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Derby County: A Una Hora de Ser Vendido y el Ascenso en la Mira

Derby County estuvo a 60 minutos de cambiar de dueño. Literalmente. Y, sin embargo, el plan para llegar a la Premier League sigue financiado por el mismo hombre: David Clowes.

El director ejecutivo del club, Stephen Pearce, desveló que el propietario estuvo a punto de traspasar el control del histórico equipo a Turki Al-Sheikh el pasado agosto, pero el acuerdo se vino abajo cuando todo parecía cerrado. Clowes, empresario inmobiliario de Derbyshire y aficionado del club de toda la vida, había rescatado a la entidad de la administración en el verano de 2022. Dos años después, se preparaba para dejar el testigo.

El trato con Al-Sheikh —alto cargo del gobierno saudí y figura muy influyente en el boxeo mundial— contaba ya con el visto bueno del Independent Football Regulator (IFR) y de la English Football League (EFL). Sobre el papel, solo faltaba la firma final.

Entonces, el frenazo.

Según Pearce, el proceso de revisión de la oferta dejó a Derby en una “posición de espera” durante buena parte del mercado estival. Y cuando todo indicaba que la compraventa iba a completarse, llegó el golpe inesperado: Al-Sheikh retiró su interés de forma repentina.

“El viento se nos fue totalmente de las velas”, admitió Pearce en BBC Radio Derby.

No era una metáfora exagerada. En el club trabajaban con la idea de que el cambio de manos era cuestión de una hora.

La operación se desplomó a las puertas de la meta. Pero el club no se quedó paralizado.

“Nos reagrupamos y todos volvieron al caballo. Fue: vale, ¿cómo lo hacemos de nuevo? Y sigamos adelante con lo que queríamos hacer”, explicó el director ejecutivo.

Fichajes pagados… pensando que ya no sería el dueño

Lo llamativo es que Derby ya había avanzado gran parte de su planificación deportiva mientras el futuro de la propiedad pendía de un hilo. Y el que seguía firmando los cheques era Clowes.

El propietario había aprobado un presupuesto y dado luz verde a varios movimientos importantes aun creyendo que no recuperaría ni una libra de esa inversión.

Los números hablan por sí solos:

  • 6 millones de libras para cerrar el fichaje en propiedad de Bobby Clark desde RB Salzburg.
  • Un acuerdo de cesión con opción de compra por Sam Szmodics, valorado en 2,7 millones de libras, procedente de Ipswich.
  • Alrededor de 600.000 libras para incorporar a Alex Mowatt desde West Bromwich Albion.

Todo costeado por Clowes mientras asumía que estaba a punto de vender el club.

“Por esto es un propietario increíble”, subrayó Pearce. “Pensaba que la compra iba a hacerse, sabía que nunca iba a recuperar ni un penique de todo ese dinero que gastó en esos jugadores y aun así lo hizo”.

El ejecutivo fue más allá al explicar el contexto interno. Clowes podría haber frenado la inversión desde el 1 de julio, haber dicho al cuerpo técnico de John Eustace que esperaran, que el club estaba prácticamente vendido y que cada libra invertida en fichajes sería dinero perdido para él. No lo hizo.

Lo contrario: siguió respaldando el proyecto como si nada estuviera en el aire. “Lo apoyó igual, y por eso estamos en una posición tan fuerte”, remarcó Pearce.

De sacar el club del mercado a redoblar la apuesta

Clowes nunca ocultó que buscaba nuevos inversores para apuntalar el asalto al ascenso. El acuerdo con Al-Sheikh se interpretó como un impulso decisivo para un equipo que la pasada temporada se quedó a las puertas del play-off.

Cuando la venta se vino abajo, el giro fue radical: Derby County dejó de estar en venta. Clowes retiró el cartel y centró sus esfuerzos en fortalecer la entidad que casi había traspasado.

El movimiento más caro tras la ruptura del acuerdo fue la llegada de David Ozoh desde Crystal Palace por 4 millones de libras. A su alrededor, una serie de fichajes a coste cero y cesiones, incluido el regreso sobre la bocina de Eiran Cashin en el último día de mercado.

No es el comportamiento de un propietario que se rinde. Tampoco el de alguien que quiera recortar ambiciones.

Cuando le preguntaron si este verano turbulento había “frenado” los planes de ascenso a la Premier League, Pearce fue tajante: “En lo más mínimo, si no, no habríamos gastado todo el dinero que hemos gastado”.

El mensaje es claro.

“Queremos seguir empujando. Queremos progresar esta temporada”.

El club estuvo a una hora de cambiar de manos. El objetivo, en cambio, no se ha movido ni un milímetro.