Abdelkarim se une al primer equipo del Barça
El Barcelona ha dado el siguiente paso con una de sus grandes apuestas de futuro. Abdelkarim, delantero egipcio de solo 18 años, ha sido inscrito oficialmente en la plantilla del primer equipo para La Liga y lucirá el dorsal 29. Un número que, para él, ya pesa como un símbolo.
No ha sido un regalo. El atacante se ganó el sitio a base de goles durante la pretemporada: cuatro tantos en los amistosos veraniegos bastaron para convencer a Hansi Flick de que estaba preparado para subir un peldaño. Su nombre ya apareció en el banquillo en el contundente 5-0 del Barça ante Elche en la jornada inaugural.
De Al Ahly al Camp Nou en seis meses
La aceleración en su carrera impresiona. Hace apenas medio año dejó Al Ahly para aterrizar en Barcelona y hoy ya forma parte, a todos los efectos, del vestuario profesional. Un salto vertiginoso, pero respaldado por experiencia en escenarios grandes.
Abdelkarim ya sabe lo que es un gran torneo: formó parte de la selección de Egipto que alcanzó los octavos de final del Mundial 2026, antes de caer eliminada frente a Argentina. Ese bagaje competitivo, poco habitual a su edad, ha pesado en la decisión del club y del técnico.
Mensaje de fe y gratitud
Confirmada su inscripción, el delantero quiso detenerse un instante y mirar atrás. Lo hizo en sus redes sociales, donde subrayó la dimensión personal del momento y señaló directamente a su entrenador.
En su cuenta oficial en X, escribió: «Alabado sea Dios, he sido inscrito oficialmente en la plantilla del primer equipo para la actual temporada de la Liga española. Gracias, entrenador Hansi Flick, por tu confianza». Una frase corta, pero cargada de intención: fe, ambición y un reconocimiento claro al técnico alemán.
Flick, desarrollo desde dentro
Con la inscripción cerrada, Flick ya puede moldear al joven desde el corazón del grupo. El plan es claro: pulir su presión alta, mejorar sus conexiones en el juego combinativo y acelerar su adaptación física al ritmo del fútbol de élite. Todo, sin sacarlo del ecosistema del primer equipo.
El contexto le favorece. La delantera del Barça cuenta con profundidad suficiente como para no exigirle resultados inmediatos. No hay urgencia, no hay prisa. Eso permite al cuerpo técnico gestionar sus minutos con calma y protegerlo del foco desmedido.
El siguiente paso: ganarse el debut
Ahora el reto cambia. El dorsal 29 ya es suyo, el vestuario también. Lo que falta es el césped en partido oficial. Para llegar ahí, Abdelkarim deberá sostener el nivel que mostró en verano, día tras día, en los entrenamientos de la Ciudad Deportiva.
El club pretende seguir construyendo sobre su arranque liguero arrollador mientras va integrando, poco a poco, a las nuevas joyas en la rotación. El egipcio está en primera fila de esa lista. La pregunta ya no es si llegará su debut, sino cuándo se atreverá Flick a darle la primera noche grande.





