ligahoy full logo

La gran ventaja del PSG en la Champions también es su mayor problema

Después de la final de la Champions League 2026, Mikel Arteta estaba obsesionado con una pregunta: ¿cómo se derrota al Paris Saint-Germain? Esa interrogante casi opacaba la alegría de ganar otra Premier League. Con la Champions en su tercera temporada tras expandirse a 36 equipos, la posibilidad de que el club qatarí logre un tercer título consecutivo histórico genera muchas expectativas.

Pero tal vez la cuestión no sea si el PSG es el mejor equipo (que probablemente lo sea), sino si el formato actual favorece sin querer a estos súper clubes campeones de ligas menos competitivas como la Ligue 1 o la Bundesliga.

Una fase de grupos irrelevante para los grandes

El PSG suele prestar poca atención a la Champions hasta febrero. En sus dos títulos recientes, terminó 15º y 11º en la fase inicial, teniendo que superar una ronda de play-offs agotadora. Sin embargo, saben elevar su nivel cuando importa realmente.

No se trata solo de criticar esta etapa inicial como si fuera una superliga disfrazada. El dinero ha creado un sistema por niveles donde las sorpresas son escasas y los clubes dominantes cada vez más fuertes. Pero aun así, la fase de grupos mantiene cierto encanto con nuevos equipos como Como, LASK, Viking y Sabah, y momentos para los grandes como el regreso de Manchester United a Old Trafford o José Mourinho buscando su tercer título con el Real Madrid.

Un torneo que parece una liga doméstica

Con partidos frecuentes, la Champions se asemeja a una liga local, o quizá a un "fondo de pantalla" constante, con algo siempre ocurriendo aunque sin gran impacto inmediato. Esta etapa es básicamente el preámbulo para lo realmente decisivo, la eliminación directa.

Uefa implementó un formato tipo tenis con ruta fija, pero todo depende de cuánto se tomen en serio los clubes ricos esta fase de ocho partidos. Algunos prefieren reservar energías para fases más duras, evitando fatiga antes de los cruces decisivos.

El poder inglés y sus desafíos

Los equipos ingleses dominan la tabla inicial y ninguno ha sido eliminado en esta fase. Aunque Tottenham tuvo una campaña pésima, terminó cuarto, lejos de reflejar su verdadera capacidad, como demostró Atlético Madrid, 14º en la fase, al eliminarlos en octavos.

La Premier League es más exigente en competitividad y recursos comparada con otras grandes ligas, lo que complica aún más el rendimiento en ambas competiciones simultáneamente.

Una nueva dinámica en Europa

Esta fase también actúa como un correctivo al dominio inglés, en medio de tensiones políticas en el fútbol europeo y proyectos como la Superliga que buscaban desafiar el poder de la Premier.

La expansión de la Champions es una competencia directa, tanto en derechos de transmisión como en la exigencia para jugadores y calendario. Además, las ligas con mayores ingresos, como LaLiga o la Ligue 1, pueden atraer y mantener estrellas que prolongan su nivel en el tiempo.

Barcelona regresa con fuerza

La llegada de Rodri a Barcelona ha revitalizado al club, que no había sido un contendiente serio en la Champions desde 2019. Su incorporación ofrece una solución integral y mejora significativa, aumentando las opciones para este torneo. Si el PSG no gana, todos deberán encontrar la manera de superarlos.

Arteta insiste en que la clave está en elevar el nivel del equipo. Aunque el PSG empezó mal esta temporada, es el único equipo que sabe cómo terminar bien el calendario.