Aleksandar Stankovic decide quedarse en el Inter de Chivu
Aleksandar Stankovic ha tomado una decisión clara para su futuro inmediato: quedarse en el Inter y pelear por un puesto en el centro del campo de Cristian Chivu, pese a que en el club estudian seriamente la posibilidad de venderlo o cederlo este verano.
No es un canterano cualquiera. Es hijo de Dejan Stankovic, símbolo del triplete nerazzurro, y también producto de la academia del Inter, que lo vio crecer antes de traspasarlo a Club Brugge el verano pasado. En Bélgica dio un salto. Rendimiento alto, personalidad, goles y presencia en la Champions. Tanto, que el Inter no dudó en ejecutar la opción de recompra, cifrada en unos 23 millones de euros.
Esa apuesta económica subraya el potencial del mediocampista de 21 años, uno de los nombres jóvenes más llamativos del fútbol europeo el curso pasado. Pero el regreso a San Siro no viene acompañado de garantías. Viene cargado de competencia.
Un centro del campo abarrotado
El ecosistema que se encuentra Stankovic en el Inter es exigente. Nicolo Barella, fijo en la selección italiana, sigue siendo intocable en la medular. Hakan Calhanoglu, capitán de Turquía, mantiene su rol de referencia creativa y organizadora. A ellos se sumará Curtis Jones, que está a punto de aterrizar desde Liverpool en una operación cercana a los 35 millones de euros.
La lista no termina ahí. Petar Sucic y Piotr Zielinski ofrecen profundidad y calidad en la rotación. Henrikh Mkhitaryan, que amplió contrato este verano, continúa aportando jerarquía y lectura de partidos en los momentos clave. Y Andy Diouf, por si fuera poco, ha sido utilizado incluso como carrilero derecho en la pretemporada, demostrando que Chivu tiene piezas versátiles para moldear su idea.
En ese contexto, el papel de Stankovic parecía difuso. Con tanto nombre consolidado por delante, en los despachos del club se abrió la puerta a dos caminos: una venta inmediata que generara plusvalía tras la recompra, o una cesión que le garantizara minutos constantes en la temporada 2026-27.
El jugador, sin embargo, no comparte ese plan.
Sin cesión, sin atajos
Según las últimas informaciones de Gianluca Di Marzio, Aleksandar Stankovic ha sido tajante: quiere quedarse, competir y convencer a Chivu. Ni la llegada de Jones ni la profundidad de la plantilla le hacen cambiar de idea. No le seduce la opción de salir cedido este curso.
La postura del mediocampista marca un punto de fricción interesante en la planificación del Inter. El club ve en él un activo valioso, tanto deportiva como económicamente. El jugador ve en este momento una oportunidad para demostrar que no solo vuelve por nostalgia o por apellido, sino para ganarse un rol real en el proyecto.
Hace un año celebraba goles con la camiseta de Club Brugge en la fase previa de la Champions League, en noches grandes en el Jan Breydelstadion. Hoy, su reto es otro: encontrar un hueco en un vestuario repleto de internacionales y convencer a un técnico que dispone de alternativas para cada perfil.
Chivu tendrá que decidir cuánto espacio hay para un joven que no quiere escapatorias ni minutos fáciles. Stankovic ya ha elegido el campo de batalla: San Siro. Ahora falta saber si la temporada le dará la razón.






