Everton acelera su mercado: Tyrique George y Hackney en camino
Everton se mueve con decisión. El club de Merseyside está muy cerca de cerrar un acuerdo con Chelsea para el fichaje definitivo de Tyrique George, después de su cesión en la segunda mitad de la pasada temporada.
El plan inicial era claro: opción de compra fijada en 25 millones de libras. Pero el contexto económico aprieta y Everton ha logrado reconducir la operación hacia una fórmula más flexible, con una cantidad inicial menor y el resto en variables. Un movimiento calculado para no estrangular el presupuesto… y quedarse con un futbolista que ha convencido en pocos minutos.
George, de 20 años, apenas disputó 11 partidos con la camiseta blue, solo uno de ellos como titular. Sobre el papel, números discretos. Sobre el césped, otra historia. En cuatro meses logró ganarse la confianza de David Moyes, que en mayo no escatimó elogios cuando le preguntaron por la posibilidad de retenerlo: habló de un chico “excelente”, con una “excelente ética de trabajo”. No era una cortesía de final de temporada; era una pista de lo que venía.
El extremo, formado en la academia de Chelsea, lleva un año en el escaparate. El verano pasado mantuvo conversaciones con RB Leipzig y en septiembre de 2025 llegó a tener prácticamente hecho un traspaso de 22 millones de libras a Fulham, que se desplomó en el último día de mercado. Ahora, todo apunta a que su futuro inmediato estará en Goodison Park.
Un mediocampo nuevo: Hackney y Rohl
El movimiento por George no llega solo. Con esa operación encarrilada, Everton ultima también un acuerdo de 16 millones de libras con Middlesbrough por Hayden Hackney. El centrocampista encaja en la idea de rejuvenecer y dar más energía a la sala de máquinas, en un equipo que necesita piernas, criterio y personalidad en la medular.
A su lado, otro nombre ya conocido por la afición: Merlin Rohl. El mediapunta alemán, cedido la temporada pasada por SC Freiburg, está a un paso de convertir su préstamo en fichaje definitivo tras un curso convincente. Everton apuesta por continuidad donde ha visto rendimiento inmediato.
En paralelo, el vestuario cambia de jerarquías. Idrissa Gana Gueye y Seamus Coleman se marchan tras finalizar contrato, dos salidas que cierran etapas importantes y obligan al club a reconstruir liderazgo y experiencia desde otras figuras. La transición ya no es teórica; está en marcha.
Chelsea, obligado a vender
En Stamford Bridge, el escenario es muy distinto. Chelsea sigue su reconstrucción bajo el mando de Xabi Alonso, pero lo hace con una presión añadida: necesita aligerar plantilla y cuadrar cuentas.
El club londinense ya ha incorporado a Marco Palestra desde Atalanta y mantiene el radar encendido sobre Maxence Lacroix, de Crystal Palace, Jacobo Ramon, de Como, y el lateral Pep Chavarria, de Rayo Vallecano. Son nombres que apuntan a un nuevo esqueleto deportivo, más corto y más definido.
La realidad, sin embargo, aprieta por otro lado. El décimo puesto en la última Premier League, sin clasificación europea, deja menos partidos, menos ingresos por televisión y menos dinero de taquilla. Todo ello mientras Chelsea sigue bajo un acuerdo de liquidación con la Uefa para las próximas tres temporadas, después de vulnerar la normativa financiera el verano pasado.
La consecuencia es clara: las ventas ya no son una opción, son una necesidad. Real Madrid mira a Enzo Fernández, mientras que Como e Inter Milan figuran entre los interesados en Trevoh Chalobah. Las situaciones de Benoit Badiashile, Tosin Adarabioyo y Wesley Fofana siguen sin resolverse, igual que las de los atacantes Alejandro Garnacho y Liam Delap.
En ese tablero, Tyrique George se convierte en una pieza lógica de salida. Para Chelsea, un ingreso y una ficha menos en una plantilla sobredimensionada. Para Everton, una apuesta de presente y futuro en una banda que necesitaba desequilibrio y hambre.
El mercado apenas empieza a tomar temperatura. En Goodison Park, sin embargo, el mensaje ya es nítido: el nuevo Everton de Moyes no quiere esperar a que la temporada le pase por encima. Quiere llegar a ella con las piezas puestas.






