El fenómeno Senne Lammens que cambió al Manchester United
La temporada 2025/26 quedará marcada en Old Trafford como el año en que el Manchester United, por fin, encontró portero. No una solución de paso. Un dueño absoluto del arco. El nombre, hasta hace nada casi anónimo para muchos: Senne Lammens.
Llegó sin ruido. Se quedó con todo.
De “firma de datos” a robo del mercado
El contexto no era sencillo. El club venía del fiasco con Andre Onana y Altay Bayindir, una posición convertida en problema recurrente, en fuente de dudas y nervios. El United necesitaba certezas bajo palos y, durante un tiempo, miró hacia otro lado.
Ruben Amorim quería a Emi Martínez. La opción segura, el portero consagrado. Pero en las oficinas de Manchester alguien levantó la voz: Tony Coton, histórico hombre de confianza en materia de guardametas, insistió en Lammens como apuesta sustentada en datos.
El club le hizo caso. Pagó 18 millones de libras por un portero de 23 años que no ocupaba titulares. Hoy esa cifra parece casi un chiste.
Diez meses después, el observatorio CIES ha actualizado su tasación: 45,5 millones de libras. Un incremento de 27,5 millones, una subida del 150% que lo coloca en la élite del mercado. De fichaje discreto a activo estratégico.
Entre gigantes: solo por detrás de Donnarumma y Joan Garcia
La nueva valoración no solo refleja un gran negocio. Lo coloca en una conversación reservada para muy pocos. Según el informe, Lammens es ahora el tercer guardameta con mayor valor de mercado en el mundo, solo por detrás de Gianluigi Donnarumma y Joan Garcia.
No es un detalle menor. Es el tipo de salto que cambia la percepción interna y externa de un jugador. De promesa a referencia.
Y todo esto tras una temporada en la que ni siquiera empezó como titular desde la primera jornada. Tomó el mando a partir de la semana ocho, con el curso ya en marcha, y aun así logró firmar ocho porterías a cero. No son cifras deslumbrantes sobre el papel, pero el impacto va mucho más allá de los números fríos.
A los 23 años, el margen de mejora es enorme. Si el próximo curso se acerca a las 15 porterías imbatidas, su nombre puede instalarse definitivamente al nivel de los dos porteros que hoy le superan en valoración.
El peso de los gigantes: Van der Sar, Schmeichel y la mirada experta
Cuando un portero del United empieza a recibir elogios de Edwin van der Sar y Peter Schmeichel, algo serio está pasando. No son voces cualquiera. Son dos de las figuras que definieron lo que significa defender ese arco.
Durante su temporada de debut, Lammens se ganó su respeto. No por gestos espectaculares aislados, sino por la sensación de estabilidad que transmitió a una defensa que llevaba años viviendo al límite.
Su rendimiento no solo convenció a los técnicos y analistas. Los aficionados también hablaron: fue elegido “Signing of the Season” por los seguidores en TalkingPoints. Un reconocimiento directo desde la grada, el veredicto más exigente.
Números duros, contexto blando
Hay una cifra que puede engañar al que mire rápido: 39 goles encajados en su primera campaña. El dato, sin embargo, necesita contexto.
La mayoría fueron disparos imposibles, acciones en las que el portero poco o nada podía hacer. Solo uno se le señala claramente como error propio: un pase comprometido ante el Liverpool que terminó castigado en el marcador. Un fallo, sí. Pero también una lección en un entorno donde el margen para equivocarse es mínimo.
Los modelos de análisis avanzados lo colocan entre los mejores de la liga en “goles prevenidos”, un indicador que mide cuánto aporta un portero por encima de lo esperado según la calidad de los remates que recibe. Lammens, traducido a lenguaje simple, salvó al United muchas más veces de las que lo condenó.
Si mantiene ese nivel de intervención el próximo año, con una defensa algo más asentada, la estadística de goles encajados debería bajar de forma natural. Y con ello, su estatus.
A la caza de los mejores de la Premier League
En la lista de CIES no aparece David Raya, ausente principalmente por su edad: 30 años. Pero en la Premier League, el español es hoy uno de los grandes referentes. La vara de medir.
Raya terminó la última temporada con 19 porterías a cero, una cifra impresionante, impulsada también por el estilo prudente de un Arsenal que protege bien a su portero. Ese es el listón que Lammens observa de reojo.
Ahora mismo, el belga se sitúa en el grupo de los “mejores del resto” en Inglaterra. No está lejos, pero todavía no ahí. Y eso marca su reto inmediato: transformar la sensación de gran hallazgo en una realidad sostenida, curso tras curso.
Lammens cree que puede dar ese salto. El club también. El mercado, a la vista de su nueva tasación, ya empieza a tratarlo como uno de los activos más valiosos en su posición.
El Manchester United, que durante años miró con preocupación cada balón aéreo y cada disparo lejano, vuelve a tener algo que no se compra fácilmente: confianza en su portero. La pregunta ya no es cuánto ha subido su valor, sino hasta dónde puede llegar si mantiene esta trayectoria.






