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Everton fija precio de 69 millones para Iliman Ndiaye ante interés del United

El mensaje desde Goodison Park es claro y sin matices: Iliman Ndiaye no está en venta. O, al menos, no para cualquiera. No al precio que está dispuesto a pagar ahora mismo Manchester United.

El club de Liverpool ha decidido colocar una “valoración prohibitiva” sobre su delantero senegalés después de que el United, ya con Michael Carrick confirmado como técnico permanente, haya mostrado un interés serio en llevárselo este verano. La cifra que circula es contundente: alrededor de 69 millones de libras, unos 80 millones de euros.

Carrick aprieta, Everton se planta

Con la clasificación para la próxima Champions en el bolsillo gracias al trabajo de Carrick como interino, el United se ha lanzado a reconstruir la plantilla. El centro del campo es la prioridad —con Ederson, de Atalanta, muy cerca—, pero en Old Trafford también quieren reforzar el frente ofensivo para competir en todos los frentes.

En ese plan entra Ndiaye. El senegalés, de 26 años, gusta por una razón muy simple: puede jugar en casi todo el frente de ataque. En Everton, bajo las órdenes de David Moyes, actuó sobre todo en la banda derecha, pero también disputó 11 partidos por la izquierda. Terminó la temporada con seis goles y tres asistencias, números que, sumados a su impacto en el juego, lo han puesto en el escaparate.

No solo el United le sigue la pista. Liverpool también mira de cerca al ex jugador de Sheffield United, con la vista puesta en un nuevo extremo zurdo que pueda atacar desde ese costado. Ndiaye encaja en ese perfil, y eso multiplica su valor en un mercado inflacionado.

Un contrato enquistado y una puerta entreabierta

El problema para Everton está en los despachos. Ndiaye, fichado desde Marseille en 2024 por apenas 15 millones de libras, se encuentra en un pulso contractual con el club. Se niega a firmar una renovación si no se incluye una cláusula de salida, algo que la directiva no ve con buenos ojos.

Ese estancamiento ha abierto una rendija para los grandes. El senegalés, que se prepara para disputar el Mundial con su selección, entra en los planes de clubes que buscan un atacante en plena madurez, con margen de crecimiento y experiencia en la Premier.

Everton, consciente de que tendrá que vender este verano para cuadrar cuentas y financiar refuerzos, podría parecer vulnerable. Pero ahí aparece Moyes.

Moyes, tajante: “El último que vendería”

El técnico escocés lleva meses marcando territorio con Ndiaye. En abril, ante los rumores de una posible salida, fue directo al grano cuando le preguntaron por el senegalés:

“Es la última persona a la que consideraría vender”, afirmó. Y remarcó que, aunque hay otros jugadores que tampoco quiere perder, no tiene “ningún interés en escuchar las conversaciones” sobre una posible marcha.

Moyes también dejó caer una reflexión que explica la postura del club: construir equipos se ha vuelto cada vez más complicado, mientras que la exigencia de resultados inmediatos por parte de la afición es mayor que nunca. Ceder a la tentación de vender a los mejores jugadores, por tanto, no entra en sus planes.

El espejo de Anthony Gordon y el mensaje al mercado

La cifra de 69 millones no sale de la nada. Everton mira al mercado reciente y se agarra a un ejemplo muy concreto: el traspaso de Anthony Gordon a Barcelona desde Newcastle por unos 70 millones de libras. Si Gordon se paga a ese precio, razonan en el club de Merseyside, Ndiaye no puede salir por mucho menos.

El objetivo es transparente: espantar a los pretendientes o, si alguno decide lanzarse, asegurarse una venta que cambie el panorama económico del club. En Goodison Park esperan que ese listón desanime a United y compañía.

Mientras tanto, Ndiaye sigue con contrato en vigor para los próximos tres años. Everton quiere ampliarlo, mejorarlo y blindarlo, pero el pulso por la cláusula mantiene todo en pausa.

El United mira, pero no solo a Ndiaye

En Old Trafford, el interés es real, pero Ndiaye no es la única carta sobre la mesa. El club trabaja también en un posible movimiento por Igor Thiago, delantero de Brentford, dentro de una ofensiva más amplia para rediseñar el ataque.

La pregunta es simple y, al mismo tiempo, decisiva: ¿vale Ndiaye 69 millones para un United que necesita reforzarse en varias posiciones? La respuesta, esta vez, no depende solo de la calidad del jugador, sino de cuánto está dispuesto a arriesgar un club que vuelve a la élite europea y de cuánto quiere tensar la cuerda un Everton que se niega a regalar a su pieza más codiciada.