Me siento cómoda en la WSL, pero no me veo como una de las mejores. Soy muy crítica conmigo misma”, admite. “Va a ser duro. No doy nada por hecho. Mi objetivo principal es ser mejor, porque siento que aún tengo muchos niveles a los que llegar. Martin también lo sabe”.
Sabía perfectamente el vestuario al que llegaba. “Conocía el nivel de las jugadoras que ya estaban aquí. Estoy muy emocionada por aprender de ellas. También estoy aquí para ayudar a las demás, porque eso es lo que he hecho en cada club”.
No presume de talento innato. Presume de algo más áspero, pero igual de decisivo. “Puede que no sea la más talentosa, pero tengo mucha lucha y hambre. Literalmente corro a través de un muro por mi equipo. Espero haberles demostrado eso”.
Números que hablan solos
Las sensaciones se sostienen con datos. La temporada pasada, Hanson marcó el 43% de los goles totales de Aston Villa en la liga. Casi la mitad. Entre las cinco máximas goleadoras de la WSL, fue la que tuvo el mejor porcentaje de tiros a puerta: un 50%.
No se limitó a rematar. Solo dos compañeras generaron más ocasiones que sus 16 pases de gol potenciales y fue la futbolista con más toques en el área rival. Vivió en la zona caliente del campo.
Su impacto sin balón también fue evidente. Entre las jugadoras de su posición, se situó en la parte alta de la liga en acciones defensivas como entradas e intercepciones. Presionó, corrió hacia atrás, cerró líneas. No es una delantera que se desconecte cuando el equipo pierde la pelota.
Fuera del césped, también ha crecido. Hanson tiene un título universitario en entrenamiento deportivo y quiere aprovecharlo en el futuro. Esa formación se nota en cómo lee el juego y en su liderazgo.
“Sé qué hacer en diferentes momentos del partido. Sé cómo calmar a las jugadoras”, explicó cuando le preguntaron en qué ha mejorado. “Antes, cuando trabajé con Martin, era más joven y no habría sido capaz de manejar eso igual. Ahora he madurado mucho”.
Madura, en su mejor momento goleador y con un entrenador que conoce sus virtudes y sus límites. Tottenham ya ha hecho ruido con fichajes de relumbrón. La pregunta es si, cuando la temporada arranque el 6 de septiembre en casa ante West Ham, el movimiento más decisivo no será precisamente el que llegó con menos ruido: una delantera escocesa dispuesta a atravesar muros por un equipo que ya no quiere mirar hacia abajo en la tabla.





