ligahoy full logo

España destaca como favorita en el Mundial 2026

La cuenta atrás terminó. Cuarenta y ocho selecciones, tres países anfitriones, 104 partidos y un formato inédito. El Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá promete exceso: más equipos, más viajes, más cruces… y, si las previsiones aciertan, más goles que nunca.

Entre tanta incertidumbre, una máquina se moja: el superordenador de Opta ha simulado el torneo 10.000 veces. Y señala a un favorito claro.

España, candidata número uno

España encabeza la lista. En el 16,1% de las simulaciones, La Roja acaba levantando el trofeo. Nadie se acerca a ese porcentaje en un cuadro tan poblado de aspirantes.

Los datos van más allá del simple título. España es la única selección que, según el modelo, tiene más probabilidades de llegar a cuartos que de quedarse fuera: alcanza esa ronda en el 52,1% de los torneos virtuales. Casi un 40% de opciones de alcanzar semifinales (39,0%) y un 25,6% de presencia en la final completan el retrato de un candidato sólido.

El sorteo también ayuda. En el Grupo H, con Uruguay, Arabia Saudí y Cabo Verde, España termina primera en el 75,3% de las simulaciones. Un arranque, sobre el papel, amable para el equipo de Luis de la Fuente, que además llega con dudas físicas sobre su joya: Lamine Yamal, en plena recuperación de una lesión en el isquiotibial, podría no estar al cien por cien en los primeros encuentros.

¿Por qué tanto favoritismo? Porque la base que arrasó en la Euro 2024 sigue intacta y madura. Lamine Yamal, talento generacional, llega encendido: en la última temporada, entre los jugadores de La Liga, solo Kylian Mbappé participó en más goles en todas las competiciones (48) que el extremo del Barça (41: 24 tantos y 17 asistencias).

España no se ha desinflado tras aquel título continental. Alcanzó la final de la UEFA Nations League —cayó por penaltis ante Portugal— y pasó la fase de clasificación mundialista con autoridad, por delante de Türkiye y sin derrotas en seis partidos. Rodri, ya recuperado, llega como líder absoluto en el centro del campo. Ferran Torres firma una campaña potente con un Barça campeón de liga. Mikel Oyarzabal y Mikel Merino han sido pilares en la clasificación.

El matiz histórico, sin embargo, planea sobre el equipo. España suele rendir mejor en la Eurocopa que en los Mundiales: desde 1950, solo una vez alcanzó las semifinales, en Sudáfrica 2010, el año de su único título. Aun así, el veredicto del algoritmo es contundente: quien quiera ser campeón este verano, probablemente tendrá que apartar del camino a España.

Francia, Inglaterra y Argentina: la guardia pretoriana

Tras España aparece un trío que no necesita presentación: Francia, Inglaterra y Argentina. Las tres superan el 10% de opciones de título en las simulaciones.

Francia, último baile de Deschamps

Francia figura como segunda gran favorita, con un 13,0% de probabilidad de coronarse. El grupo no será un paseo: compartirá el I con Noruega, Senegal e Irak, un bloque más exigente que los de sus rivales directos. Les Bleus solo terminan primeros en el 60,3% de las simulaciones, por debajo de Argentina (73,0%) o Inglaterra (67,9%).

Cuando el modelo los proyecta hasta cuartos —algo que sucede en el 47,9% de los torneos virtuales—, la cosa cambia. A partir de ahí, Francia crece. Llega a la final en el 21,3% de las ocasiones y se consolida como segunda candidata al título.

El contexto es histórico. Didier Deschamps se despedirá tras 14 años al mando. Campeón del mundo como jugador en 1998 y como seleccionador en 2018, busca cerrar el ciclo como el gran arquitecto de la era moderna del fútbol francés. Será también el primer Mundial de Kylian Mbappé como capitán. El delantero, otra vez demoledor con Real Madrid, ya suma 12 goles en Mundiales en solo dos ediciones (4 en 2018, 8 en 2022) y persigue el récord absoluto de Miroslav Klose (16).

Francia ha jugado cuatro de las últimas siete finales. Ningún otro país se ha acercado a esa regularidad. Apostar contra ellos vuelve a parecer temerario.

Inglaterra, ¿por fin su año?

Los números colocan a Inglaterra como tercera favorita: 11,2% de opciones de campeonar y una probabilidad del 47,7% de alcanzar los cuartos. Solo España mejora esa cifra.

