Tottenham sigue a Nicolas Jackson como plan B de fichajes
El nombre de Nicolas Jackson vuelve a cruzarse en el camino de Tottenham Hotspur. El delantero de Senegal, actualmente en Chelsea, está siendo seguido de cerca por los Spurs, Aston Villa y Atletico Madrid como posible movimiento en la recta final de la ventana de fichajes, según el periodista francés Fabrice Hawkins.
No se trata de un simple rumor salido de la nada. Hace un par de semanas, el Mail ya había apuntado que Tottenham estaba “considerando” a Jackson como refuerzo ofensivo, una información que varios periodistas ingleses de peso, entre ellos Alasdair Gold, desmintieron con rapidez. Esta vez el eco es distinto: Hawkins goza de buena reputación cuando se trata de jugadores franceses o del entorno francófono, y su informe reabre el dossier Jackson en el norte de Londres.
La operación no sería barata. Se habla de una cifra cercana a los 60 millones de libras, un monto elevado, pero por debajo de los 70 millones que Liverpool estaría pidiendo por Cody Gakpo. La comparación no es menor: Jackson es tres años más joven que el neerlandés y, a diferencia de él, es un ‘9’ puro, un delantero centro natural.
Todo encaja con la sensación de que en Tottenham se mueven con un plan escalonado. El club sigue teniendo como prioridades de verano a Savinho y al propio Gakpo. Sin embargo, el mercado se ha ido enredando. Desde Francia, PSG estaría exigiendo una cantidad desorbitada para permitir que Liverpool fiche a Bradley Barcola, una condición clave para que los ‘reds’ se planteen soltar a Gakpo. Si Liverpool no logra desbloquear la llegada de Barcola, difícilmente abrirá la puerta de salida a su atacante.
Ahí entra Jackson en escena. Tottenham, consciente de que el dominó puede no caer a su favor con Gakpo, se prepara para cambiar de objetivo si el escenario se complica. El senegalés aparece como una de las alternativas mejor colocadas. De hecho, la cifra de 60 millones mencionada por Hawkins ya es inferior a los 65 millones que el Mail había manejado hace apenas diez días.
El debate es inevitable: Jackson pertenece a Chelsea y ya ha castigado a los Spurs en más de una ocasión. Eso no impide que su nombre genere cierto atractivo futbolístico. Se le acusa de rendir por debajo de sus cifras de xG, pero el dato que de verdad importa para muchos analistas es otro: se fabrica ocasiones dentro del área de forma constante. Llega, se desmarca, se planta en zonas de remate. Ese tipo de delantero, en un sistema agresivo con balón como el de Roberto De Zerbi, puede disparar su impacto.
Hay quien torcerá el gesto solo por el escudo del que procede. Pesa la rivalidad, pesan los goles encajados. Pero la lógica del mercado es implacable: si un jugador encaja en la idea de juego y el precio se mantiene dentro de márgenes razonables, las reticencias suelen durar exactamente hasta que el primer disparo suyo acaba en la red.
Por ahora, en Tottenham lo manejan como lo que es: un plan alternativo guardado en el bolsillo. La gran cuestión es cuánto tardará el mercado en obligarles a sacarlo.






