Ibrahima Konaté se une al Real Madrid hasta 2030
La Ciudad Deportiva del Real Madrid amaneció con ambiente de gran noche. Cámaras, directivos, sonrisas medidas. En el centro de todo, Ibrahima Konaté, el último muro francés que aterriza en Valdebebas para apuntalar una defensa que la pasada temporada sufrió demasiado.
Firma hasta 2030 y dorsal de peso
En el salón principal, Florentino Pérez encabezó el acto de presentación. A su lado, Konaté, traje oscuro y gesto serio, estampó la firma que le ata al club blanco durante las próximas cuatro temporadas, hasta el 30 de junio de 2030. Un compromiso largo, propio de una apuesta firme.
Superado el trámite de los documentos, llegó el ritual madridista: el presidente le entregó los obsequios tradicionales del club y, sobre todo, la camiseta blanca con su nombre y el dorsal 16, el número que le acompañará en esta nueva etapa en el Santiago Bernabéu.
En primera fila, una presencia que no pasó desapercibida: José Martínez Pirri, presidente de honor. Su asistencia subrayó el peso de la operación y el estatus con el que aterriza el internacional francés dentro del proyecto deportivo del Real Madrid.
Junto a la camiseta, Konaté recibió también la maqueta a escala del Santiago Bernabéu y un reloj de lujo, el paquete simbólico que el club reserva para sus grandes incorporaciones. Detalles que hablan del escaparate, pero también de las expectativas.
Fichaje gratis, sueldo de estrella
El Real Madrid mantiene su hoja de ruta: talento top a coste cero. Konaté llega libre tras finalizar su contrato con Liverpool, siguiendo el mismo camino que en su día tomaron Rüdiger, Alaba, Trent y Mbappé. Sin traspaso, pero no precisamente barato.
El central francés cobrará alrededor de 22 millones de euros por temporada, una cifra que lo sitúa de inmediato entre los mejor pagados del vestuario. Un salario de élite para un defensa de élite, acorde con su condición de internacional y con la competencia feroz en la parte alta de la plantilla.
A sus 27 años, Konaté aterriza en una zona del campo castigada por las lesiones el curso pasado. Es central puro, diestro, sin historial en otras posiciones desde que se hizo profesional. Su tarjeta de presentación es clara: físico dominante, potencia en el choque y autoridad en los duelos individuales. Un perfil pensado para sostener al equipo cuando el partido se rompe.
Duelo inmediato con Huijsen
No tendrá tiempo para una adaptación lenta. Su primer examen serio ya asoma en el calendario. Konaté está listo para entrar en la convocatoria del sábado, en la visita al Cornellà-El Prat para medirse al Espanyol, si José Mourinho decide dar el paso.
Rüdiger parte como titular indiscutible para el técnico portugués. El otro puesto, en cambio, se abre a la pelea. Konaté y el joven Huijsen se jugarán ese hueco, un pulso generacional que puede marcar el arranque de la nueva zaga blanca.
La batalla empieza ya. Y en el Real Madrid, un dorsal 16 en la espalda no suele conceder margen para esconderse.