Thomas Tuchel ha dejado fuera nombres de peso como Cole Palmer, Morgan Gibbs-White o Phil Foden, una declaración de confianza en la profundidad creativa de su plantilla. Harry Kane llega lanzado tras una temporada descomunal con Bayern München: Bota de Oro europea y 61 goles de club en todas las competiciones (64 contando el Mundial de Clubes), rematada con dos hat-tricks consecutivos para cerrar el curso.

Inglaterra firmó una clasificación impecable: ocho victorias en ocho partidos, ocho porterías a cero. Es apenas la segunda selección en la historia de la UEFA que gana todos sus encuentros de una fase de clasificación mundialista sin encajar un solo gol, tras la Yugoslavia de 1954. Con Jude Bellingham y Declan Rice como ejes de un equipo cargado de talento, la pregunta vuelve a flotar en el ambiente: tras dos finales consecutivas de Eurocopa, ¿será 2026 el año en que los Three Lions rompan 60 años de sequía… y lo hagan en el mayor escaparate posible?

Argentina, el campeón que no quiere soltar la corona

Argentina completa el bloque de gigantes. Defiende título y, según el superordenador, parte con un 10,4% de opciones de repetir. Solo España presenta más probabilidades de ganar su grupo que la Albiceleste: el 73,0% de las simulaciones la sitúan primera en el Grupo J, por delante de Austria, Argelia y Jordania.

Los números globales la colocan ligeramente por detrás de los tres colosos europeos, pero dentro de un “top 4” claro. Argentina alcanza la final en el 18,1% de las simulaciones, una cifra alta para un torneo con 48 participantes.

La historia juega a dos bandas. Siete de los ocho Mundiales disputados en el continente americano terminaron con un campeón de la CONMEBOL. El precedente es poderoso. El reto, en cambio, es mayúsculo: nadie ha defendido con éxito el título en la era moderna. La última selección en lograrlo fue Brasil, en 1962.

Lionel Messi vuelve a estar en el centro de todo. Su Mundial en Qatar fue una de las actuaciones individuales más impactantes que se recuerdan: siete goles, tres asistencias y un hito inédito, marcar en fase de grupos, octavos, cuartos, semifinales y final en la misma edición.

Con 38 años, mantiene cifras estratosféricas en la MLS con Inter Miami y llega escoltado por dos delanteros en plenitud: Lautaro Martínez y Julián Álvarez. Si Argentina se queda corta de gol, no será por falta de artillería.

Portugal, Brasil y Alemania: gigantes a la espera

Por detrás del cuarteto principal, tres selecciones completan el grupo de candidatos de segundo rango: Portugal (7,0%), Brasil (6,6%) y Alemania (5,1%). Todas superan el 10% de probabilidad de llegar a la final y rondan el 5-7% de opciones de alzar el trofeo.

No parten como grandes favoritas, pero si alguna de ellas encadena forma y confianza en el momento justo, la historia se puede inclinar de su lado.

Portugal y la última casilla vacía de Cristiano

Portugal llega como quinta favorita, con un objetivo que se resume en un nombre: Cristiano Ronaldo. El capitán busca el único título grande que falta en su palmarés. Él y Messi entrarán en los libros al convertirse en los primeros futbolistas en disputar seis Mundiales.

Ronaldo viene de ganar la Saudi Pro League con Al-Nassr y de un Euro 2024 flojo para sus estándares, sin goles. Aun así, mantiene una marca única: es el único jugador que ha marcado en cinco Copas del Mundo diferentes. Detrás de él aparece un generador inagotable: Bruno Fernandes, que acaba de firmar una temporada histórica con Manchester United, con récord de asistencias en una campaña de Premier League (21).

El modelo respalda a la Portugal de Roberto Martínez: campeona de la Nations League y con un 23,9% de probabilidades de llegar a semifinales.

Brasil, la espera se alarga

Brasil, cinco veces campeona, es la única selección presente en todas las ediciones del Mundial. Esta vez se clasificó con más apuros: quinta en la liguilla sudamericana. Han pasado 24 años desde su último título, en 2002. Solo una vez había encadenado una sequía tan larga desde que ganó por primera vez en 1958: el tramo entre 1970 y 1994. Aquella espera terminó, precisamente, en un Mundial organizado por Estados Unidos.

La Seleção suele arrancar fuerte: lidera su grupo en todas las Copas del Mundo desde 1982. Para 2026, el modelo le concede un 60,4% de probabilidad de ganar el Grupo C. Carlo Ancelotti dispone de un arsenal ofensivo: Neymar, máximo goleador histórico, más Vinícius Júnior, Raphinha, Matheus Cunha… Brasil alcanza las semifinales en el 22,1% de las simulaciones. A esas alturas, pocos querrán cruzarse con ellos.

