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Arteta tranquiliza a Arsenal: Mosquera está bien tras la victoria

Mikel Arteta salió de Villa Park con tres puntos, un gol de Bukayo Saka y una preocupación menos. Cristhian Mosquera, sustituido en la segunda parte del 1-0 ante Aston Villa, está “bien”, según confirmó el técnico, que decidió no arriesgar al central español.

El entrenador de Arsenal, consciente del riesgo en una línea defensiva ya tocada, optó por tirar de fondo de armario. Dio entrada a Ezri Konsa en los minutos finales, en un regreso cargado de tensión emocional a su antiguo estadio, recibido con abucheos desde la grada.

“Sabíamos que si teníamos una lesión en la línea de atrás, con Jurrien Timber fuera, estaríamos en un gran problema, así que teníamos que meter a Ezri”, explicó Arteta tras el encuentro, ya con la tranquilidad que da encadenar dos victorias en dos jornadas de Premier League para el vigente campeón.

Mosquera pidió el cambio. No por un problema grave, sino por sensaciones. “Mosquera no podía continuar, así que sabemos que la profundidad tiene que ser muy grande cuando peleamos por cuatro competiciones y con la manera en la que jugamos”, subrayó el técnico.

Está bien, insistió, pero el propio jugador notó que “estaba a punto de tener algo”. Ahí entró en juego el plan B. “Por eso tenemos el banquillo que tenemos y por eso tuvimos que meter a Ezri”, añadió Arteta. Y el central respondió.

Konsa debutó con la camiseta de Arsenal en un escenario nada amable. “Ezri debuta en circunstancias realmente difíciles; no es fácil emocionalmente venir aquí y jugar. Pero se le ve tan sereno, tan calmado, tan en control”, valoró el entrenador, satisfecho con el temple de su nuevo fichaje en un cierre de partido de alta tensión.

Un triunfo sin brillo, pero de campeón

No fue una exhibición. Ni falta que hizo. Arsenal golpeó en su primer disparo a puerta, poco antes de la hora de juego, y a partir de ahí se dedicó a sufrir con orden. Saka decidió, la defensa sostuvo y el campeón salió de Birmingham con una victoria de las que construyen temporadas.

Riccardo Calafiori lo resumió con claridad: el resultado pesó más que la estética. “Estoy tan feliz con la portería a cero, especialmente cuando hablo con los chicos, los defensas. Siempre digo que si no encajamos, obviamente tenemos muchas más opciones de ganar el partido, y creo que siempre lo hacemos muy bien”, explicó el lateral.

El contexto importaba. Villa Park aprieta, y mucho. “Al final del partido, es tan importante para nosotros, especialmente en un lugar tan difícil como este. Solo queremos ganar cuando venimos aquí y lo hicimos”, remarcó el italiano.

El propio Calafiori reconoció que la pretemporada dejó dudas atrás. “En pretemporada estábamos molestos, creo que encajamos demasiado, pero luego, cuando empezó la temporada, tenemos a todos los jugadores de vuelta”, apuntó.

La diferencia se nota en la actitud colectiva. “Luchamos, y ves cómo a veces cometemos errores, pero cómo corremos hacia atrás, es increíble, y cada jugador, incluso los atacantes, así que estoy muy feliz”, añadió, poniendo el foco en el esfuerzo de todo el bloque.

Calafiori–Saka, sociedad decisiva

El único gol de la noche llevó su sello. Calafiori asistió a Saka para el 1-0 y sumó su segunda asistencia de la campaña. Un detalle que habla de su impacto inmediato en el equipo.

“Estoy tan feliz de pasarle el balón a B [Saka]”, confesó el internacional italiano de 24 años, consciente del peso de esas acciones en partidos cerrados como el de Birmingham.

El duelo fue espeso, duro, de pocas ocasiones claras. Justo el tipo de escenario en el que un destello marca la diferencia. “Como digo, fue un partido duro, duro, necesitamos este tipo de momentos, ya sabes, para cambiar el partido, y lo hicimos”, sentenció Calafiori.

Arsenal salió sin brillo, pero con un mensaje: incluso cuando no luce, sabe ganar, proteger a los suyos y tirar de fondo de armario. En una temporada con cuatro frentes y un margen de error mínimo, esa puede ser la diferencia entre competir… y volver a reinar.