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Al-Qadsiah vence a Al-Wasl en su debut en la AFC Champions League

El estreno de la AFC Champions League Elite dejó dos estados de ánimo opuestos en el Prince Mohamed bin Fahd Stadium. Al-Qadsiah celebró un debut continental victorioso (2-1). Al-Wasl se marchó con la sensación de haber reaccionado tarde.

Rui Vitória, técnico del conjunto emiratí, lo resumió sin rodeos: contento con lo que vio en el césped, molesto con el marcador.

“En la primera parte hicimos un buen partido, equilibrado, estuvimos organizados, pero no fuimos efectivos hacia adelante”, explicó el portugués en la sala de prensa. El plan defensivo funcionó durante 45 minutos, pero faltó filo en el último tercio. El castigo llegó tras el descanso.

La segunda mitad cambió el guion. Al-Qadsiah olió sangre, apretó arriba y convirtió los errores rivales en oro. Dos golpes seguidos, dos goles, y el partido se inclinó del lado saudí. Solo entonces despertó Al-Wasl.

“En la segunda parte, Al-Qadsiah aprovechó nuestros errores y marcó dos goles, antes de que mejoráramos y lográramos un gol tardío, pero el tiempo no estuvo de nuestro lado para empatar. Estoy contento con el rendimiento, pero no satisfecho con el resultado”, remarcó Vitória.

El tramo final dejó la sensación de que Al-Wasl tenía piernas y fútbol para más, pero había regalado demasiado antes. Preguntado por la desconexión que permitió los dos tantos encajados en un corto lapso, el entrenador fue claro con la autocrítica.

“Al-Qadsiah estuvo muy organizado y trató de sacar el máximo de las ocasiones que tuvo, y lo logró. Podríamos haber estado más concentrados y no permitir dos goles consecutivos. Desafortunadamente, nuestro despertar llegó tarde en el partido, solo conseguimos un gol y no pudimos volver al resultado”, lamentó.

La imagen fue digna. El resultado, un lastre desde el primer día de la fase de grupos.

Rodgers arranca con paso firme: “Nuestros jugadores no son máquinas”

En la otra mesa del mismo escenario, Brendan Rodgers dibujaba una sonrisa distinta. El técnico de Al-Qadsiah se marchó satisfecho: estreno asiático, tres puntos y un mensaje de ambición moderada, pero firme.

“Empezamos en el camino correcto y aseguramos la victoria en el debut asiático. Estamos satisfechos con lo que hemos hecho en la liga y en la King's Cup of Asia, y con descanso y mejores condiciones rendiremos mejor”, afirmó el entrenador británico.

La victoria no llegó en un contexto cómodo. Rodgers recordó que su equipo venía de un calendario asfixiante: tres partidos en muy pocos días, con altas temperaturas y humedad intensa. El físico pesaba, y mucho.

“Hemos jugado tres partidos en un periodo corto, con altas temperaturas y humedad. Después de todas estas condiciones y de la presión de los partidos, era importante ganar hoy en el estreno continental, luego descansar y revisar todo lo que ha pasado”, explicó.

La gestión de la plantilla fue clave. Rodgers optó por una rotación calculada, sin revolucionar el once, pero moviendo piezas para repartir cargas.

“Intentamos hacer una rotación relativa de jugadores e introducir alrededor de cinco nombres de futbolistas locales. Era importante dar descanso a algunos y logramos lo más importante, que es la victoria. Es un paso excelente en esta primera aparición asiática”, subrayó.

El técnico insistió en que las próximas semanas girarán alrededor de una palabra: dosificar. Sabe que su equipo llega al límite.

“Haré la rotación necesaria, tenemos jugadores que han pasado por un esfuerzo físico importante”, apuntó, antes de citar un caso concreto: Quiñones. El futbolista, recordó Rodgers, llegó tras disputar la Copa del Mundo hasta fases avanzadas, se incorporó después de apenas tres semanas y lo ha jugado prácticamente todo. Esta vez, terminó el encuentro exhausto y con signos de posible lesión.

Con nueve partidos en un solo mes, el parón se convierte casi en un salvavidas. Y el entrenador no lo esconde.

“Habrá un descanso importante para nosotros. Algunos se irán a descansar durante el parón y después podremos aumentar el ritmo de la preparación”, señaló. Luego lanzó un mensaje que retrata su filosofía de gestión: “Después de toda esta presión, todos deben descansar lo suficiente. Nuestros jugadores no son máquinas, necesitan descanso y rotación, y era importante manejar la presión del calendario de la manera adecuada”.

Al-Qadsiah se marcha del Prince Mohamed bin Fahd Stadium con lo que Rodgers considera el mejor botín posible al inicio de su aventura asiática: tres puntos, un vestuario consciente de sus límites físicos y un respiro en el calendario para preparar el siguiente asalto. La cuestión ahora es clara: ¿podrá este arranque sólido sostenerse cuando vuelva la tormenta de partidos?