Alemania, prohibido descartarla

Alemania afronta su 21ª participación mundialista, más que cualquier otra selección europea. Viene de una década extraña: no juega una eliminatoria de Mundial desde la final ganada a Argentina en 2014 y suma cuatro grandes torneos seguidos sin pisar semifinales.

Pese a todo, la historia obliga a la prudencia antes de descartarla. Manuel Neuer y Joshua Kimmich aportan jerarquía, pero el salto de calidad puede llegar de la mano de Florian Wirtz, estrella de Liverpool y candidato a gran irrupción del torneo. El superordenador le otorga un 10,6% de probabilidad de alcanzar la final. Para una selección que se siente “deuda” con su propia camiseta, el escenario está servido.

Tapados de lujo: Países Bajos, Noruega, Bélgica, Colombia y Marruecos

Por detrás del bloque principal aparece un grupo de selecciones con opciones reales de dar un susto a cualquiera. Países Bajos (3,6%) y Noruega (3,5%) encabezan este pelotón, con Bélgica (2,4%), Colombia (2,1%) y Marruecos (1,9%) algo más atrás.

El problema para neerlandeses y noruegos está en el camino. Países Bajos comparte el Grupo F con Japón, Suecia y Túnez. Si termina segunda, algo nada descabellado, el cruce de octavos la emparejaría con la ganadora del Grupo C, previsiblemente Brasil. Si superan esa primera trampa, se convierten en un rival peligrosísimo. Países Bajos es la selección que más finales ha perdido sin levantar nunca la copa (tres). Noruega llega lanzada: 37 goles en la fase de clasificación UEFA, más que nadie.

Erling Haaland firmó una clasificación monstruosa: 16 goles en ocho partidos, igualando el récord de Robert Lewandowski (2018) como máximo anotador en una fase previa europea. Ninguno de sus tantos llegó de penalti. En el 11-1 ante Moldavia, anotó cinco. Martin Ødegaard, cerebro del Arsenal, repartió siete asistencias, cuatro de ellas para Haaland. Será el primer Mundial para ambos. Difícil imaginar un escaparate mejor.

Bélgica, en cambio, disfruta de un grupo más benigno: Egipto, Irán y Nueva Zelanda en el G. El modelo la ve más favorita que neerlandeses y noruegos para acabar líder de su zona, pero le concede menos opciones finales de título (2,4%).

Quien busque alternativas fuera del núcleo duro tradicional encuentra dos nombres claros: Colombia y Marruecos. Colombia no estuvo en Qatar, pero llega en clara línea ascendente. Fue subcampeona de la Copa América 2024 en suelo estadounidense —solo cayó en la prórroga ante Argentina— y terminó tercera en la clasificación sudamericana. Marruecos, por su parte, es la mejor valorada de África. Semifinalista sorpresa en Qatar, alcanzó una caótica final de la AFCON este año y arrancó junio en el octavo puesto del ranking FIFA. El modelo la considera una amenaza real.

El calendario la pone a prueba desde el inicio: su debut, el 13 de junio ante Brasil, es uno de los grandes partidos de la primera semana. Otros dos duelos de fase de grupos destacan en la tercera jornada: Francia–Noruega en Foxborough (26 de junio) y Colombia–Portugal en Miami (27 de junio).

Los anfitriones: ilusión, presión y techo limitado

Estados Unidos, México y Canadá comparten escenario y responsabilidad. El superordenador es razonablemente optimista con su rendimiento, pero sin excesos: torneos sólidos, no necesariamente memorables.

Desde que Francia ganó “en casa” en 1998, ningún anfitrión ha vuelto a coronarse. Si llega una sorpresa, el modelo mira primero hacia Estados Unidos.

El equipo de Mauricio Pochettino arranca en el Grupo D, el más equilibrado del torneo según las proyecciones. Sus rivales: Paraguay, Türkiye y Australia. Estados Unidos es ligero favorito para terminar líder (32,8%). Si supera esa primera barrera, los cruces le abren posibilidades de avanzar. ¿Título? El porcentaje baja al 1,2%, en la franja de selecciones como Suiza, Uruguay o Ecuador. Respetable, pero lejos de la élite.

México inaugurará el torneo ante Sudáfrica en un Estadio Azteca que promete vibrar como en los viejos tiempos. El modelo le concede un 47,8% de probabilidad de ganar el Grupo A, compartido con Corea del Sur y Czechia. Tiene más opciones de llegar a octavos que de quedarse fuera (52,0%) y un 24,2% de posibilidades de alcanzar cuartos. El techo, sin embargo, parece claro: solo un 1,0% de opciones de título, por detrás de Estados Unidos, Japón o Ecuador y empatada con Senegal.

