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Bayer Leverkusen reabre el casting de entrenadores

Bayer 04 ha tenido que reescribir su hoja de ruta. Según Sky, Filipe Luis era la primera opción para el banquillo, el hombre elegido para liderar un nuevo ciclo tras un curso gris. El técnico de Flamengo, con ocho títulos en tres años, seducía por palmarés y carácter competitivo. Pero esa puerta se ha cerrado. Y en Leverkusen toca mirar de nuevo la lista.

Los responsables deportivos, Simon Rolfes y Fernando Carro, habían trabajado con un plan claro: Filipe Luis al frente, con “opciones B y C” bien definidas en la recámara. Ahora esas alternativas regresan al primer plano. Entre los nombres que más suenan, dos entrenadores con sello de Premier League: Oliver Glasner, de Crystal Palace, y Andoni Iraola, de AFC Bournemouth.

Ambos comparten un detalle clave: han decidido no ampliar sus contratos y quedarán libres a partir del 1 de julio. Dos técnicos disponibles, con experiencia reciente en ligas de máximo nivel y con un mercado que los mira de cerca. Para un club que busca un giro de timón inmediato, el calendario juega a favor.

Glasner, otro título europeo y un perfil ganador

La candidatura de Glasner llega reforzada. El miércoles, en su partido de despedida con Crystal Palace, el austriaco levantó su segundo trofeo continental. Tras aquella inolvidable Europa League conquistada con Eintracht Frankfurt en 2022, ahora ha guiado a los Eagles a un nuevo éxito europeo: triunfo 1-0 ante Rayo Vallecano en la final de la Conference League.

Ese currículum pesa. Un técnico que ya ha demostrado saber competir en eliminatorias europeas, gestionar vestuarios complejos y exprimir al máximo plantillas sin el músculo financiero de los gigantes del continente. Leverkusen, que aspira a asentarse de nuevo en la élite, mira con atención.

Iraola, por su parte, representa otro tipo de apuesta: fútbol intenso, estructuras tácticas muy trabajadas, capacidad para elevar el nivel de equipos que, sobre el papel, parten un escalón por debajo. Su trabajo en AFC Bournemouth ha llamado la atención en media Europa. Libre en verano, encaja en el perfil de entrenador joven, ambicioso y con ideas claras que muchos clubes alemanes valoran.

Hjulmand, final anunciado pese al contrato

Mientras el debate sobre el próximo entrenador gana fuerza, el presente en el banquillo tiene fecha de caducidad. No hay anuncio oficial todavía, pero en el entorno del club se da por hecho que Bayer Leverkusen se separará de Kasper Hjulmand este verano, a pesar de que su contrato se extiende hasta 2027.

El danés, de 54 años, llegó casi a contrarreloj, poco después de arrancar la temporada, en plena tormenta interna. Su aterrizaje se produjo tras el rápido deterioro de la relación entre Erik ten Hag y la dirección deportiva, con fricciones también en parte del cuerpo técnico y del vestuario. Hjulmand asumió el mando para apagar el incendio. Y, en parte, lo logró: estabilizó el equipo, ordenó el día a día y evitó una crisis mayor.

Pero no bastó. Bayer se quedó sin billete para la próxima Champions League, cayó en semifinales de la DFB-Pokal frente a Bayern y se despidió de la Champions en octavos ante Arsenal. El balance final: sexto puesto en la Bundesliga. Correcto para un club medio. Insuficiente para un proyecto que se mira en el espejo de los grandes.

El juego no enamoró. El equipo rara vez convenció en cuanto a sensaciones y varios fichajes de alto coste no estuvieron a la altura de lo invertido. En un contexto así, la conclusión de la cúpula deportiva es clara: hace falta un nuevo comienzo, con un entrenador capaz de reactivar la identidad futbolística y de dar valor a una plantilla que, sobre el papel, debería competir más arriba.

La elección del próximo técnico marcará el rumbo inmediato del proyecto. ¿Un ganador contrastado como Glasner, con títulos europeos en la mochila, o una apuesta más de autor como Iraola? En Leverkusen lo saben: esta vez no hay margen para equivocarse.

Mónaco también mueve ficha

El baile de banquillos no se limita a Alemania. AS Monaco también se prepara para cambiar de entrenador tras poco más de seis meses. Sebastien Pocognoli asumió el cargo en octubre, con la misión de reconducir la temporada y devolver al equipo a Europa.

El final fue amargo. Dos derrotas consecutivas, ante Lille y Strasbourg, en el tramo decisivo del curso dejaron al club fuera de competiciones europeas. Un golpe duro para una entidad acostumbrada a mirar hacia arriba en la Ligue 1.

En Mónaco, como en Leverkusen, la sensación es similar: el margen de error se ha agotado. El próximo nombre en el banquillo no será solo una contratación más. Será una declaración de intenciones sobre hasta dónde quieren llegar en la próxima temporada.