Francia y Argentina brillan: Mbappé y Messi marcan el torneo
Francia arrancó el torneo como suele hacerlo en las grandes citas: sin brillo constante, pero con una pegada que asusta. Un 3-1 trabajado ante Senegal, ajustado al descanso, resuelto tras el descanso con la mano firme de Didier Deschamps desde el banquillo y la voracidad de Kylian Mbappé, que ya mira al resto del mundo por el retrovisor.
Deschamps corrige, Mbappé sentencia
El primer tiempo dejó más dudas que certezas para Les Bleus. Senegal plantó un partido físico, intenso, incómodo. Francia dominaba tramos, pero no el duelo. El marcador reflejaba esa sensación de partido abierto, vulnerable para el campeón del mundo de 2018.
Todo cambió en el vestuario. Deschamps ajustó piezas, movió líneas y, sobre todo, liberó a Mbappé. A partir de ahí, el encuentro se inclinó definitivamente.
El delantero francés firmó un doblete que no solo tumbó a Senegal, sino que lo elevó a la cima de la historia goleadora de su país: 58 tantos con la camiseta de Francia. Una cifra que impresiona tanto como la velocidad con la que la ha alcanzado. Cada balón que tocaba en el segundo tiempo olía a peligro. Cada carrera, a ruptura. Senegal, que había aguantado bien hasta el descanso, terminó desbordada.
El tercer gol francés cerró el 3-1 y el debut. No fue una exhibición coral, pero sí un mensaje: incluso cuando no domina del todo el juego, Francia tiene recursos, variantes tácticas y un delantero que decide partidos casi por inercia.
Messi en modo selección: hat-trick y aviso al mundo
Mientras Francia celebraba a Mbappé, Argentina miraba a su propio faro de siempre. Lionel Messi, una vez más, con la camiseta albiceleste, volvió a encender el espectáculo. Hat-trick frente a Argelia y una sensación conocida: cuando Messi sonríe en la selección, el resto tiembla.
El capitán argentino manejó el partido a su antojo. Tres goles, tres golpes de autoridad. No hacían falta adornos ni contextos épicos. Bastó con su fútbol. Argentina, apoyada en su figura, brilló y dejó la impresión de equipo que ya entra en ritmo de torneo, de selección que entiende que cada partido cuenta en el pulso psicológico con las otras grandes candidatas.
El triplete de Messi no solo impulsa a Argentina. También reaviva inevitablemente la comparación eterna con Cristiano Ronaldo. Dos leyendas, dos selecciones, un escenario que vuelve a cruzarlos, aunque sea a distancia.
La mirada se posa en Cristiano
Mientras Mbappé bate récords y Messi suma otro hat-trick a su colección, Cristiano Ronaldo se prepara para su próximo examen con Portugal ante RD Congo este miércoles. El contexto es claro: el argentino ya ha dejado su marca en este arranque; el francés también. Falta la respuesta del portugués.
La presión existe, aunque él la conozca de memoria. Messi ya ha movido ficha. Mbappé también. Ahora le toca a Cristiano demostrar que todavía tiene algo más que decir en este tablero que comparten tres generaciones de talento descomunal.
El torneo apenas empieza, pero el relato ya se escribe a toda velocidad: Francia gana y encuentra en Mbappé a su nuevo rey de los goles; Argentina se refugia, una vez más, en la magia inagotable de Messi. La pregunta es inevitable: ¿qué versión de Cristiano aparecerá cuando el balón eche a rodar ante RD Congo?






