Isak firma el primer triunfo de la era Iraola
IPSWICH — Alexander Isak necesitó apenas unos minutos para desatar la nueva Liverpool de Andoni Iraola. Dos zarpazos del sueco, dos asistencias de Cody Gakpo y un 0-2 contundente en el campo del recién ascendido Ipswich que entrega al técnico español su primera victoria en la Premier League al tercer intento.
Liverpool llegaba con dos empates idénticos, 2-2 ante Newcastle y Nottingham Forest, y cierta sensación de montaña rusa. En Portman Road, en cambio, el equipo salió como un disparo. Sin especular. Sin mirar atrás.
El golpe temprano
El primer aviso serio fue definitivo. Minuto 6. Gakpo filtró un pase hacia la derecha del área, Isak lo controló con decisión y armó un disparo violento. El portero Kjell Scherpen llegó a tocar el balón, pero no lo suficiente: la pelota rebotó en él y terminó besando la red. Silencio en la grada. Alivio en el banquillo visitante.
Ipswich apenas tuvo tiempo de recomponerse. Tres minutos después, Liverpool volvió a castigar.
Esta vez Gakpo tiró de sutileza. Con el exterior del pie, dibujó un envío largo y curvado por encima de la defensa local, justo en la trayectoria de la carrera de Isak. El sueco controló, cambió de pierna con frialdad y remató cruzado. Segundo gol. Mismo verdugo. 0-2 en nueve minutos y el partido cuesta arriba para el conjunto recién ascendido.
Gakpo, omnipresente en esos compases iniciales, manejó los ataques con calma mientras Ipswich intentaba no desmoronarse. El equipo local, que regresó a la élite esta temporada, se vio obligado a correr siempre detrás del balón y del marcador.
Debut millonario de Barcola
Con el duelo encarrilado, Iraola se permitió otro gesto de nueva era: el estreno de Bradley Barcola. El francés saltó al césped en el minuto 63 para disputar sus primeros minutos con la camiseta de Liverpool, apenas cuatro días después de cerrar su fichaje procedente de Paris Saint-Germain por 123 millones de libras.
El contexto no podía ser mejor para él: ventaja clara, ritmo controlado y un rival desgastado por el esfuerzo inicial para intentar volver al partido. Barcola se colocó en ataque para sumar movilidad y piernas frescas, dentro de un equipo que ya jugaba con el cronómetro a favor.
Ipswich, por su parte, mostró orgullo, pero le faltó colmillo. Promocionado al final de la pasada campaña, acumula ahora dos derrotas y una victoria en su regreso a la máxima categoría. La ilusión del ascenso choca de lleno con la crudeza del nivel actual.
Liverpool, en cambio, sale de Ipswich con algo más que tres puntos. Sale con un goleador en racha, un socio creativo afinado y el estreno sobre el césped de un fichaje de élite. La primera victoria de la etapa Iraola ya está en el bolsillo. La cuestión ahora es cuán alto puede apuntar este proyecto cuando el engranaje termine de encajar.





