Uefa confirma pago de salida a empleada vinculada a Gianni Infantino
Uefa ha confirmado que realizó un “pago de salida” a una empleada que, según informaciones publicadas, habría mantenido una relación con Gianni Infantino cuando este ejercía como secretario general del organismo europeo. El caso irrumpe en un momento especialmente delicado para el actual presidente de Fifa, ya bajo fuerte presión por sus planes de abrir la explotación de las competiciones mundiales a capital privado.
El asunto salió a la luz a través de una información de The Daily Telegraph, que asegura que la trabajadora recibió una suma de seis cifras tras la supuesta relación con Infantino. No se han revelado ni la identidad de la mujer ni el detalle de las condiciones de ese acuerdo.
Ante la publicación, Uefa emitió un comunicado en el que admite el pago y la financiación de un programa académico para la empleada, y defiende que todo se hizo conforme a las normas internas vigentes en aquel momento. “Somos conscientes de las acusaciones y podemos confirmar que se efectuó un pago de salida a la persona en cuestión, junto con el pago de las tasas de un curso de MBA en una escuela de negocios local”, señaló un portavoz del organismo.
Uefa insiste en que “el pago se ajustó a la normativa existente para el personal saliente en ese momento” y subraya que, desde 2016, esas reglas se han endurecido. Las actuales regulaciones laborales, añade el comunicado, “se corresponden con las de una organización moderna y de alto perfil” y se aplican “a todos los empleados de Uefa, sea cual sea su nivel”.
Del otro lado, el entorno de Infantino ha reaccionado con contundencia. Un portavoz del presidente de Fifa declaró al mismo medio británico que Infantino “niega enérgicamente estas acusaciones categóricamente falsas”. La Press Association ha solicitado también una reacción oficial a Fifa, que por ahora no ha ofrecido más detalles.
La controversia no llega sola. Infantino arrastra desde hace más de una semana un creciente desgaste por su plan de crear una empresa con participación de inversores privados para gestionar las competiciones de Fifa, incluidos los Mundiales masculino y femenino. Un proyecto que ha encendido las alarmas en el corazón del fútbol europeo.
Uefa, respaldada por otras dos confederaciones continentales, rechazó frontalmente la propuesta. El choque político escaló con rapidez: la organización europea llegó a amenazar con que sus 55 federaciones miembro podrían boicotear las competiciones de Fifa si el plan no se retiraba por completo.
En medio de esa batalla, Infantino viajó a Marruecos, donde el miércoles obtuvo el respaldo del consejo de gestión de Fifa tras una reunión clave. El dirigente suizo ofreció una disculpa por la forma en que se había llevado el proceso, pero no logró desactivar la desconfianza europea.
Uefa respondió un día después con frialdad quirúrgica. El anuncio del miércoles, afirmó, “no cambia nada”. La amenaza de boicot sigue sobre la mesa, la relación institucional se tensa al límite y, ahora, el eco de un pago de salida a una ex empleada vuelve a colocar bajo el foco cada paso dado en los despachos que gobiernan el fútbol mundial.






