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Arsenal y el futuro: Kroenke promete ambición tras la final en Budapest

Arsenal vive en dos tiempos. El inmediato, el que importa de verdad, se llama final de la Champions League ante PSG en Budapest. El siguiente, inevitable, se llama mercado de verano. Y Josh Kroenke ya ha dejado claro que, cuando llegue ese momento, el club no piensa esconderse.

“El negocio nunca se detiene”, advirtió el dirigente en NBC Sports. Una frase corta, pero cargada de intención para un campeón reciente de la Premier League que sabe que el resto ya se mueve para destronarlo.

Budapest primero, el mercado después

En el club no quieren desviar la mirada: hasta que no se resuelva la final ante PSG en Hungría, la planificación veraniega permanece en un segundo plano. Después llegará el paréntesis del Mundial en Norteamérica, con las estrellas del equipo repartidas por Estados Unidos, México y Canadá.

Cuando vuelvan, el escenario será distinto. El título liguero obliga a dar un paso más. Y en los despachos ya se han producido movimientos alrededor de varios objetivos que estaban marcados en rojo.

Julián Álvarez se aleja del Emirates

Uno de esos nombres es Julián Álvarez. El delantero de Atlético de Madrid, al que Andrea Berta ya llevó en su día a España, figuraba en la lista de atacantes seguidos por Arsenal y también por PSG. Sin embargo, el rumbo del argentino parece claro: Barcelona.

Fuentes implicadas en la operación han confirmado que la prioridad de Álvarez es únicamente el club azulgrana. Atlético ya ha recibido una oferta, rechazada, pero el jugador ha comunicado su deseo de vestir la camiseta del conjunto catalán.

El mensaje es nítido. Diego Simeone y la directiva colchonera pueden tensar la cuerda en el precio, pero cuesta imaginar a Arsenal ganando una puja en la que el propio futbolista ya ha elegido destino. Álvarez conoce la Premier, ha ganado dos títulos con Manchester City y, como muchos sudamericanos, siente la atracción especial de Barcelona. El tren, salvo giro inesperado, se le escapa a los londinenses.

Kroupi, el otro deseo complicado

En la lista de jugadores que gustan en el Emirates aparece también Eli Junior Kroupi, la nueva joya de Bournemouth. Su primera temporada en la élite ha sido un golpe sobre la mesa: 13 goles en la Premier League con los Cherries y el interés inmediato de varios gigantes.

Arsenal lo aprecia. Manchester City también. Pero en el Vitality Stadium no tienen ninguna intención de abrir la puerta este verano. Fuentes del club han sido tajantes: no venderán a Kroupi antes de su primera participación europea.

Bournemouth no necesita hacer caja. Al contrario, quiere construir alrededor de Kroupi, de Rayan y de Alex Scott, a quien ya han puesto sobre la mesa una nueva oferta de contrato. Y quien quiera romper ese plan tendrá que llegar con una cifra descomunal: se habla de hasta 85 millones de libras para empezar a conversar.

Con ese contexto, Arsenal se ve obligado a girar el timón hacia otros nombres. Y, aun así, en el club no consideran imprescindible fichar un ‘9’ este verano. El ataque, al menos sobre el papel, no es la herida más urgente.

Un extremo zurdo, la siguiente frontera

Donde sí se percibe una necesidad más clara es en la banda izquierda. El perfil de extremo zurdo figura como prioridad y ahí aparece un nombre especialmente sugerente: Bradley Barcola, precisamente rival en la final de Champions con PSG.

El francés encaja en la idea de ampliar recursos ofensivos por fuera, añadir desborde, velocidad y amenaza constante en el uno contra uno. Un fichaje de ese tipo permitiría matizar el dibujo, rotar con más garantías y sostener el nivel en las cuatro competiciones.

El interés no se detiene ahí. En el centro del campo también se buscan soluciones para refrescar y profundizar una zona clave, con la idea de sostener el ritmo de una temporada larga, y no se descarta acudir al mercado para reforzar el lateral derecho si aparece la oportunidad adecuada.

Kroenke marca el tono

Kroenke no se esconde. “Ya hemos tenido algunas conversaciones sobre diferentes áreas en las que creemos que podemos mejorar, dentro y fuera del campo. Tenemos ganas de poner eso en marcha este verano”, explicó.

La frase encaja con el momento del club. Campeón de la Premier League, finalista de la Champions League y con el escaparate del Mundial en casa, Arsenal se asoma a un verano delicado: la tentación de la autocomplacencia frente a la obligación de seguir apretando el acelerador.

El dirigente lo ve claro: mientras otros ya se mueven para “venir a por nosotros la próxima temporada”, el campeón no puede permitirse mirar hacia otro lado. La ambición está sobre la mesa. Las primeras opciones, como Julián Álvarez o Eli Junior Kroupi, se complican. Las necesidades en banda, en el medio y quizá en el lateral derecho reclaman decisiones firmes.

El desenlace en Budapest marcará el tono emocional. Lo que venga después, el verdadero listón de hasta dónde está dispuesto a llegar este Arsenal para seguir mandando en Inglaterra… y en Europa.