Eddie May se despide de Hibernian tras doce años
Doce años después de su regreso a Easter Road, Eddie May se despedirá de su puesto de entrenador en Hibernian a finales de junio. No es solo la marcha de un técnico más: se va una figura que ha estado entrelazada con la historia reciente del club, en el césped y en los banquillos.
May, de 58 años, conoce Hibs desde dentro como pocos. Entre 1985 y 1989 disputó más de 100 partidos con la camiseta verde, forjando una relación que le llevó de vuelta al club en 2014. Desde entonces se movió por casi todos los rincones de la estructura deportiva: academia, desarrollo de jugadores y, cuando hizo falta, el primer equipo.
Su nombre se hizo especialmente visible en 2019. Hibernian necesitaba una mano firme de transición y May asumió el cargo de entrenador interino en dos etapas distintas. Respondió con resultados: tres victorias en cinco encuentros, suficiente para estabilizar el vestuario en momentos delicados y recordar que también sabía mandar desde la banda.
En junio de 2024, el club volvió a recurrir a él. Con David Gray asumiendo el cargo de entrenador principal, May fue elegido como asistente, compartiendo responsabilidades con Liam Craig. Una apuesta por la continuidad interna, por voces conocidas en el vestuario, por gente que entiende el peso de la camiseta.
La estructura, sin embargo, ha empezado a moverse. La semana pasada, Hibs anunció el regreso de John Potter, que ya había trabajado como asistente de Jack Ross entre 2019 y 2021. Ese retorno marcó un nuevo ajuste en el organigrama técnico y anticipó el final de etapa para May.
Gray no escondió su gratitud. “Me gustaría agradecer personalmente a Eddie por todo lo que ha hecho por el club y por el apoyo que me ha dado a lo largo de los años, tanto como jugador como entrenador”, afirmó el técnico. Sus palabras fueron más allá de la cortesía: “Ha sido un mentor fantástico, colega y amigo para mí durante todos estos años y estoy extremadamente agradecido por todo su apoyo, sus consejos y su compromiso”.
May, que también dirigió a Falkirk entre 2009 y 2010, respondió con la serenidad de quien sabe que deja una huella. Describió su etapa en Hibernian como “un privilegio increíble” y subrayó el valor humano del camino recorrido, rodeado de “tantos jugadores, entrenadores, aficionados y amigos dedicados” que hicieron “tan especial” ese viaje.
Se va un entrenador, permanece una referencia interna. Hibernian reordena su banquillo, pero la sombra de Eddie May seguirá flotando sobre Easter Road cada vez que un canterano dé el salto, cada vez que el club necesite recordar de dónde viene para decidir hacia dónde quiere ir.






