Tottenham busca reforzar su delantera con Gakpo, Savinho y Balogun
Tottenham Hotspur ha pasado un mes relativamente silencioso en el mercado. Demasiado silencioso para un club que arrastra la necesidad evidente de pólvora. Con el inicio de la nueva temporada a apenas una semana, todo apunta a que el verano en N17 está a punto de explotar.
El plan está claro: reforzar el frente de ataque. Y los nombres ya están sobre la mesa. Cody Gakpo, de Liverpool, y Savinho, de Manchester City, se han convertido en los objetivos prioritarios de Roberto De Zerbi para reanimar una delantera que no ha estado a la altura.
Savinho, la pieza que falta en las bandas
El caso de Savinho lleva tiempo en el aire. El brasileño ha sido vinculado de forma constante con los Spurs y, según se desprende del entorno del jugador, ve con muy buenos ojos ponerse a las órdenes de De Zerbi en el norte de Londres.
Tiene sentido. Tottenham llega justo de extremos. Randal Kolo Muani se ha marchado tras un préstamo decepcionante. Xavi Simons y Wilson Odobert siguen fuera de combate por lesión y su regreso no será inmediato. El panorama pide piernas frescas y desequilibrio.
En el corto plazo, Savinho, zurdo, encaja como sustituto natural de Mohammed Kudus en la banda derecha. El ghanés no ha participado en la pretemporada, aunque ha regresado recientemente a los entrenamientos, una noticia positiva pero que no resuelve el vacío inmediato en los costados.
A medio y largo plazo, el escenario cambia. El jugador de City también puede partir desde la izquierda. No es casualidad que el analista y ojeador de Como, Ben Mattinson, lo haya elogiado por sus definiciones potentes desde ese perfil, comparándolas con las de Gareth Bale. Un extremo que ataca el área desde fuera hacia dentro, con disparo duro y decidido.
Gakpo, ¿extremo o falso nueve?
Ahí entra en juego Gakpo. El neerlandés ha actuado mayoritariamente como extremo izquierdo en Liverpool, pero su encaje en el Tottenham de De Zerbi podría ser diferente. Hay una corriente clara que lo ve como falso nueve.
No es un velocista de banda ni un regateador eléctrico. Su fútbol gira alrededor del gol, de los movimientos en el área y la definición. Por eso la idea de centrarlo tiene lógica.
Los datos lo respaldan, aunque sin deslumbrar. Según Transfermarkt, suma 18 goles en 66 partidos actuando como delantero centro o falso nueve en Liverpool. Un registro sólido, pero lejos de la etiqueta de superestrella.
Ese matiz abre otra puerta: quizá Tottenham aún necesite un nueve puro, un líder de ataque, antes de que cierre la ventana de fichajes.
Richarlison, Solanke… y la sombra de Balogun
El foco se desplaza entonces a los delanteros que ya están en la plantilla. La sensación en el club es que uno de los dos, Richarlison o Dominic Solanke, podría salir antes del cierre del mercado.
El caso de Richarlison es delicado. Le queda solo un año de contrato y el propio De Zerbi ha admitido que el brasileño está valorando seriamente si continuar o marcharse. Football FanCast informó en exclusiva este verano de que el club lo ve más fuera que dentro.
Solanke, por su parte, parece tener más opciones de quedarse, pero no está blindado. Nottingham Forest ha mostrado interés y su rendimiento tampoco le protege del todo: 12 goles de liga en dos temporadas con los Spurs es un balance discreto para un delantero titular.
Ahí entra Folarin Balogun. Según TEAMtalk, ENIC estaría dispuesto a dar salida a uno de los dos arietes para lanzarse con fuerza a por el atacante de Monaco, situando a Tottenham como “frontrunner” en la carrera por su fichaje.
El coste rondaría los 51 millones de libras. No es una operación menor. Pero el ex Arsenal quiere volver a la Premier League y, según el citado informe, incluso ha dejado claro que estaría dispuesto a vestir de Lilywhite. Un mensaje que no pasará desapercibido ni en el norte de Londres… ni en el otro lado de la ciudad.
Una operación todavía en fase inicial, sin avances decisivos, pero que podría convertirse en el gran golpe final del mercado para los Spurs. Más aún si se compara su impacto potencial con el de Gakpo o Savinho.
Balogun, el delantero en racha
Las cifras de Balogun dibujan a un jugador en plena madurez competitiva. El internacional por Estados Unidos firmó una temporada muy productiva en Francia: 13 goles y 4 asistencias en Ligue 1 con Monaco.
El contraste con Gakpo es evidente. El neerlandés cerró su campaña con 7 goles y 5 asistencias en la Premier League. Correcto, pero sin romper la liga. Gakpo, de hecho, ha generado debate en Anfield desde su llegada desde PSV Eindhoven y nunca ha superado la barrera de los diez tantos en una temporada de Premier.
Savinho tampoco llega con números demoledores. Terminó el curso 2025/26 con solo un gol y una asistencia en la máxima categoría, todavía lejos de su techo real.
Balogun, en cambio, viene con viento de cola. Pese a un final de Mundial envuelto en polémica, marcó 3 goles en solo 4 partidos en la cita global, mostrándose como una amenaza constante en la punta del ataque de Mauricio Pochettino.
Su rendimiento en Europa también respalda su candidatura: 5 goles en 10 partidos de Champions League la pasada temporada, un regreso a las sensaciones que dejó en su cesión en Reims en 2022/23, cuando firmó 21 tantos en Ligue 1.
Las lesiones han frenado parte de su progresión, pero el talento está fuera de discusión. Y el contexto es perfecto: un club grande de la Premier necesitado de un nueve, un jugador con hambre de reivindicación y un pasado que pica especialmente en el Emirates.
El eco de Harry Kane y un aviso a Arsenal
El precio, esos 51 millones de libras, no es solo una cifra. Es una declaración. Si Balogun triunfa en Tottenham, Arsenal tendrá que convivir con la idea de haber dejado escapar a un goleador que brilla con el eterno rival. La historia ya suena familiar en N17: un joven que sale de Hale End, explota lejos de casa y regresa a Londres convertido en amenaza.
Eso, por sí solo, convertiría su fichaje en un golpe más sonoro que los de Gakpo y Savinho. No solo por lo que aportaría en el césped, sino por lo que simboliza en la batalla de poder en la capital.
Mientras tanto, el mensaje interno es claro: si Balogun aterriza en el Tottenham Hotspur Stadium, Richarlison y Solanke tendrán que mirar por encima del hombro.
Y rápido. Porque la delantera de los Spurs, tan discutida en los últimos años, está a un par de decisiones de convertirse en el epicentro del próximo gran relato de la Premier League.