Canadá completa el trío. El equipo de Jesse Marsch se sitúa justo en la mitad de la tabla de candidatos: 22º, empatado con Paraguay y Austria. El modelo le da un 42,7% de probabilidad de alcanzar octavos, objetivo que, de lograrse, se consideraría un éxito rotundo. En el Grupo B, se espera un pulso directo con Suiza por el liderato.

Outsiders, debutantes y milagros estadísticos

Croacia, subcampeona en 2018 y tercera en 2022, aparece “solo” como 15ª candidata al título, con un 1,6% de probabilidad. El peso de una generación que se apaga se nota en las previsiones: ya no llega como potencia, sino como outsider peligroso.

Ecuador, con un 1,4%, es uno de esos rivales que nadie quiere ver cerca. Terminó segunda en la clasificación sudamericana y apenas encajó cinco goles en 18 partidos. Comparte grupo con Alemania y el modelo le otorga un 43,4% de opciones de alcanzar octavos. Un aviso serio para cualquiera que se confíe.

Por debajo del puesto 24, el mensaje es otro: para estas selecciones, un “buen Mundial” pasa por salir de la fase de grupos. Aun así, la varianza manda. Australia, por ejemplo, ganó el torneo 28 veces en las 10.000 simulaciones. Escocia lo hizo en 22. Nadie está completamente descartado en un campeonato de cinco semanas donde una sola eliminación inesperada puede abrir un lado del cuadro de forma insospechada.

Solo hay una excepción: Curaçao. De las 10.000 simulaciones, no ganó ni una sola vez. El dato provoca otra paradoja deliciosa: Haití, la peor selección del modelo, sí fue campeona… una vez.

Entre los debutantes, las previsiones son duras. Cabo Verde alcanza las eliminatorias en solo el 33,9% de las simulaciones, cuarta peor cifra del torneo. Curaçao baja al 18,5%, solo por encima de Haití (15,9%). Uzbekistán y Jordania reciben algo más de crédito: un 0,1% de opciones de título cada una y probabilidades razonables de salir del grupo (41,4% y 40,8%, respectivamente).

En el tramo bajo del ranking, algunas selecciones destacan como posibles agitadoras. Egipto, empujada por la presencia de Mohamed Salah en su último gran torneo con la camiseta nacional, tiene un 0,4% de probabilidad de título y un 30,6% de opciones de alcanzar octavos.

Australia, con un 0,3%, se mueve en un grupo muy nivelado. Es el equipo menos favorito para ganar el Grupo D, pero aun así presenta un 17,9% de opciones de terminar primero y un 59,2% de probabilidades de llegar al menos a dieciseisavos, con un 26,3% de alcanzar octavos, su mejor registro histórico.

Más abajo aún, aparecen perfiles curiosos. Sudáfrica, con apenas un 0,1% de opciones de título y 37ª en el ranking de favoritos, tiene sin embargo un 49,3% de probabilidades de alcanzar las eliminatorias, favorecida por un Grupo A donde México es cabeza de serie pero sin gigantes. Escocia, con un 0,2%, parte justo por delante. Su grupo es un infierno: Brasil, Marruecos y Haití. Pero la debilidad del equipo caribeño abre una ventana.

El modelo ve como escenario más probable para los escoceses la eliminación en dieciseisavos. Salen de la fase de grupos en el 66,1% de las simulaciones y alcanzan octavos en el 24,4%. Objetivo ambicioso, pero realista.

Nueva Zelanda, la selección peor clasificada del torneo, tampoco se rinde en las proyecciones: tiene un 47,8% de opciones de salir con vida del Grupo G, muy apretado, con Bélgica como favorita y Egipto e Irán como rivales directos.

Y luego están Haití, Cabo Verde y, de nuevo, Curaçao. Sus porcentajes son mínimos, sí. Pero su sola presencia ya es una victoria. Curaçao, en particular, escribe historia: es el país más pequeño por superficie y población que jamás haya llegado a un Mundial. El modelo no le concede un solo título en 10.000 intentos, pero eso no evita que su viaje se convierta en una de las historias más fascinantes de este torneo.

El algoritmo ya ha hablado. Ha puesto números a sueños, miedos y esperanzas. En unas semanas, el balón empezará a desmentirlo todo. O a confirmarlo. ¿Estará el próximo campeón del mundo en esa España que domina las simulaciones… o en alguna de esas selecciones que la estadística apenas se atreve a imaginar en la cima?