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Empate entre Napoli W y Sassuolo W: análisis de la temporada 2025

En el Stadio Giuseppe Piccolo, el 1-1 entre Napoli W y Sassuolo W puso el cierre a la temporada regular de la Serie A Women 2025 con un duelo que explicó, en 90 minutos, la identidad estadística de ambos equipos. Napoli W, que termina la liga en la 6.ª posición con 32 puntos y una diferencia de goles total de +5 (30 a favor y 25 en contra en 22 partidos), confirmó su condición de bloque competitivo y equilibrado. Sassuolo W, 9.º con 18 puntos y un balance total de -17 (17 a favor y 34 en contra), volvió a mostrar la dualidad de su campaña: muy limitada en casa, pero bastante más incisiva lejos de su estadio.

Sobre el césped, las alineaciones reflejaron bien esas tendencias. David Sassarini apostó por su columna vertebral habitual: B. Beretta bajo palos, el binomio defensivo con T. Pettenuzzo y M. Jusjong, y un centro del campo articulado alrededor de M. Bellucci y K. Kozak. Arriba, el tridente con C. Fløe y M. Banusic, acompañadas por C. Floe y L. Faurskov, prometía volumen ofensivo y movilidad entre líneas.

Enfrente, Salvatore Colantuono armó un Sassuolo W reconocible, con N. Benz en portería, D. Philtjens y A. De Rita en la línea de atrás, K. Missipo y G. Guerzoni como eje de trabajo en la medular, y una línea ofensiva donde destacaban N. Ndjoah Eto, M. Doms y, sobre todo, L. Clelland como referencia finalizadora.

Desde la perspectiva de la temporada, el empate encaja con las trayectorias previas. Heading into this game, Napoli W llegaba con 8 victorias, 8 empates y 6 derrotas en total, marcando 1.4 goles por partido y encajando 1.1. En casa, su media ofensiva era de 1.2 goles y la defensiva de 1.1, números que hablan de un equipo que rara vez se descompone en su estadio: 4 porterías a cero y solo 4 partidos sin marcar en Cercola. Sassuolo W, en cambio, aterrizaba con una campaña mucho más sufrida: 4 triunfos, 6 empates y 12 derrotas, con apenas 0.8 goles totales por encuentro y 1.5 recibidos. El matiz clave: lejos de casa, su producción ofensiva subía hasta 1.3 goles, aunque seguía encajando 1.7.

En este contexto, la igualdad en el marcador final no oculta los vacíos tácticos que ambos arrastran. Napoli W ha convivido todo el curso con una cierta fragilidad en la gestión de ventajas y momentos de tensión. Su distribución de tarjetas amarillas muestra un pico entre el 61’ y el 75’, con un 25.93 % de las amonestaciones en ese tramo, y otro bloque muy cargado entre el 31’ y el 60’. Es un indicio de un equipo que, cuando el partido se rompe, tiende a llegar tarde al duelo y a vivir al borde de la falta táctica. Sassuolo W, por su parte, es todavía más nervioso en el tramo final: el 25.00 % de sus amarillas llega entre el 76’ y el 90’, y otro 20.83 % entre el 61’ y el 75%. El empate en Cercola no solo fue un cruce de estilos, sino también de impulsividad.

Las ausencias no marcaron el guion, porque ambos técnicos pudieron tirar de sus núcleos duros sin restricciones significativas. Esto realza el valor de las jerarquías internas. En Napoli W, el peso de la temporada recae en figuras como C. Fløe, autora de 6 goles y 2 asistencias en la liga, y en M. Banusic, con 4 tantos y 2 pases de gol. Fløe es algo más que una goleadora: sus 39 disparos, 25 de ellos a puerta, y 25 pases clave la convierten en una atacante total, capaz de mezclar ruptura y último pase. Banusic, más asociativa, aporta 18 tiros (11 a puerta) y 17 pases clave; su tendencia a caer a zonas intermedias fue esencial para que Napoli W encontrara líneas de pase por dentro ante el bloque de Sassuolo.

En el “Hunter vs Shield” de este duelo, la figura de L. Clelland se cruzaba con la solidez relativa de la zaga napolitana. La escocesa firma 4 goles y 1 asistencia en el campeonato con solo 578 minutos disputados, un impacto notable si se mide por tiempo de juego. Frente a ella, la estructura defensiva de Napoli W presenta dos perfiles muy definidos: T. Pettenuzzo, defensora de alto volumen de contacto (22 entradas, 6 balones bloqueados, 20 intercepciones) pero también la jugadora más castigada de la liga en tarjetas amarillas con 6, y M. Jusjong, que ha bloqueado 14 disparos esta temporada y suma 14 intercepciones. En Cercola se vio esa dualidad: capacidad para apagar incendios en el área propia, pero con el riesgo constante de una falta peligrosa o una amonestación en el momento menos oportuno.

En el otro lado del tablero, el “Engine Room” se jugó entre la creatividad de Napoli y la disciplina de Sassuolo. M. Bellucci, con 733 pases totales y 14 pases clave, es la metrónoma del conjunto de Sassarini: inicia, organiza y, cuando el rival se hunde, encuentra a Fløe o Banusic entre líneas. A su lado, K. Kozak añade llegada (3 goles, 1 asistencia, 10 disparos, 6 a puerta) y una agresividad positiva en la presión. Para Sassuolo W, el equilibrio recae en K. Missipo y G. Guerzoni, encargadas de sostener el bloque y de lanzar las transiciones hacia Clelland y, desde el banquillo, hacia una jugadora como E. Dhont, que lidera al equipo con 3 asistencias y 16 pases clave. Su entrada desde la banda suele ser el plan B de Colantuono cuando el partido pide desborde y centros laterales.

En términos de prognosis estadística, el 1-1 encaja con lo que los números sugerían. Napoli W, con 1.4 goles marcados y 1.1 encajados en total, tiende a partidos cerrados, decididos por detalles. Sassuolo W, con 0.8 a favor y 1.5 en contra, vive más expuesto, pero mejora su filo ofensivo fuera de casa. La diferencia total de goles de +5 para Napoli y de -17 para Sassuolo se traduce en un escenario donde el xG previo habría favorecido ligeramente al conjunto local, apoyado en su mayor volumen de ocasiones y en la capacidad de sus atacantes para generar tiros de calidad.

Following this result, la lectura es doble: Napoli W consolida su identidad de bloque sólido, con una base táctica clara (predominio del 4-4-2, 7 porterías a cero en total y solo 7 partidos sin marcar), mientras que Sassuolo W confirma que su salvavidas está en las transiciones y en el talento puntual de Clelland y Dhont. El empate no altera el relato de la temporada, pero sí lo condensa en una tarde: un Napoli que compite y controla, un Sassuolo que resiste y golpea a ráfagas, y una Serie A Women que, incluso en su jornada 22, siguió ofreciendo partidos de lectura táctica rica y equilibrio fino en el marcador.